El colombiano Cristian René, en 2024, tras ser detenido por el triple atropello de la discoteca de San Sebastián de los Reyes.

El colombiano Cristian René, en 2024, tras ser detenido por el triple atropello de la discoteca de San Sebastián de los Reyes. E. E.

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Cristian, tras el triple atropello que mató a Sergio: "Consumí varias copas y tusi, pensé que di un bordillazo con el coche"

El colombiano afirmó a la juez que no recordaba el triple atropello y que regresó a buscar su móvil al aparcamiento de la Discoteca Persépolis.

"No lo recuerdo bien". "Bebí bastantes copas y consumí un gramo y medio de tusi". "En ningún momento, hice nada pensando en hacerle nada a nadie".

Más Información: Cristian se enfrenta a 52 años por atropellar por la espalda a Sergio y dos amigos tras una pelea: "Nos arruinó la vida"

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“Salí por la noche con unos amigos. Quedé con ellos para tomar algo y estuve por varios lugares: tomando alcohol y algunas drogas también". "Nos dirigimos a Persépolis y allí también estuvimos bebiendo".

Un prólogo con "bastantes copas" y "un gramo y medio de tusi", de la peligrosa cocaína rosa, precedió al triple atropello –supuestamente- intencionado del difunto Sergio, y sus amigos, Harold y Daniel, en un aparcamiento situado frente a la Discoteca Persépolis en San Sebastián de los Reyes.

Así lo narra su presunto autor: Cristian René A. J. (Colombia, 1990). EL ESPAÑOL ha accedido a su declaración ante la juez tras ser detenido por semejante salvajada al volante, ocurrida durante la madrugada del 1 de junio de 2024.

Tres agentes custodian a Cristian René, sin despegar un ojo de su cogote, mientras este colombiano se excusa ante la juez en el consumo de drogas para afirmar que creyó que solo había dado "un bordillaso" con el coche, en vez de arrollar a tres jóvenes. Todo ello, tras presentarse como víctima de una pelea con dos amigos de Sergio, cuya vida fue segada con solo 24 años.

“Tuvimos una discusión con un chico, no recuerdo muy bien, y cuando salí [fuera de la discoteca] me vi en una situación de pelea. Uno de mis amigos intervino. Mi amigo Fernando calmó la situación porque eran varios contra mí y yo estaba solo”.

La declaración del triple atropello de San Sebastián de los Reyes. EL ESPAÑOL

Cristian René, de 34 años, sostiene que le querían dar una paliza en grupo, pero sea cierto o no, eso no justifica que se marchara de la discoteca hacia el garaje de su exnovia para quitarle su coche, un BMW Serie 1, y regresar con un supuesto ánimo de venganza para atropellarlos a todos en el aparcamiento.

Lo más triste de todo es que el difunto Sergio no participó en ninguna pelea. Tan solo medió, precisamente, para que el desencuentro no fuera a más y lo acabó pagando con su vida cuando el colombiano Cristian René reapareció con el BMW.

“Yo me caigo al suelo, luego me levanto y me marcho corriendo a casa de mi madre”. “En una de esas, le hago una llamada a mi exnovia, para pedirle el coche, y me dice que no. Pero encontré abierto el garaje y entré a por el coche", según confiesa. "Me llevé el coche".

"En esa situación, yo no estaba muy bien, pero decidí coger el coche igualmente y me fui hacia allí [a la Discoteca Persépolis] a buscar mi móvil, para ver si mis amigos estaban allí y si habían encontrado mi móvil”.

“Entonces, pasé por la puerta de la Persépolis y estaba cerrada ya. Vi gente en el aparcamiento, di la vuelta y entré en el parking. No veía a mis amigos y vi a las personas con las que había mantenido la discusión".

Cristiana René, la madrugada del 1 de junio de 2024, cazado por las cámaras de seguridad entrando al garaje para coger el BMW Serie 1 de su exnovia.

Cristiana René, la madrugada del 1 de junio de 2024, cazado por las cámaras de seguridad entrando al garaje para coger el BMW Serie 1 de su exnovia. CNP

En la práctica, Cristian René niega que regresara con ánimo de venganza al aparcamiento que había frente a la discoteca. Hasta insiste en que iba a buscar a sus amigos y su móvil, a pesar de que la magistrada durante el interrogatorio le recuerda que su exnovia declaró que la llamó por teléfono exigiéndole las llaves del BMW Serie 1, incluso un cuchillo.

Cualquier persona investigada tiene derecho a mentir para defenderse en un proceso penal, pero este colombiano, de 34 años, relata semejante película de indios que eso provoca que la magistrada le pregunte y repregunte varias veces -incluso con cierta ironía-.

“Me habían agredido y me quería marchar. Di la vuelta con el coche y de los nervios, no sé lo que hice, pero estaba ahí uno de los chicos que me dio un golpe, una patada. No recuerdo bien, este chico era muy alto, y cuando giré con el coche solo busqué una salida”.

