Domingo Díaz Jorge Barreno

—Voy camino a comprarlo todo ahora. Me han dicho que pille dos gramos de polen y dos de marihuana. Me han recomendado la Lemon Haze, que es buena y bastante conocida. Y de hachís no tengo ni idea, ahora que me aconsejen los vendedores.

—Tío, ¿tú estás seguro de que eso es legal?

Mantuve esta conversación con mi compañero el pasado jueves. Viajaba en un vagón de metro y, nada más pronunciar las palabras gramos, polen y marihuana, todos los ojos se tornaron hacia mí. No había mencionado al diablo, pero lo parecía. Respondí con tono elevado, para que lo supieran mi compañero y el resto de viajeros que ponían la oreja en la conversación: "Sí, el negocio del CBD es legal en España. No hay problemas. Tranquilidad. Cada vez hay más tiendas y está al alza".

Nombrar productos cannábicos en público aún es un problema. De hecho, esta semana se ha debatido en el Congreso sobre la legalización del consumo recreativo del Cannabis  y el resultado ha sido negativo. PP, VOX y PSOE se opusieron durante el debate, lo que bloqueó la propuesta de Más País, Podemos y otros socios del Gobierno. Sí parece que se legalizará su uso terapéutico, aunque para eso aún quedan algunas fechas.

Cata legal de hachís y flores de marihuana con CBD Jorge Barreno

Por el momento, esta planta ya se puede comprar sin cometer un ilícito en España. Eso sí, la misma no puede contener tetrahidrocannabinol -THC-, o debe almacenar menos de un 0.2%. El THC es la sustancia psicotrópica que convierte su distribución en ilegal.

Las flores del cannabis albergan unas 400 moléculas con distintos principios activos. Estos, a su vez, están divididos en dos grandes grupos: cannabinoides y terpenos.

Dentro de los cannabinoides, hay muchos tipos. Entre ellos, los más famosos son el tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CBD). La distribución de plantas que contengan THC está prohibida. La distribución de plantas sin THC y con CBD está de moda.

El CBD se encuentra asociado al grupo de los cannabinoides y no produce ningún efecto psicotrópico. Numerosos estudios han demostrado que la molécula del CBD sirve, principalmente, como relajante muscular. Algunos hablan igualmente de sus propiedades antiinflamatorias, antiepilépticas y anticonvulsivas.

Se dice también del CBD que es un poderoso antioxidante. Tales son sus propiedades que el cannabidiol fue permitido para su utilización por parte de los atletas en los Juegos Olímpicos de Tokio. En Estados Unidos, muchos deportistas de élite lo consumen.

El CBD, en las manos del experto consultado por EL ESPAÑOL. Jorge Barreno

Con el debate sobre la legalización encima de la mesa, en EL ESPAÑOL hemos decidido hacer una cata de cannabidiol para conocer de qué forma se puede comprar y para qué podemos utilizar la conocida como marihuana ‘light’ y el polen de CBD, en un momento en el que aún no es apto para el consumo terapéutico legalmente.

Para ello, hemos contado con un experto en la materia: Pablo Pérez, asesor en productos cannábicos en Madrid. Hemos analizado dos productos distintos de tres marcas diferentes: Lemon Haze y polen de CBWeed, CBDHouse y Flowerfarm.

Las etiquetas

Nada más llegar a la primera de las tiendas, la dependienta nos avisa. “Esto no es apto para el consumo humano”. ¿Entonces? ¿Por qué se vende? ¿Cómo lo utilizo? ¿Para qué quiero esto? ¿Nos acaban de tirar el reportaje?

En España no es legal la venta de CBD para consumo, ya sea a través de la ingesta o de la combustión. Las flores que compramos en EL ESPAÑOL no pueden ser fumadas ni mezcladas en la comida. En las etiquetas de todas ellas lo deja bien claro. O no...

Por ejemplo, en el caso de CBD House, el paquete avisa. ”Tienes en tus manos CBD seleccionado de la mejor calidad traído de Suiza, Francia e Italia que deseamos te proporcione la mejor sensación y disfrute”. Y añade: “Uso para aromaterapia, sin THC. No está permitido para el consumo humano (la ley nos exige avisarlo). Sólo mayores de 18 años”.

Sin embargo, más abajo llega el guiño, guiño, codazo. “Uso del consumidor es libre ;)”. Hablando de libertad, interprete usted lo que quiera.

