Este lunes en Jerez de los Caballeros (Badajoz) saltó una noticia que revolucionó al pueblo desde temprano: un acertante del Gordo de la Primitiva del domingo conseguía 5,4 millones de euros. Todos buscaban al afortunado. Tenía que ser alguien de la localidad, pensaban en la administración de lotería donde se fraguó el premio.

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Rufino, protagonista de esta historia, había ido a desayunar donde siempre, al bar Río Ardila de la pedanía jerezana de Valuengo, que está a 50 metros de su casa. El camarero le preguntó aquello de ¿y si eres tú? Miró entonces el móvil, comprobó los números y se dio cuenta de algo: conocía al acertante. Los números de su pantalla eran el 19, 21, 24, 42 y 44, con el 2 como clave. Era él. El premiado era él.

Cuentan los que le conocen que Rufino es un hombre tranquilo. 47 años, sin vicios, soltero y jubilado desde hace cinco años a causa de un accidente laboral. Su pensión no alcanzará nunca el premio de 5,4 millones de euros con el que ahora ha sido agraciado. Muchos pensarán ahora en lo que va a cambiar la vida de Rufino, aunque, por lo que cuentan en el pueblo, él no lo tiene tan claro. "Está en una nube. Dice que va a seguir manteniendo la vida que tenía hasta ahora".

Rufino brinda tras enterarse de que ha ganado la Primitiva. Captura de pantalla de Canal Extremadura

Es martes por la mañana y Rufino está "de papeleo", muy ocupado. Hoy reniega de las entrevistas con los medios de comunicación; recela de su teléfono y de pasar fotos. Declina la invitación a hablar para este medio durante este martes. Tuvo suficiente con el lunes: habló para los medios regionales y ahora se siente cansado. Quizás mañana. No está acostumbrado a este tipo de situaciones y es normal que esté saturado, ha salido de su 'zona de confort' de un solo empujón por designio del azar.

No parece que a Rufino le guste acaparar los focos, sino más bien lo contrario. Aparece en las imágenes de Canal Extremadura prácticamente en un segundo plano. Habla lo justo y se le ve comentando lo ocurrido con otros vecinos mientras uno de sus allegados hablan para las cámaras. Como si él sólo fuera un actor secundario más de esta escena; cómo si no fuera él quien se acaba de enterar que ha ganado 5,4 millones de euros.

Su forma de vestir tampoco es ostentosa. Es un tipo campechano. Su chaleco verde cacería y su camisa de cuadros azules. Poco más. Sus botas y su pantalón de 'jardinería'. Un hombre de campo.

Amor por el campo

5.449.785 euros. Ese es el premio que le ha tocado a Rufino tras apostar 3 euros. Dicho montante lo tendrá para gastar en lo que le plazca, por mucho que de momento asegure que continuará con la misma vida que hasta ahora. Pero ¿en qué se puede gastar tantísimo dinero?

En realidad, a ello habrá que restarle lo que se llevará Hacienda, un 20% del premio. Es decir, a lo que le ha tocado tendrá que restarle 1.089.957 euros. Aún así, Rufino contará con 4.359.828 euros.

Sigue siendo demasiado dinero para un tipo tranquilo y "sin vicios" que vive en Valuengo, una pedanía de Jerez de los Caballeros de unos 250 habitantes.

Una administración de lotería.

No parece tampoco que un hombre de 47 años y jubilado, con una vida agrícola, necesite ese dinero para tapar agujeros. No lleva una vida rodeado de lujo, su pasión es el campo, donde se ha criado.

Rufino trabajó durante 17 años en la siderúrgica Balboa. Hace cinco años, este hombre de tez morena curtida durante los trabajos de agricultura de los últimos años, sufrió un accidente laboral y tuvo que dejar su trabajo. Le explotó una válvula que le produjo lesiones graves en su mano izquierda y otras partes del cuerpo. "Lo pasó bastante mal", cuentan en Valuengo, donde se alegran de que haya recibido esta buena nueva.

"La vida no te pregunta si quieres ser fuerte, te obliga a ello", figura como mensaje de cabecera de Rufino en una conocida red social de mensajería. Tiene como imagen a la Virgen de los Remedios de Fregenal de la Sierra, una localidad cercana a la suya. A veces en las redes nos exponemos como somos, aunque otras nos escondamos en apariencia.

"Es una persona buena, tranquila. De su casa al bar a desayunar, de ahí al campo y luego a casa", cuentan desde el pueblo sobre su rutina diaria.

Rufino vive con su padre, porque su madre murió hace años. Ha contado al periódico HOY lo feliz que estaría ella si viera lo ocurrido. A este mismo medio le contó el mismo lunes que participa en tres sorteos distintos: "Me gusta echar a la Primitiva, a la Bonoloto y al Euromillón". También reconoce que, de vez en cuando, juega "al cupón".

Tiene dos hermanas, residentes en Jerez de los Caballeros, y un hermano. Eran cinco, pero otra falleció. Él es el más pequeño de todos y su familia la completan cinco sobrinos.

Habrá que ver en qué decide invertir su dinero Rufino, amante del campo y los caballos. En el Ayuntamiento de Jerez de los Caballeros, algunos fantasean entre bromas con que Rufino convierta el pueblo en un lugar de todo lujo. Él no se ha pronunciado al respecto. Representantes del consistorio jerezano en Valuengo aseguran que lo de invertir en el pueblo es cosa de Rufino. Tendrá que ser él quien decida.

Ahora sí hubo acertante

En el despacho de la plaza Vasco Núñez de Balboa de Jerez de los Caballeros encontraron pronto al legítimo dueño del boleto premiado. Poco tiempo después de saltar la noticia, Rufino zanjó todas las dudas.

Esta vez el premio irá a su legítimo dueño, pero no ocurrió lo mismo hace unos meses en la localidad vecina de Cáceres. Un boleto de la Lotería Nacional apareció perdido, al parecer, en una papelera y estaba premiado con 60.000 euros.

El número 3.213 dejó un reguero de millones en la provincia extremeña. 30 boletos premiados con 60.000 euros cada uno. 29 de ellos fueron cobrados, pero uno de ellos aún no se ha podido cobrar al no encontrarse a su legítimo dueño.