Putin se rie de las ocurrencias de su ministro de agricultura

Putin se rie de las ocurrencias de su ministro de agricultura

La Jungla

La peor excusa de la historia: un exministro confunde un soborno con vodka

En La Jungla. El ex ministro ruso de economía ha declarado ante el juez que pensaba que una bolsa contenía alcohol en lugar de dinerito contante y sonante. No sé cómo será el dinero en Rusia pero aquí no se parece en nada a una botella.

Estas cosas pasan, ¿a quién no le ha pasado? Vas a una reunión con una importante empresa de tu país, hablas en código por si alguien te está grabando, el empresario te da una cesta con unas salchichas y una bolsa marrón y piensas: "debe ser un vinito para bajar". Pero no. Son 2 millones de dólares en efectivo. Oh, ¡qué descuido!

Esto que acabas de pasar lo ha justificado de la misma manera, aunque con mejor interpretación, el ex ministro ruso de economía, Alexei Elyukayev. Presuntamente, y según podemos leer en Reuters, el político habría aceptado sobornos de Igor Sechin, el consejero delegado de Rosneft, empresa petrolera rusa.

Al parecer, el soborno sucedió el año pasado cuando Ulyukayev aprobó la venta de la compañía petrolera Bashneft a Rosneft, en un movimiento un tanto turbio ya que la primera pertenecía también al estado. La policía detuvo al ministro instantes después de haber aceptado una bolsa marrón y una cesta con salchichas y al día siguiente fue despedido fulminantemente por Putin.

Al menos no se le puede negar a la justicia rusa que sean lentos. Ha pasado apenas un año y ya tienen a un político corrupto sentado en el banquillo y en cambio en otros lugares hay que esperar mucho más tiempo, casi toda una vida.

Sin embargo esto no es lo más desconcertante ya que en el juicio el propio ministro ha reconocido que Sechin, el jefe de Rosneft, le había hecho dos o tres visitas al ministerio anteriormente. En cada visita recuerda que traía una bolsa con varios regalos.

De este modo reconoce que el empresario es un consumado sobornador y que el mismo ministro otro consumado sobornado. Según el mismo Ulyukayev, estas prácticas eran normas de etiqueta. Es decir, protocolo. Me suena.

Ya podemos ir hablando de la injerencia rusa en el tema catalán todo lo que queramos que en tema de tiempos de justicia, de momento, nos dan mil vueltas.