Bañada en dinero

Bañada en dinero

La Jungla

Recibe 1.000.000$ de beca por error y se lo gasta con sus amigos

En La Jungla. El sueño de cualquier estudiante se ha hecho realidad: recibir muchísimo dinero por equivocación. Sin embargo la aventura de gasto desenfrenado tan solo duró dos meses.

Esta es una de esas historias en las cuáles cuesta posicionarse. Una estudiante sudafricana recibió por error 1.000.000 de dólares en su cuenta corriente como parte de su beca de estudios en lugar de los 100$ que le correspondían, según podemos leer en el diario The SunSibongile Mani, que así se llama la protagonista, al principio no se creyó la cantidad de ceros que veía en el extracto bancario pero pronto empezó a comprender que podía sacar provecho de la situación.

Empezó con una visita a la peluquería que le costó unos cientos de dólares y a partir de ahí, y viendo que nadie sospechaba, empezó a gastar. Durante 73 días vivió como una auténtica millonaria, pero no solo ella, también sus amigos, por supuesto. Ropa de marca, botellas de whisky de 60 dólares y fiestas sorpresa fueron los gastos más comunes.

No fue hasta después de más de dos meses que los responsables del error se dieron cuenta. Y todo fue por casualidad ya que una fotografía de un ticket de un supermercado en el cual se ve el balance de Sibongile, se volvió viral en Internet. Es así como alguien empezó a sospechar que tanto dinero no podía pertenecer a una estudiante.

Ticket con el balance fraudulento

Ticket con el balance fraudulento

Después del descubrimiento, se calculó lo que la chica había gastado en el tiempo transcurrido y el importe ascendía a más de 50.000 dólares. Esto representa un gasto medio de 685$ por día. Lo que viene siendo, vivir la vida loca.

Si al principio decía que esta era una historia en la que cuesta posicionarse es porque creo que todos hubiésemos hecho algo similar. Pero también es cierto que esto se arregla notificando a los responsables de su error. De hecho, ella al no haberlo hecho puede incurrir en un delito de robo, según la ley sudafricana.

Por si esto fuera poco, Sibongile no se hace responsable de ninguno de sus gastos y se ha ausentado de la universidad donde reside para evitar la persecución de la que dice ser víctima. Además, ha abierto una cuenta de Twitter donde amenaza con contar su parte de la historia. Aunque es probable que no difiera mucho de lo ya contado.