La De-Bimbofication según sortimid.

La De-Bimbofication según sortimid. Deviantart

La Jungla Mujer e imagen

El creador de la imagen viral de la "despibonización" pide disculpas: "Es lo que daba morbo al cliente"

En la Jungla. Dibuja "pibonizaciones", transformaciones hipersexualizadas, por encargo. "No pretendía juzgar a la mujer".

Si ha navegado en las últimas horas por las redes sociales es probable que se haya topado con esta ilustración, y muy seguramente con abundantes comentarios al respecto. Cuenta una historia: la de una escultural rubia de ojos azules, piel bronceada, labios colagenados, zapatos de plataforma y un minúsculo vestido rosa que apenas alcanza a contener su generoso busto al encontrarse con un libro en su camino.

Asombrada por el novedoso objeto, nuestra protagonista se inclina a inspeccionarlo, mientras su cuerpo y vestimenta se transforman. La piel va cubriéndose, la ropa se alarga, el cutis palidece, el rubio muta a moreno. Para cuando la mujer se ha familiarizado con el libro, el look híper-erotizado del principio ha dado paso al de una estudiante con moño, sudadera y mochila al hombro.

¿Cuál es la moraleja de nuestra historia? ¿Que la cultura y la curiosidad salvan a la mujer de convertirse en un superficial objeto sexual? Si este era el objetivo, su autor habría errado el tiro de forma estrepitosa, como prueba la rapidez con la que se ha difundido en las redes tanto hispanas como anglosajonas con un mismo tono de denuncia: más que empoderar a la mujer la prejuzga por su aspecto, instándola a "cubrirse" si no quiere ser tomada por tonta.

"Anda, cogiendo un libro pasas de ser una mujer completamente decente a ser una mujer completamente decente" - ironiza un tuit con cerca de 2.000 compartidos en las últimas horas. También asoma la sospecha de racismo. "Según esta ilustración, leer te quita tono muscular, además de eso te vuelve blanquita, casi europea. Y hace que te cortes el cabello." - interpretaba el post de una usuaria latina que ha contibuido a viralizar la imagen. "No le crean nada, una puede leer y seguir siendo morena y vestirse como le salga del Δ".

El pujante debate y el alcance de la imagen han cogido por sorpresa a su autor, un dibujante que participa en la plataforma colaborativa DeviantArt bajo el alias de 'sortimid'. Hasta el punto que se ha visto obligado a añadir a su post original una explicación a modo de disculpa. No pretendía pronunciarse sobre la mujer, la imagen y el hábito literario; sus intenciones, de hecho, están en las antípodas de cualquier comentario de género.

En la Red, en la que es posible satisfacer cualquier fetiche sexual, 'sortimid' se ha especializado en uno muy concreto: la "bimbofication", lo que podríamos traducir como "pibonización". Este tipo de ilustración erótica toma a un personaje y lo transforma en "bimbo", "pibón", un personaje arquetípico de escotes descomunales. Y el proceso tiende a ocurrir en el sentido inverso a la imagen que nos ocupa, de un modo que no levanta las menores sospechas de feminismo: es la estudiante la que se transforma en "chica Playboy".

sortimid

sortimid

El dibujante acepta encargos y donaciones, la forma más habitual que tienen los dibujantes de Deviantart para ganar dinero. Y la imagen que nos ocupa fue un encargo de alguien que quería ver una "despibonización". Así lo explica 'sortimid': "Hay mucha gente comprensiblemente molesta con esta imagen. Nunca pretendí hacer un comentario sexista pero parece que lo he hecho sin querer".

"Creo firmemente que las mujeres deben ser libres de vestir y actuar como deseen, y es lo que he defendido en los comentarios a la imagen desde el momento en el que la subí" - continúa. "Esta imagen no es un mensaje, pretende satisfacer el morbo de un cliente. Honestamente, no esperaba que llegase a una audiencia fuera de la comunidad del porno de transformación en Internet. Si os he ofendido, os pido disculpas".

"La mayor parte de mis dibujos van dirigidos a un tipo de fetiche llamado "transformación en pibón" o "pibonización". A su audiencia le excita la idea de ver a una persona convertirse en un esterotipo híper-sexualizado. Y algunos de ellos, como el que me encargó la imagen, disfrutan también del proceso cuando ocurre al revés." - ha terminado de explicar.  También ha rechazado las acusaciones de racismo: "¡Es un bronceado artificial".

El debate sobre el significado de la imagen puede queda aparcado: ni el autor ni su mecenas tenían otra cosa que el sexo en mente. Una mente a la que, como prueba el resto de la obra de 'sortimid', no le faltan ideas.

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