Pepe Barahona Fernando Ruso

Llegamos a la entrevista media hora tarde —¡Maldita cola en la frontera!—y rezamos para que eso de la puntualidad británica tenga su excepción en los territorios de ultramar. Pero no. La Union Jack, la bandera del Reino Unido, en los balcones deja claro que debimos dejar la impuntualidad al otro lado de la verja, palabra tabú en Gibraltar. Sorteamos como podemos a los turistas que se agolpan a las puertas de las joyerías, negocios de perfumes y variopintos estancos de la comercial Calle Real —sorry, Main Street!— y alcanzamos, con la lengua fuera, la primera planta del City Hall gibraltareño.

Cargados de disculpas —es la primera entrevista que concede a un medio español y pasan 30 minutos de la hora pactada—, nos atrevemos a empujar la entreabierta puerta del despacho de la alcaldesa: Kaiane Aldorino (8 de julio de 1986), coronada Miss Mundo 2009 en Johannesburgo, Sudáfrica. Y allí está ella, recibiéndonos con un apretón de manos y una liturgia muy ‘british’. También con un vestido rojo. No es casualidad, es el color con el que los llanitos celebran el National Day, la conmemoración del primer referéndum en el que decidieron seguir bajo la soberanía británica. Hace cincuenta años, un 10 de septiembre, que votaron el no a España.

Por eso, aunque en Gibraltar haga el mismo calor que en Sevilla y sus habitantes hablen con ese canturreo melódico tan propio de sus vecinos de La Línea de la Concepción, escondemos avergonzados nuestra injustificable, y tan mediterránea, impuntualidad. ¡Maldita cola en la frontera!

-Pleased to meet you, ¿cómo lleva ser alcaldesa de Gibraltar?

-Ser alcaldesa honorífica de Gibraltar es un enorme honor para mí, como dije en mi toma de posesión, además de una gran satisfacción porque me permite un contacto permanente con mis conciudadanos, para los que solo tengo buenas palabras. El cariño que recibo de ellos es increíble. Está siendo una etapa dulce de mi vida.

-Cualquiera que frecuente Gibraltar sabe que existe una buena relación entre llanitos y sus vecinos de La Línea, o el resto de municipios del Campo de Gibraltar. ¿Qué relación mantuvo en su día con Carmen Laura García, la representante española, en el certamen en el que usted se alzó con la corona de Miss Mundo?

-Pues la relación fue muy buena, al igual que con otras muchas de las chicas que participaron en el certamen. Como bien dice, los vínculos entre personas de ambos lados de la frontera son estrechos, fuertes, y familiares en muchos casos. La cordialidad y el respeto son valores vitales, y yo procuro aplicarlos en todas las facetas de mi vida.

-¿Se han visto alguna vez pasado el tiempo? ¿En España o en Gibraltar?

-Sí, nos vimos en Sudáfrica en 2010 en la Copa Mundial de fútbol.

La foto de la gibraltareña Kaiane Aldorino en el momento de proclamarse Miss Mundo es la primera imagen que encuentran los visitantes al cruzar la frontera desde España, colgada en un tablón

La foto de la gibraltareña Kaiane Aldorino en el momento de proclamarse Miss Mundo es la primera imagen que encuentran los visitantes al cruzar la frontera desde España, colgada en un tablón Fernando Ruso

-¿Visita mucho España?

-Como cualquier gibraltareño, suelo cruzar la frontera para reunirme con amigos y familiares, ir de compras o visitar lugares de interés.

-¿Qué le gusta más de España?

-España tiene una gastronomía muy rica, extraordinaria. Y los españoles suelen ser gente abierta, agradable y simpática, carácter que compartimos los gibraltareños. Somos y nos sentimos británicos pero la influencia mediterránea es innegable.

-Volviendo a Miss Mundo, ¿cómo recuerda esa experiencia?

-Fue una experiencia increíble. Cuando gané Miss Gibraltar, el simple hecho de representar a mi país ya me parecía algo extraordinario, pero ganar Miss Mundo superó con creces todas mis expectativas. Es cierto que se comentaba que podría estar entre las favoritas, pero nunca pensé que finalmente sería la elegida. Aquel día se hizo realidad un sueño que se prolongó durante un año y del que hoy sigo guardando unos recuerdos imborrables.

