Paco, este miércoles, en su silla de ruedas, en la puerta de su casa en Alcantarilla.

Paco, este miércoles, en su silla de ruedas, en la puerta de su casa en Alcantarilla. Cedida

Reportajes

Paco perdió las piernas y desde 2024 pide "dignidad" al Ayuntamiento de Alcantarilla para poder entrar y salir de casa

Desde el Consistorio aclaran que "un técnico municipal ha visitado" a este vecino, con una discapacidad del 85%, y ha mantenido "varias" reuniones con él "para encontrar la mejor alternativa posible".

Más información: La vivienda inaccesible condena a las personas con discapacidad: "No pueden elegir dónde y con quién vivir"

Publicada
Actualizada

Estar atrapado en tu propia casa, en una silla de ruedas, dependiendo de amigos y conocidos para salir por una puerta estrecha que te mantiene incomunicado con el mundo es la rutina que sufre Francisco Sandoval: un vecino de Alcantarilla, de 65 años, y que lucha cada día por su dignidad mientras espera una solución.​

Francisco no nació en silla de ruedas, sus problemas de movilidad surgieron por la pérdida de las dos piernas, tras décadas en trabajos "duros" que requieren de mucho sacrificio: "Solo he tenido tres empleos. En el primero, estuve en la conocida como fábrica de la pólvora de Murcia, por aquel entonces, la Empresa Nacional Santa Bárbara".

"De ahí me fui a Cartagena, al lado de la refinería de Repsol. Y finalmente, trabajé en la seguridad", recuerda.

Hace tres años, decidió mudarse a la casa de sus padres en Alcantarilla para estar supuestamente más cómodo, al ser una vivienda en planta baja, y así facilitar sus tratamientos médicos como persona con una discapacidad acreditada del 85%. De modo que se instaló con sus progenitores en la calle San Marcial, en un barrio periférico del municipio, donde lleva reclamando mejoras de accesibilidad desde diciembre de 2024.

Todo ello, debido a que la acera es extremadamente estrecha, lo que ya supone una dificultad añadida a una movilidad y una autonomía marcadas por su silla de ruedas. Esta situación se agrava cada vez que algún vehículo estaciona justo delante de su puerta, impidiéndole hacer algo tan básico como entrar o salir de la vivienda. "Eso me obliga a pedir ayuda externa o a permanecer retenido en mi propia casa".

Entrada de la vivienda de Francisco Sandoval.

Entrada de la vivienda de Francisco Sandoval.

Con unos padres de edad avanzada, "los dos tienen más de 90 años", Francisco explica que no puede pedirles más de lo que ya le dan. Pero lo cierto es que su domicilio "se ha convertido en una trampa, por su diseño inadecuado para personas con movilidad reducida".

Cada salida diaria a la calle se convierte en una odisea. Francisco depende de conocidos y amigos para que le empujen o le ayuden a maniobrar por una puerta estrecha.

"Son cosas que antes hacía y no les prestaba atención porque no necesitaba ayuda, pero ahora la necesito y te tienes que mentalizar de que es así", afirma con resignación.

De hecho, se compró una silla eléctrica para no ser una carga para sus padres: "Mi madre dice, mira, pues te compro una silla de ruedas de esas manuales, digo, no, no. Entonces me compró una silla eléctrica, y por lo menos, dentro de toda limitación que haya, tampoco es una carga excesiva para que te metan y te saquen de tu propia casa" ​.

Paco, como le conocen los vecinos, tiene una mentalidad es de guerrero: "Hay que tener las cosas muy claras y hay que ser consciente de tus limitaciones. Tienes que ser tú el que decidas... Te pones tú la meta, y te dices: 'mira, aquí voy a llegar'". Por ello, rechaza la depresión: "No hay que darle vueltas ni coger depresión porque eso en definitiva no te lleva a ningún lado".

Una hija con parálisis

La historia de Francisco va más allá de su propia discapacidad. Tiene una hija de 22 años con parálisis cerebral -detectada a los siete meses de embarazo-. "Desde antes de nacer ya me contaron cómo venía y no hubo solución", recuerda con dolor.

Él y su mujer se acabaron separando y tras perder las dos piernas, poder salir de casa para ir avisitar a su hija es su otro reto diario porque ella vive en otro pueblo. "Estoy disgustado porque cuento con un vehículo adaptado para ir a verla, pero cada vez que quiero ver a mi hija no tengo la autonomía de salir de casa".

Francisco lleva 23 años lidiando con la discapacidad de su hija. Una frase le marcó al nacer: "Si le echas narices, sigues para adelante... Si te hundes, pues vas a hundir a tu hija". Él eligió luchar: "Yo no me voy a hundir".

De hecho, lo único que necesita es que el Ayuntamiento de Alcantarilla rebaje la acera, con una pendiente adecuada a su discapacidad, y que se prohíba aparcar frente a su casa, ya que el sistema de estacionamiento de esa calle es rotativo. De forma que habría que acabar con la rotación, para impedir a los vehículos aparcar en la acera donde está la casa de Paco, instalando la señal correspondiente.

"Solo pido dignidad para poder entrar y salir de casa", subraya este sexagenario.

El secretario general del PSOE de Alcantarilla, Pedro Manuel Toledo, se ha hecho eco de esta petición que Francisco presentó por escrito allá por el mes de diciembre de 2024. "Consideramos inaceptable que una demanda tan justa, urgente y humana lleve más de un año guardada en un cajón", reflexiona el líder de la oposición en la localidad.

Pedro Manuel Toledo saludando a Francisco Lucas, secretario general del PSOE de la Región de Murcia, acompañado de Francisca Terol, alcaldesa de Alcantarilla.

Pedro Manuel Toledo saludando a Francisco Lucas, secretario general del PSOE de la Región de Murcia, acompañado de Francisca Terol, alcaldesa de Alcantarilla. PSOE

"No estamos hablando de grandes proyectos ni de inversiones millonarias: hablamos de garantizar la movilidad y la dignidad de una persona con una discapacidad severa que solo pide poder salir y entrar de su casa sin obstáculos". "Esta situación demuestra el abandono de este barrio y de toda la zona periférica del municipio, con calles compartidas con Javalí Nuevo, pero que pertenecen a Alcantarilla".

Pedro Manuel Toledo cree que es básico responder a la humilde petición de este vecino, para entrar y salir de casa con libertad: "El Gobierno municipal del PP demuestra, una vez más, que no está solucionando los problemas reales de la gente, ni atiende las demandas más básicas de quienes más lo necesitan. Las políticas públicas deben estar al servicio de los ciudadanos, sobre todo, de aquellos que requieren mayor protección".

Versión municipal

Desde el Consistorio alcantarillero reconocen el drama diario de este vecino que depende de una silla de ruedas. "El Ayuntamiento es plenamente conocedor de esta situación y está trabajando en su solución. De hecho, un técnico municipal ha visitado al vecino en varias ocasiones y ha mantenido contacto directo con él para encontrar la mejor alternativa posible", según afirma una fuente municipal.

"Se trata de una actuación que afecta a un ámbito privado y que debe abordarse con todas las garantías legales. La solución está ultimándose y se llevará a cabo en breve".