“Busqué una escapatoria entre varios vehículos, tiré con el coche para adelante y di un bordillazo, el coche empezó a perder fuerza, no sé lo que pasaba. Me fui para adelante y lo dejé en la casa, sin pensar nada más en que le había dado un bordillazo al coche y lo había reventado”

“Yo pensé: 'Lo he reventado, dejó el coche ahí aparcado y ya lo miraré mañana'. Me fui a casa, me tumbé, me levanté a las diez de la mañana y me duché”.

Pero lo cierto es que reventó por la espalda a Sergio Domínguez Medrán y arrastró su cuerpo debajo del BMW Serie 1 durante varios metros. De hecho, la magistrada no se cree la versión de que dio un 'bordillaso' y no se enteró de que realizó un triple atropello, primero a Daniel y a Harold, y más tarde a Sergio.

- Magistrada: Vamos a ver señor, de lo que está usted hablando, no entiendo muy bien lo que ha explicado, si es que en realidad, usted no se dio cuenta de que había impactado con más de una persona.

Me ha parecido entender que usted le dio un bordillazo al coche y lo dejó estacionado para mirarlo al día siguiente. ¿Esto es lo que nos quiere decir?

- Cristian René: Sí, señora.

El lugar donde Sergio fue atropellado mortalmente, lleno de flores en su memoria.

El lugar donde Sergio fue atropellado mortalmente, lleno de flores en su memoria. Cedidas

Llegado este punto del interrogatorio y ante la aparente secuencia de mentiras verbalizadas por el conductor del triple atropello de la discoteca, la juez no puede evitar lanzarle una pregunta con la teoría policial sobre la dinámica de los hechos.

- Magistrada: ¿Y no es que usted lanzara el coche a una velocidad elevada contra una persona que al final acabó golpeada, proyectada y fallecida?

- Cristian René: Para nada. Para nada. Eso no fue así.

- Magistrada: ¿Eso no pasó según usted? No le he entendido bien...

- Cristian René: Yo le explico que cuando entro al parking, simplemente, di la vuelta en el sentido correcto, entre las plazas de aparcamiento. Di la vuelta y me marché.

Evidentemente, cuando vi a los chicos que venían hacia mí, tiré para adelante, busqué escapatoria y me fui.

- Magistrada: ¿Escapatoria de qué?

- Cristian René: De ellos que estaban yendo hacia mí.

Tales afirmaciones chocan con los vestigios encontrados en el aparcamiento de la avenida Einstein y que apuntan a que el pobre Sergio estaba de espaldas cuando fue arrollado intencionadamente por Cristian, al haberlo arrastrado cuatro metros. Además, debajo del BMW se encontró sangre, cabello y una zapatilla de este estudiante de Ingeniería Informática de la Universidad Autónoma de Madrid.

Tales datos objetivos llevan a la juez a lanzar esta pregunta al colombiano tras escucharle afirmar que los amigos de Sergio caminaban contra su coche de alta gama: un BMW Serie 1.

- Magistrada: ¿Caminaban de espaldas hacia usted?

- Cristina René: ¿Cómo van a caminar de espaldas? Iban de frente. Eran dos personas, iban vestidas de blanco, eran las que me agredieron y me tiraron al suelo.

El BMW Serie 1 circulando, por la avenida de Einstein, de camino al aparcamiento de la discoteca.to

El BMW Serie 1 circulando, por la avenida de Einstein, de camino al aparcamiento de la discoteca.to CNP

- Magistrada: ¿Sabe a ciencia cierta por dónde circuló con su vehículo? Si era una mediana, un bordillo... ¿Sabe usted por dónde metió el coche?

- Cristina René: No. Me subí por un bordillo.

- Magistrada: ¿Sabía usted a qué velocidad circulaba?

- Creo que a 20 kilómetros por hora.

Esa velocidad choca con el escrito de la Fiscalía donde expone que este treintañero circuló al volante del BMW de su exnovia, "conduciéndolo rápidamente", y al llegar al parking de la discoteca, reinició la marcha "con un fuerte acelerón del motor". Incluso hizo un trompo, tras intentar atropellar a Daniel y Harold -el mejor amigo de Sergio-.

Pero Cristian René se escuda en que iba borracho y drogado, para alegar lagunas mentales en cada pregunta de la juez que busca su confesión del triple atropello. O al menos, apuntalar aún más las evidencias sobre su persona. Valga como botón de muestra cuando le interpela si sabía si conducía el coche en el sentido correcto o en dirección contraria cuando llegó al aparcamiento aquella trágica madrugada del 1 de junio de 2024.

"No tengo conocimiento exacto porque estaba bajo los efectos de drogas y alcohol", según responde el conductor a la juez.

- Magistrada: ¿Le pareció una buena idea coger el coche después de consumir varias copas y un gramo y medio de tusi?

- Cristian René: No

- ¿Por qué lo hizo?

- No lo sé. El coche es de la madre de mis hijas.

- ¿Recuerda si le exigió a su expareja que le bajara las llaves del coche y un cuchillo?

- No lo recuerdo bien.

El colombiano que será juzgado, al volante del coche, la madrugada del 1 de junio de 2024, antes de perpetrar el atropello en la Discoteca Persépolis de San Sebastián de los Reyes.