En la etiqueta de FlowerFarm son más restrictivos. El recipiente de la marihuana establece: “No es un medicamento o terapéutico, alimento, para combustión o ingestión. Mantener fuera del alcance de los niños”.

Flores de marihuana de CBD, sin THC, de la marca FlowerFarm Jorge Barreno

Más abajo señala: “El Real Decreto 1729/1999 de 12 de noviembre por el que se establecen las normas para la solicitud y concesión de las ayudas al lino textil y al cáñamo, establece que las cepas de cannabis (cáñamo industrial) destinadas a la producción industrial de suplementos alimenticio y de materiales textiles con niveles de THC inferiores al 0.2% son legales dentro del territorio español, así como en otros 17 países de la Unión Europea. De esta manera, se asegura que la venta de cannabidiol en sus diferentes presentaciones no sea apto para producir efecto psicotrópico alguno. No obstante lo anterior, estos productos son aromáticos y no están destinados al consumo humano, como complemento alimenticio o como medicamento”.

El polen, conocido como biomasa, de FlowerFarm es más explícito: estas flores son aromáticas. “Producto no destinado para el consumo humano, no es un alimento, no es un medicamento, ni un producto terapéutico. Tampoco está destinado al consumo humano por cualquier otra vía, ya sea ingestión, inhalación, vaporización, uso tópico o aspiración”, dice la etiqueta.

Más abajo recalca: “Para uso técnico, coleccionismo, investigación y desarrollo, ornamental y aromático”.

La gran duda legal es si la Policía te puede multar por llevar encima este tipo de sustancias. Porque, claro, esto aparentemente es marihuana y polen. ¿Cómo pueden saber los agentes que no llevan THC?

Si acabas de comprar estos productos y están precintados, no tendrás ningún problema. Mejor si conservas el ticket de compra, todo sea dicho.

El problema llegará con el envoltorio abierto. Porque, ¿cómo saben los agentes que no hemos metido una china con THC dentro del paquete? Porque a la vista, no hay diferencias.

Es imposible, sin analizar, distinguir un producto con o sin THC. Jorge Barreno

Los agentes deben retirarte todo aquello que tenga forma de flor o biomasa. Esto se mandará a analizar y, una vez comprobado que no contiene THC, el expediente quedará resuelto sin sanción.

Esto ya se ha dado en más de una ocasión. Una persona que lo sufrió cuenta en exclusiva a EL ESPAÑOL: “Me vio la policía consumiéndolo y me requisaron lo que llevaba encima, aunque les expliqué que era CBD. A los meses me llegó un volante del Ayuntamiento de Madrid. No sólo no me multaron, sino que me dijeron que me podían indemnizar por haberme sustraído el producto”.

Las tiendas y los productos

Cuando usted piensa en una tienda de marihuana, su mente viaja a Jamaica y ve gorros con la bandera de este país, a Bob Marley y ropajes hippies por todas partes. Nada más lejos de la realidad. Las tiendas de CBD son más parecidas a la boutique impoluta que ofrece productos de lujo. De hecho, seguramente pase a diario por delante de alguna y no se haya percatado.

En estas tiendas puede encontrar usted desde aceites, a flores pasando por productos cosméticos, cremas... Pablo Pérez, asesor en productos cannábicos, expone que el negocio crece tanto "que una de las formas de diferenciarse es teniendo un abanico amplio de productos. Todo al final tiene el mismo efecto de relajación nerviosa, pero también se usa como analgésico”.

Nada más llegar a la primera tienda de CBD nos encontramos con una sorpresa. Buscamos productos de CBD House y nos encontramos con algunos comestibles como hupachups y galletas. ¿Y esto? ¿No estaba prohibido el consumo de CBD? ¿Por qué hay galletas, chupa chups, chicles, etcétera?

Galletas compradas para realizar la cata en CBD House. Jorge Barreno

La persona que nos atiende es muy amable y nos explica lo que ya ha sido contado anteriormente en este reportaje. En ningún momento nos habla del consumo humano. Sólo de los beneficios del CBD.

Aquí han venido guardias civiles a preguntar explícitamente si se pueden fumar las flores que se venden. La respuesta siempre es no. Esto es como jugar a las órdenes del Cholo Simeone o montar en moto con Marc Márquez, cada gesto se lleva al límite de lo permitido.

