La espectacular rajada de despedida de una sidrería al cerrar

La espectacular rajada de despedida de una sidrería al cerrar

La Jungla

La espectacular rajada de despedida de una sidrería al cerrar

La Jungla. Las despedidas nunca son fáciles, pero el responsable de esta sidrería ha cogido el toro por los toros y ha decidido poner a caer de un burro a todos aquellos que no le hicieron fáciles esos ocho meses al frente del restaurante.

Cerrar un negocio nunca es algo agradable. Es, en cierta manera, reconocer que meses y meses de esfuerzo e inversión no han servido para nada. Si durante el tiempo en el que has estado trabajando, hay gente que ha estado esforzándose para que no te salieran las cosas bien. Entonces es cuando el momento de cerrar es el momento de rajar.

Eso le ha ocurrido al responsable de la Sidrería Bodega La Encina-Casa Marcelo, ,de Gijón, que tras ocho meses ha tenido que cerrar sus puertas. Ocho meses no son muchos, por lo que se deduce que sus responsables han asado unos tiempos complicados.

Pero lo que deja fuera de toda duda su enfado es la despedida que dejaron en Facebook a todos sus parroquianos. La página ha sido eliminada, aunque todavía es accesible a través del chaché de Google.

La despedida empieza más o menos normal, con un sentido recuerdo a todos aquellos habituales que refrescaron sus gaznates al son de la caja registradora del local. Sin embargo, a partir del segundo párrafo la cosa empieza a patinar, con un recuerdo a todos los amigos que dijeron que irían si el local tenía aparcamiento -que lo tenía-.

A partir de ahí se vinieron arriba y la rajada ya pasó a ser monumental, refiriéndose a una "manada de impresentables" a quienes les desea una patada allá donde más les duele. Normal, si le deben dinero:

¿Quién no se hubiera quedado descansado?