Patricia Conde en El Desafío

Patricia Conde en El Desafío Carlos López Álvarez

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Patricia Conde se desnuda emocionalmente en 'El Desafío': "Soy tal cual, con mis temores"

EL ESPAÑOL ha podido charlar con la presentadora antes de disputar una de las pruebas del concurso de Antena 3.

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Patricia Conde está viviendo una de las experiencias más intensas, exigentes y transformadoras de su carrera televisiva gracias a su participación en la sexta edición de El Desafío, el programa de Antena 3 producido por 7 y Acción que cada viernes pone a prueba a un grupo de famosos con retos que rozan lo imposible.

La presentadora, actriz y humorista vallisoletana se ha sumergido en un universo de pruebas extremas, duros entrenamientos y un ritmo de trabajo que la está llevando al límite, pero que también le está permitiendo descubrir facetas de sí misma que no imaginaba.

Lo que comenzó como una invitación inesperada se ha convertido en un viaje personal y profesional que la ha sorprendido tanto como ha sorprendido al público y a sus propios compañeros.

Tras varias galas ya a sus espaldas, la vallisoletana acumula momentos memorables dentro del concurso. Se estrenó con una complicada prueba de maniobra extrema con un coche, deslumbró con la coreografía de Baile Crew con Cajones, se enfrentó a Jessica Goicoechea en El Puente o se alzó con la victoria tras aguantar 3 minutos y 43 segundos en apnea bajo el agua, la prueba más temida por los concursantes de El Desafío.

Al salir del tanque, todavía recuperando el aliento, confesó: “Estaba pensando en mi abuelo mientras hacía la prueba. He dejado que la vida me golpee un poco, porque eso ayuda a crecer”. Minutos después, recibía tres dieces del jurado que la proclamaban ganadora de la cuarta gala. “La prueba que más odiaba me ha llevado a ganar”, admitió con una mezcla de incredulidad y orgullo.

Patricia Conde junto a Jessica Goicoechea en El Desafío.

Patricia Conde junto a Jessica Goicoechea en El Desafío. Carlos López Álvarez

Natural, tímida, divertida y profundamente honesta, Conde reivindica el valor de mostrarse tal cual es: con nervios, con dudas, con humor espontáneo y con una energía que ha sorprendido incluso a quienes comparten plató con ella.

En las instalaciones del programa, minutos antes de enfrentarse a una nueva prueba, EL ESPAÑOL ha podido hablar con ella para saber cómo está viviendo esta aventura tan alejada de lo que ha hecho durante años en televisión.

Patricia Conde en El Desafío.

Patricia Conde en El Desafío. Carlos López Álvarez

Susi Caramelo la animó a participar

Cuando recuerda qué la motivó a aceptar la propuesta del programa, reconoce que no era una espectadora habitual del formato; sin embargo, una conversación con su amiga Susi Caramelo, participante en la edición anterior, fue decisiva. “Susi me dijo: 'Cómo mola lo que estoy haciendo, te veo ahí, es un programa hecho para ti'”.

Aquellas palabras empezaron a sembrar la idea. “Susi insistió en que lo viera, en que era divertidísimo, en que encajaría perfectamente. Poco después, Jorge Salvador me llamó para hablar del proyecto, pero no sabía qué decirle”, recuerda.

“Estaba convencida de que me iba a ocupar mucho tiempo, de que tendría que estar ahí encerrada de lunes a viernes preparando pruebas imposibles, sufriendo… pero, como también me apetecen los retos difíciles, cosas que nunca he hecho, le dije: 'Venga, vamos a ello, a ver qué pasa'”. Tres meses después, admite estar agotada, pero también muy feliz.

Esa mezcla de cansancio y satisfacción tiene mucho que ver con la sorpresa que se ha llevado a sí misma. “Tras algunas pruebas pensaba: 'Guau, yo creía que no podía hacer esto'”, confiesa. Aunque no puede adelantar detalles de los retos que aún no se han emitido, sí reconoce que ha vivido de todo y que la experiencia le recuerda a la vida misma: pruebas que salen muy bien, otras que salen regular y otras que no se superan. Pero el aprendizaje está en el día a día, en la constancia, en la capacidad de enfrentarse a lo desconocido.

Tal como es en la vida real

Tras su victoria en la apnea, muchos se preguntan si se ve con posibilidades reales de ganar el concurso. Ella, sin embargo, prefiere no presionarse. “Jolín, esas cosas me presionan. Yo siempre digo que sea lo que Dios quiera. Sería muy pretencioso por mi parte pensar en la victoria final”, asegura.

Aun así, reconoce que la competición está muy igualada entre los primeros puestos y destaca algo que todos los concursantes comentan tarde o temprano: “Aquí hay una disciplina casi militar, te dicen: 'Te toca ensayar de tal hora a tal hora'. Y tú: '¡Sí, señor!'. ¿Quién soy yo para decir que tengo manicura a las dos? Es inviable”, bromea.