El colombiano que será juzgado, al volante del coche, la madrugada del 1 de junio de 2024, antes de perpetrar el atropello en la Discoteca Persépolis de San Sebastián de los Reyes. CNP

La declaración que prestó Cristian René no evitó que la magistrada lo enviara a prisión donde permanece a la espera de ser juzgado el próximo mes de noviembre. Tampoco evitó que la Fiscalía reclamase para este conductor más de medio siglo de cárcel.

En concreto, 52 años y medio de prisión. La Fiscalía sostiene que a Sergio lo mató tras haber intentando antes llevarse por delante a dos amigos suyos: Harold y Daniel. De forma que pide dos asesinatos en grado de tentativa, reclamando 13 años por cada uno; 22 años por el asesinato de Sergio y 4 años y 6 meses por una conducción temeraria.

El letrado Eduardo Muñoz Simó ejerce la acusación particular en nombre de la familia del difunto y eleva la petición de condena a 24 años por el atropello "intencionado" de Sergio, así como un total de 28 años y 58 días por el asesinato en grado de tentativa de Harold y Daniel.

El escrito de acusación del director y penalista del despacho SIMÓ Abogados coincide con la secuencia del triple atropello que el fiscal expondrá durante el juicio, previsto con un tribunal del jurado.

Básicamente, Cristian René se marchó de la Disco Persépolis tras el encontronazo con los amigos de Sergio. Caminó hasta el garaje de su exnovia, al filo de las seis de la madrugada, tal y como captan las cámaras de seguridad. Acto seguido, se subió drogado al BMW y regresó al aparcamiento que está frente a la disco con un supuesto ánimo de revancha.

El director y penalista del despacho SIMÓ Abogados con sedes en Murcia, Madrid y Águilas.

El director y penalista del despacho SIMÓ Abogados con sedes en Murcia, Madrid y Águilas. Cedida

“Atravesó la zona ajardinada y la mediana y accedió a la parte superior del parking donde se encontraban conversando Daniel M. y Harold C., contra quienes dirigió el vehículo con plena voluntad de causarles la muerte, o asumiendo la posibilidad de que ello sucediera, arrollándoles por la espalda, mientras se hallaban desapercibidos".

"El acusado no consiguió su propósito". Tanto Harold como Daniel lo esquivaron, pero sufrieron lesiones. Entonces, Cristian René dio un volantazo y fue a por Sergio que estaba de espaldas: con la guardia baja. No tuvo ninguna opción.

"Realizó un violento giro, un trompo de 180 grados en la explanada, para regresar velozmente hacia la zona más baja del aparcamiento, en la que se encontraban Sergio D. y Francisco P., dirigiendo el vehículo hacia Sergio D., sin reducir la velocidad ante su presencia, con plena voluntad de causarle la muerte o asumiendo la posibilidad de que ello sucediera, arrollándole por la espalda sin que tuviera oportunidad de evitar el atropello".

“Tras el primer impacto entre el vehículo y Sergio, éste cayó al suelo por delante de la posición del coche, quedando debajo del mismo. En esa situación, Cristian René aceleró el vehículo arrastrándolo al menos 4 metros, subiéndose la mediana, sobrepasando el bordillo, la acera y la zona ajardinada, hasta desprenderse de Sergio”, según detalla la Fiscalía.

Después huyó con el coche y lo volvió a aparcar en el garaje de su exnovia en la avenida Matapiñonera -próximo a la disco-. De esa forma se vengó supuestamente del "altercado" que según la Fiscalía y el abogado Eduardo Muñoz Simó "mantuvo con un grupo de personas, momentos antes del cierre de la sala sobre las 6 horas, entre las que se encontraban Harold, Daniel, Sergio y Francisco".

Dos fotogramas de las cámaras de seguridad de la Discoteca Persépolis que filmaron a Cristian René y a los amigos del difunto Sergio tras el altercado.

Dos fotogramas de las cámaras de seguridad de la Discoteca Persépolis que filmaron a Cristian René y a los amigos del difunto Sergio tras el altercado. CNP

A mediados de noviembre, Cristian René tendrá la oportunidad de sentarse delante de un jurado popular y defender su versión de que no atropelló a tres jóvenes de forma intencionada.

Así lo verbalizó hace dos años ante la juez: "No recuerdo bien cómo fue la maniobra". "Lo único que le quiero decir es que yo, en ningún momento, hice nada pensando en hacerle nada a nadie. Simplemente, fui a por mi móvil”.

- Magistrada: ¿En realidad, no estaba usted con la mente lúcida para llamar con su teléfono móvil a su expareja en dos ocasiones, para que le entregara las llaves y un cuchillo, con un propósito que usted ya tenía definido: matar a las personas con las que había tenido la discusión?

- Cristian René: En ningún momento pensaba hacer eso.

- Magistrada: ¿Y qué pensaba hacer con el cuchillo que le reclamó a su expareja?

- Cristian René: Nada porque no recuerdo haber pedido nada de eso. Yo no vi a nadie [en el aparcamiento], solo vi una salida y me fui.