[“Vamos a darle un recibimiento real para que vuelva como una reina”, dijo el Gobierno de Peter Caruana al conocerse el resultado del certamen. Y así fue. Los llanitos se echaron a la calle para recibir a su flamante Miss Mundo. Hubo incluso quien pasó pitando con el coche cerca de la valla transfronteriza para restregarle a los españoles la gesta de sus vecinos. “Es un logro maravilloso para Kaiane Aldorino y para Gibraltar. Ella es una mujer especial que merece este gran éxito. Una mujer gibraltareña pone de nuevo a Gibraltar en el mapa”, presumía el Ministro Principal].

-¿Esperaba la cálida bienvenida que tuvo de sus vecinos de Gibraltar?

-Pues tengo que admitir que sí —ríe— porque el certamen de Miss Mundo es bastante seguido en Gibraltar y era consciente de que mi elección se había celebrado como si hubiéramos ganado el Mundial de fútbol. Los gibraltareños somos personas apasionadas que vivimos las cosas con intensidad, pero aun así me sorprendió la barbaridad de gente que se echó a la calle para celebrarlo.

-¿Conoce a la Reina Isabel II?

-No, no he tenido el placer de conocer a la Reina Isabel II o a algún miembro de la Familia Real Británica, pero estaría encantada de hacerlo. De hecho, a los gibraltareños nos gustaría que la Reina viniera a visitarnos, porque es muy querida. Otros miembros de la Familia Real, como el príncipe Eduardo y su esposa, y la princesa Ana, han estado en el Peñón más recientemente, pero la Reina hizo su última visita en 1954.

Kaiane Aldorino ante el retrado de Isabel II en el despacho de su Alcaldía

Kaiane Aldorino ante el retrado de Isabel II en el despacho de su Alcaldía Fernando Ruso

-Desde la distancia, ¿cómo ve a la familia real española? ¿Cree que goza de la misma salud que la británica?

-No opino de las instituciones de otros países.

-¿La Reina Letizia o Melania Trump?

-No creo que sea cuestión de elegir. Creo que son dos mujeres fuertes a las que les ha tocado asumir responsabilidades de cargo que, con toda probabilidad, desempeñarán con solvencia. No debe ser fácil ser el foco de atención y que cualquier cosa que digas o cualquier gesto que hagas sea analizado con lupa.

-¿Trump u Obama?

-Para mí es difícil dar una respuesta a esta pregunta tal y como se formula. Recordemos que los estadounidenses eligieron el uno, y luego el otro. 

-Cuando murió Diana de Gales usted tenía apenas 11 años, ¿qué recuerdos tiene de ella?

-Aquello fue terrible, sobre todo por cómo sucedió. Lady Di era muy querida por el pueblo británico y, desde luego, por los llanitos, ya que aquí se recuerda mucho su visita tras la boda con el Príncipe Carlos. ¿Sabía que yo fui en el mismo descapotable que ella a mi vuelta del certamen de Miss Mundo?

-¿Cómo describiría a Diana?

-Yo siempre oí decir de ella que era la princesa del pueblo y, sí, es un calificativo acertado, por su cercanía, su cariño, su implicación por las causas solidarias…

-Hoy en el veinte aniversario de su muerte, ¿se sigue aprendiendo de Lady Di?

-Su legado quedará para siempre y su manera de afrontar su papel de representación siempre será un referente.

[Aldorino explica a EL ESPAÑOL que su puesto se parece mucho al que desempeñó durante su reinado como Miss Mundo. “Al final es hacer de relaciones públicas”, concreta. Y se le da bien. Paseando por la Calle Real son muchos los que la saludan con gesto cercano. Elude con mano izquierda las preguntas escabrosas. Sabe que su ‘mandato’ como alcaldesa no tiene competencias políticas, tampoco una duración predeterminada, es un puesto que propone el Gobierno y que vota el Parlamento. Ella es la alcaldesa más joven en acceder al cargo y quiere dejar huella. La institución estrena cuenta de Twitter y Facebook y promueve en los jóvenes, o ese es su objetivo, “la conciencia social”].

