Daren posando

Daren posando

La Jungla

Este es el nuevo propietario de la Mansión Playboy

En La Jungla. El nuevo propietario de la Mansión Playboy compró la propiedad hace más de año por 100 millones de dólares con la condición de dejar vivir a Hugh Hefner hasta su muerte

Ayer mismo conocíamos la noticia de la muerte de Hugh Hefner, el padre y creador de Playboy. Su imperio se componía de varias piezas pero dos sobresalían de entre todas: la revista, obvio, y la mansión. En esta última se celebraban todo tipo de fiestas y eventos y las leyendas cuentan todo tipo de aventuras y anécdotas que la mayor parte no pueden ser reproducidas aquí.

Como suele suceder a la muerte de cualquier millonario, el resto de mortales nos preguntamos ¿y quién se queda con su casa? Los herederos, ¿no? No, error. En este caso ya sabemos quién se quedará la mansión. De hecho lo sabemos desde el año pasado. Se trata de Daren Metropoulos, un millonario de 33 años.

Daren Metropoulos

Daren Metropoulos

Sí, el de la foto.

¿Quién es Daren Metropoulos?

Este joven millonario norteamericano es hijo de Dean Metropoulos, un inversor que hizo fortuna comprando y vendiendo empresas y reconocidas marcas americanas. Según la revista Forbes se estima que la fortuna del padre ronda los 2.400 millones de dólares. Pero, ¿y el hijo?

Pues el hijo ha hecho lo mismo que el padre. También ha comprado marcas y empresas con un fuerte impacto en la cultura americana como por ejemplo la cerveza Pabst Blue Ribbon o los famosos Twinkies (unos pastelitos de nata que en España se llaman Círculo Rojo).

Daren comiendo Twinkies

Daren comiendo Twinkies

El caso es que Daren suele comprar propiedades, empresas u hoteles para renovarlos y luego sacar provecho. Así lo hizo con la casa justo al lado de la Mansión Playboy que compró y renovó. De hecho, muchos vecinos temen que haga algún tipo de negocio con ambas propiedades ya que en sus planes está la de unir ambas fincas para hacer una sola.

Muchos lo acusan de ser un joven al que le gusta mucho la fiesta y las malas lenguas cuentan que planea convertir la Mansión Playboy en una especie de hotel o parque temático de lo sensual.

Personalmente, por mucho que lo intente nunca llegará a tener el estilo y el magnetismo que tenía el bueno de Hugh Hefner