A pesar de la dureza, disfruta del proceso: “Me gusta trabajar y demostrarme que, aunque al principio una prueba me parezca imposible, como un escapismo o algo de sufrir mucho, luego te entrenan un poquito, lo pruebas, y a la tercera te sale. Y cuando te sale… es muy real. Aquí no se engaña a nadie, ni a nosotros ni al espectador. Es real, y eso es maravilloso. Pase lo que pase, estoy encantada”.

Cuando le ofrecieron el proyecto, no se planteó construir un personaje ni mostrar una versión distinta de sí misma. Su intención era, simplemente, ser ella: “Me siento muy orgullosa de pertenecer a algo tan grande. Somos como el elenco de un circo, cada uno con una disciplina distinta, y yo disfruto muchísimo de las actuaciones de mis compañeros”, explica.

Patricia Conde en El Desafío.

Patricia Conde en El Desafío. Carlos López Álvarez

Pero insiste en que no interpreta ningún papel: “Soy yo, no intento potenciar nada ni crear un personaje, no me dan guiones y no sabría ni cómo hacerlo”. Reconoce que su parte tímida aparece con frecuencia.

“Cuando Roberto Leal me llama para salir, a veces pienso: 'Es tu programa, tío, disfrútalo tú'”, dice entre risas. Aunque ha presentado muchos programas en directo, aquí siente que está exactamente donde quiere estar. “Este es mi lugar. Y se me ve tal cual: si hago un chiste es porque me sale sin más, en el momento. Juego y suelto”.

Sobre si cree que el público la va a conocer más gracias al programa, reflexiona que nunca terminamos de conocer del todo a las personas, ni siquiera a nuestros amigos. “Imagínate a nosotros, que no nos ven 24 horas”, apunta. Y añade que hay gente que muestra una cara y luego es de otra manera, algo que le parece agotador.

Ella, en cambio, se muestra tal cual: “Soy tal cual, con mis temores, mis inquietudes... Si algo me da miedo, se me nota. Si no me atemoriza, también. Y si una palabra no me sale, me río de mí misma y digo: 'Vamos, vamos, vamos, no pasa nada', y seguimos”.

La relación con sus compañeros

Una de las sorpresas más bonitas que se lleva de esta experiencia es la relación con los otros participantes: “José Yélamo, Dani Illescas, Jessica Goicoechea, Willy Bárcenas, Navarrete, Campanario, Eva Soriano…”, enumera con cariño. Ha sufrido muchísimo con algunas pruebas, y eso crea vínculos inesperados. “Cuando las acabas hay un momento muy bonito de decirle a un compañero: 'Tío, no te lo he dicho nunca, pero te odio'. Lo real, ¿no? Es muy divertido. Estoy disfrutando mucho”.

Jorge Salvador llegó a decir que Patricia se convertiría en embajadora del programa, y ella lo confirma sin dudar. “Por supuesto. Claro que sí”. De hecho, ya tiene claro a quién se lo recomendaría: “A José Mota. Se lo iba a pasar muy bien porque es como un niño, tiene una energía brutal, bestial”.

Sus compañeros aseguran que es la que más les ha sorprendido, algo que ella recibe con humildad y humor. “No sé… La primera sorprendida soy yo”, admite entre risas. Muchos le preguntan cómo hace para no ponerse nerviosa, y ella responde que sí se pone, y mucho. “Antes de que Roberto me llame para empezar las pruebas estoy sudando pensando: 'Por favor, que termine pronto'. Estoy fatal, lo que pasa es que lo llevo por dentro”.

Patricia Conde en El Desafío.

Patricia Conde en El Desafío. Carlos López Álvarez

Con el tiempo, ha aprendido a convivir con esas emociones. “Te haces colega de ese sentimiento y ya está. ¿Tienes miedo? Te haces colega del miedo. ¿Tienes inseguridad? También. Abarcamos un poquito las emociones aflictivas, que tampoco es malo”.

Quizá por su experiencia en televisión, algunos compañeros acuden a ella en busca de consejo. Pero lo que más destaca es el cariño que siente por todos. “Los quiero mucho. Los quiero mucho a todos. Hemos hecho un grupo muy guay con todo el equipo, con los que mandan, con los coaches… Ha sido muy guay. Estoy muy contenta y muy emocionada”.

En definitiva, El Desafío está siendo para Patricia Conde un viaje inesperado hacia sus propios límites, una oportunidad para reencontrarse con su valentía, su vulnerabilidad y su sentido del humor.

Una aventura que la está transformando desde dentro y que, gala tras gala, la muestra como una mujer capaz de reírse del miedo, abrazar la incertidumbre y sorprenderse a sí misma. Y, sobre todo, como alguien que ha encontrado en este reto extremo un lugar donde ser exactamente quién es.