La alcaldesa pasea por las calles de Gibraltar con un vestido rojo, color que identifica el día grande de los llanitos

La alcaldesa pasea por las calles de Gibraltar con un vestido rojo, color que identifica el día grande de los llanitos Fernando Ruso

-Se cumplen 50 años del referéndum en el que Gibraltar votó su independencia, ¿cómo se vive esa fecha entre los llanitos?

-Solo tiene que venir un 10 de septiembre a la plaza de Casemates y comprobar cómo casi todos los llanitos han salido de sus casas, vestidos de rojo y blanco y cómo cantan al unísono el “Llévame donde nací” —o, en inglés, Take me back where I was born—, nuestro himno. No conozco otra celebración en el mundo donde la población celebre su día nacional con tal alegría y en perfecta unión, dejando para el día siguiente las posibles diferencias que pueda haber entre nosotros. La identidad gibraltareña es lo que nos une y lo que tenemos que proteger.

-¿Qué reivindica hoy Gibraltar en su National Day?

-Precisamente eso, la identidad gibraltareña. Lo que hemos ido conformando a lo largo de más de tres siglos: la unión de culturas, lenguas y religiones y el deseo de preservar nuestro pequeño trozo de tierra en paz y concordia. Estamos orgullosos de nuestro Peñón, el monte como le decimos nosotros, de nuestro faro, La Farola, que alumbra dos continentes y tres países, de nuestro patrimonio histórico, de las decenas de templos católicos, protestantes, anglicanos, escoceses, mezquitas, sinagogas… Es un lugar único en el mundo. Como dice la versión gibraltareña del Despacito: “Siéntete orgulloso hoy de ser llanito” —ríe—. Como ya he dicho en alguna otra entrevista, yo soy una apasionada de Gibraltar. Es verlo a lo lejos cuando vuelvo desde España y se me corta la respiración…

[Vive en La Caleta, oficialmente Catalan Bay —la bahía de los Catalanes—, junto a su marido, de apellido López, y su hija, que tiene un año y medio. Confirma a EL ESPAÑOL que vive bien en Gibraltar, “muy arropada por mi familia” y beneficiándose del estado de bienestar que le ofrece el Peñón. Vivió un año en Londres, pero no echa en falta la bulla de la City. “Esto es muy tranquilo, y a mí me gusta; además, hoy en día, con las combinaciones aéreas todo está cerca. Por su recién estrenada maternidad y su nombramiento como alcaldesa ha dejado un poco de lado su trabajo su trabajo como modelo. “Pero tengo varias ideas para el futuro”, confiesa].

-¿Cómo vive ese día?

-Como todos lo vivimos. Dejando aparte la parte de representatividad que me toca por mi cargo, lo vivimos como una fiesta con amigos y familia, disfrutando del montón de actividades que se organizan aquí en Gibraltar.

-¿Qué responde a los que gritan ‘Gibraltar español’?

-Que vengan a visitarnos, pero que, igual que deberían dejar el coche en La Línea y entrar andando, metan en el maletero sus prejuicios y lleguen abiertos de mente. Que se paren en la calle y escuchen la vida pasar. Ni nosotros queremos ser españoles ni ellos acabarán queriendo que lo seamos. ¿Y por qué no queremos ser españoles? ¿Querrías tú ser británico? Es un sinsentido. Somos vecinos, somos amigos, somos novios, somos esposos, somos nietos o abuelos y eso no puede, no debe cambiar, sean cuales sean los pasaportes.

-¿Se sintió arropada como gibraltareña con el discurso de la Primera Ministra May?

-Siempre es motivo de orgullo que la máxima representante del Reino Unido se preocupe por ti, máxime cuando somos tan pequeñitos y estamos a 1.500 millas de distancia de Londres. Creo que necesitamos el apoyo del Gobierno británico y estoy convencida de que lo seguiremos recibiendo siempre.

[“Gibraltar seguirá siendo británico siempre que desee serlo”, aseguró la primera ministra del Reino Unido Theresa May por el Día Nacional de Gibraltar. “A medida que el Reino Unido negocia su salida de la Unión Europea, Gibraltar estará completamente involucrado. A medida que afrontemos las oportunidades y retos venideros, el Reino Unido continuará estando firmemente de vuestro lado. Defenderemos de forma resuelta a Gibraltar, su pueblo y su economía”].

-¿Qué le cuentan sus abuelos del 10 de septiembre de hace 50 años?