Y nos explica lo de las galletas (4,54 euros) y chupachups. Se pueden consumir porque, aunque el paquete de galletas lleve una hoja de marihuana enorme, lo que contiene son trazas de CBD, según la vendedora. 

Le pedimos dos gramos de Lemon Haze (20 euros) y dos gramos de Kandy Kush Polen (16,35 euros). Nos lo da sin problemas y, encima, nos llevamos regalo.

—¿Haces deporte?

—Sí.

—Pues toma, ponte esto después de entrenar. Te vendrá bien para los músculos. Y una crema hidratante —comenta mientras alarga unas muestras con crema de CBD.

Hay otro regalo: un mechero. ¿Para qué sirve esto? Ella sólo sabe que prende fuego y que nosotros, una vez salgamos de aquí con dos gramos de polen y dos de marihuana en la bolsa, podemos darle el uso que queramos.

Salimos de la tienda y vamos a conseguir la siguiente marca: FlowerFarm.

Productos de CBD House. Jorge Barreno

Esta es quizás, la más cuidada. La franquicia tiene los colores blanco, beige y verde claro. Se habla de las terapias con CBD, pero tampoco se nos recomienda el consumo en ningún caso. Lo primero que nos dicen aquí son las ofertas. 20 gramos de flores, 75 euros. Tras declinar, no nos cuenta cuánto costarían los 200 gramos, que también están en promoción.

—Venía buscando algo para probar. Lemon Haze y polen. ¿Tienes?

—¿Cuánto?

—2 gramos.

—No me queda tan poco de Lemon Haze. Te tengo que dar 5 gramos. Del polen, sí.

—Vale, genial.

Normalmente, estos productos vienen cerrados y no dejan ver su interior: el paquete es opaco. Sin embargo, los cinco gramos que nos venden en Flower Farm vienen en un tarro transparente. Cualquiera que vea esto pensará que es marihuana y que no ha sido comprada con tarjeta de crédito.

Aquí no parece haber nada comestible.

—Yo he visto unas galletas que llevan trazas de CBD. O eso pone en el envoltorio. ¿Aquí tenéis?

—No. Existen, pero no las tenemos. Es más marketing que otra cosa.

Salimos de aquí para irnos a una zona limítrofe entre Chueca y Alonso Martínez. En la calle Argensola, número 2, encontramos la tienda de CBWeed. A la entrada, un reclamo con las ventajas del CBD para ayudarle a dormir y a relajarse.

Productos de CBweed. Jorge Barreno

Y es que todos hablan de la ‘CBDterapia’ y de cómo ayuda a muchas personas el CBD, pero nadie puede recomendar el consumo del CBD. “Es a lo que obliga la legislación. Es así de absurdo todo”, dice a EL ESPAÑOL una de las fuentes consultadas para este reportaje.

Pedimos lo de siempre, también en CBWeed. Dos gramos de Lemon Haze (19,90 euros) y dos gramos de SúperPolen (10 euros).

Aquí también hay comestibles. De hecho, esta tienda está dotada de muchísimos más productos que el resto. La conocida como hoja de marihuana está por todas partes en una tienda muy cuidada.

Hay una sección completa de cannabis dedicada a la alimentación. ¿Pero no habíamos quedado en que era vendido para su consumo? Nos lo explica el dependiente.

—Sí, claro. Yo no te puedo vender las flores de CBD para su consumo.

—Pero aquí hay aceites, cervezas, infusiones, miel, macarrones, spaguettis… ¿Para qué son esos productos si no son para comérselos o utilizarlos en la cocina?

—A ver, eso es distinto. Los productos de alimentación están hechos con cáñamo. ¿Qué es el cáñamo? El tallo de la planta. Eso es perfectamente legal porque no contiene los cannabinoides, donde están por ejemplo el CBD y el THC. Además, el cáñamo es una proteína vegetal, de las más valoradas de su categoría. Un plato de pasta de cáñamo puede equivaler a comerte un bistec.

La cata

Tras lo leído, habrán llegado ustedes a la conclusión: esta es una cata de flores aromáticas, de marihuana Lemon Haze y polen (biomasa). Y usted, soberano, hará lo que crea conveniente, que también hay gente que pide tabaco para fumar, aunque ahí ponga que los va a matar.

