Paul y Ana Davies han decidido tomarse con humor sus no vacaciones.

Paul y Ana Davies han decidido tomarse con humor sus no vacaciones. Wales News Service

La Jungla

Se quedan sin vacaciones después de volar 6.500 kilómetros y no pisar tierra

En la Jungla. Un matrimonio británico se queda sin vacaciones después de viajar en avión unos 6.500 kilómetros y volver a su ciudad sin pisar tierra.

La pista de aterrizaje del aeropuerto de Madeira, situado en Funchal, es una de las más cortas y peligrosas del mundo. A pesar de haberse ampliado hace algunos años construyendo una plataforma sobre el mar, los pilotos necesitan una licencia especial para operar allí y no todos ellos pueden aterrizar o despegar de noche.

Con turbulencias si el viento sobrepasa los 15 nudos, todos los turistas que van a la isla portuguesa saben que seguramente el vuelo no sea el más tranquilo de sus vidas, pero nadie se imagina pasar por el periplo que han completado Paul y Ana Davies, un matrimonio británico que no llegó ni siquiera a pisar tierra. 

Su historia la recoge The Sun, explicando que los contratiempos empezaron cuando el fuerte viento impidió a su avión tomar tierra en Funchal y tuvieron que poner rumbo a la capital portuguesa. "Dimos vueltas durante un rato y luego el capitán dijo que tendríamos que ir a Lisboa, a una hora y media de distancia", explicó Paul.

6.500 kilómetros en vano

"No pudimos bajar del avión y tuvimos que estirar las piernas en los pasillos", relata, señalando que, después de varias horas, el piloto decidió volver a despegar rumbo a Madeira porque el tiempo había mejorado, o eso parecía. Al final, resultó un nuevo intento frustrado, pero lo peor es que no pudieron esta vez aterrizar en Lisboa y tuvieron que desviarse a Oporto, al norte del país luso.

Trece horas después de haber despegado del aeropuerto de Bristol volvieron al mismo lugar de partida sin haber puesto un pie, ya no en Madeira, sino tan siquiera en tierra y todavía le quedaba al matrimonio unas dos horas hasta su casa de Cardiff, con lo que pasaron un total de 17 horas de un lado para otro.

La compañía, EasyJet, ha asegurado que les devolverá a todos los pasajeros el coste del billete. Paul y Ana han optado por tomárselo con humor, pero ahora tendrán que pasar en casa la semana de vacaciones y eso, por muy positivo que seas, no le gustaría a nadie.