-Mis abuelos fueron a votar, mi madre solo tenía unos meses y se quedó en casa con mi bisabuela. Luego dieron la vuelta por Gibraltar, disfrutando del buen ambiente que había, aunque todos estaban aún muy pendientes del resultado de la votación.

La alcaldesa aclara que su puesto no es político y sus labores tienen mucho que ver con las relaciones públicas

La alcaldesa aclara que su puesto no es político y sus labores tienen mucho que ver con las relaciones públicas Fernando Ruso

-Aldorino es un apellido genovés. John Galliano, Isola, Fabián Picardo, Canepa, Bossano… y usted. ¿Podría decirse que lo mejor de Gibraltar viene de los  genoveses, de Catalan Bay?

-Gibraltar es una sociedad multicultural con personas de procedencia y orígenes muy diferentes. Pero hay una gran mayoría de apellidos genoveses y malteses.

-Hablando de Catalanes, ¿le gustaría verles celebrar un día como el que vivió Gibraltar hace 50 años? Me refiero al referéndum independentista del próximo 1 de octubre.

-Como siempre dice nuestro Ministro Principal cuando le preguntan por este tipo de temas, y le tomo la palabra, no quiero hablar de asuntos que competen a otro país.

-¿Qué hay de su pasado genovés, italiano, en su ADN?

-Efectivamente, tengo ascendencia genovesa, italiana, pero soy gibraltareña, y eso implica una identidad propia, forjada por la historia que nos ha tocado vivir y nuestra multiculturalidad. Pero tengo que decir que la “calentita”, especie de plato nacional de Gibraltar, es de origen genovés.

-Viéndola, me recuerda a una mezcla de Sophia Loren y Kate Middleton. ¿En cuál de las dos se ve más reflejada?

-Por una cuestión generacional, en la segunda.

-Italiana y británica. ¿Hay algo de española?

-Británica y gibraltareña. Aparte de la sangre genovesa, tengo antepasados españoles, malteses y austríacos. Una mezcla muy llanita.

Kaiane Aldorino no se moja a la pregunta de si prefiere a Trump u Obama

Kaiane Aldorino no se moja a la pregunta de si prefiere a Trump u Obama Fernando Ruso

-¿Ha recibido algún consejo de Fabian Picardo, el Ministro Principal?

-Como usted sabrá, ser alcalde o alcaldesa de Gibraltar es una responsabilidad honorífica e institucional y no política desde la entrada en vigor de la Constitución de 2006. Como no podría ser de otra forma, el Ministro Principal me felicitó por mi nombramiento, propuesto por el propio Gobierno y aprobado por el Parlamento, y me pidió que disfrutara de esta nueva etapa en mi vida.

-¿Habla con Picardo de las preocupaciones de Gibraltar?

-El Ministro Principal como jefe de gobierno aborda los temas que afectan a Gibraltar en los foros adecuados. El papel que desempeña el ayuntamiento de Gibraltar es protocolario, no es político.

-Imagino que el Brexit es ahora la gran preocupación de los gibraltareños, ¿cómo vivió el resultado de la votación?

-Bueno, es obvio que para Gibraltar no fue el resultado esperado, pues el 96% de los gibraltareños votó para permanecer dentro de la Unión Europea. Fue una noche difícil pero había que respetar lo que habían decidido las urnas en el conjunto del Reino Unido.

¿Qué temores ha detectado en los vecinos de Gibraltar con respecto al Brexit?

-Como es normal, existe preocupación entre los gibraltareños respecto a los posibles efectos del Brexit, pero al mismo tiempo existe una confianza absoluta en el trabajo conjunto que nuestro Gobierno y el del Reino Unido están llevando a cabo para que Gibraltar pueda mantener e incluso incrementar su prosperidad una vez que se consume el Brexit. Después del impacto inicial, no creo que haya ni un gibraltareño que dude de que el Peñón saldrá adelante, con la unidad de todos, claro.

-En mis muchas conversaciones con los gibraltareños he podido comprobar cómo ha revivido con el Brexit uno de los peores recuerdos: la verja. ¿Qué le pide al Gobierno de España con respecto a las futuras negociaciones?

-Esos son temas de hondo calado político que no entran dentro de mis competencias. Gibraltar tiene sus representantes políticos, que son los encargados de defender los intereses de los gibraltareños.