Pablo, durante la cata. Jorge Barreno

Pablo Pérez, asesor de productos cannábicos en Madrid, explica que las mejores aplicaciones del CBD son la relajación muscular y nerviosa que aporta. Aunque él no nos lo dice, esto se consigue con el consumo de la misma. Bien sea por vía oral, a través de los aceites, bien sea por inhalación o aspiración.

“Siempre digo que el CBD actúa de cuello para abajo, para que nos entendamos. Vas a mantener tu cabeza en el sitio, pero vas a sentir una relajación del sistema nervioso. Nos va ayudar en problemas de ansiedad, de insomnio, en migrañas, dolencias de tipo crónico como la fibromialgia, la fibrosis, la artritis, la artrosis, con esto pueden hacer una vida medianamente normal”, explica.

Pero Pablo recuerda: en España, “esto no es apto para el consumo. Esto es apto para la investigación o su uso aromático, entre otras”.

En EL ESPAÑOL hemos comprobado el aroma de cada uno de los productos, además de la morfología de las plantas y del polen, con Pablo. “Las tres marcas son líderes en Madrid y hemos elegido en el caso de plantas lemon haze”. 

Pablo explica para qué nos sirve fijarnos en la morfología. “Es importante para determinar si la planta es de cultivo interior o exterior. Estas tienen pinta de ser de interior, porque son compactas, de morfología dura y resinosa. Las tres cumplen con creces”.

El aroma lo analizaremos quemando las flores y el polen, como si fuera incienso. Esto es legal. Ahora cobra sentido el mechero que nos regalaron en la primera tienda.

Flores de marihuana Lemon Haze

“Basándonos en los aromas, CBD House me ha sorprendido porque tiene un punto cítrico, tiene un aroma bastante afrutado, y ha sido una sorpresa muy grata”, comienza diciendo Pablo.

Pablo, durante la realización de la cata. Jorge Barreno

Flower Farm me ha dejado con ganas de más, porque el punto cítrico no lo he encontrado y es muy denso el aroma. No me ha dicho gran cosa, sinceramente. La calidad está ahí, obviamente, pero se queda un poco por detrás”, continúa.

Y finaliza con una cosa curiosa. El valor añadido de la flor de CBWeed es que es “apto para todos los públicos”. Matiza Pablo: esto no significa que puedan consumir los menores de edad, sino que será agradable para personas que comienzan a relacionarse con la marihuana.

“Es natural, orgánico y se lo recomendaría a un cliente que nunca ha estado familiarizado con el cannabis. Es muy cítrica, muy aromática, muy fresca y dan ganas de estar oliendola continuamente”.

El análisis de las biomasas

Pablo dice que este producto, comúnmente conocido como polen o hachís, es el “talón de Aquiles” del CBD. En el hachís del mercado negro, el THC es lo que le aporta mayor resina. Como este no tiene esa sustancia, es más difícil de constituir la biomasa.

Todos los productos de la cata cannábica. Jorge Barreno

Comenzamos por CBD House. “La Candy Kush es bastante clásica, muy correcta, con mucha presencia. Es ideal para los que están familiarizados con el cannabis y quieren probar con la biomasa. Muy recomendable y muy correcta”.

Explica, tras quemar en el incensario este producto que tiene un “ligero aroma a dulce, que lo hace más agradable”. El lunar llega con la textura del producto, “a la hora de deshacerlo, quizás se queda un poco seco. Debería desprenderse con mucha más facilidad, aunque es de una calidad sobresaliente”.

Pasamos a la siguiente ‘biomasa’. “La Red Congo (de Flower Farm) me ha sorprendido por su evolución. Mejor cuerpo, mucho más húmeda que antaño”. Sin embargo, esto no le vale para gozar de los primeros puestos. “Se me sigue quedando demasiado simplona. Es de una calidad sobresaliente, pero no tenemos nada para resaltar Es agradable y la morfología es correcta, incluso mejor que CBD House, pero en aroma…” deja en suspensión, como el humo, nuestro experto.

Llega el momento de probar el último producto. Se trata del Superpollen de CBD, de CBWeed. “Hace bien llamándose así, porque resalta. Puede competir con la Candy Kush en aroma incluso. Es para todos los públicos, mucho más aromático de lo que pensaba y de una calidad superior”.

Destaca Pérez que “cuando lo hemos desmenuzado para quemarlo se ha hecho muy sencillo, dejaba mucho rastro, se quedaba en los dedos… Es una resina sobresaliente. Muy, muy buena”.

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