Parece que, en los últimos días, la investigación sobre la desaparición del niño pintor ha tomado un nuevo camino. Fue el pasado mes de abril cuando la Comisaria Provincial decidió reactivar el caso desde un enfoque diferente.

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Desde ese momento, los agentes comenzaron a revisar todas las vías de investigación que ya se abrieron en su momento. Ese 6 de abril, cuando a David Guerrero se le perdió la pista de su casa de Málaga y cuando nunca llegó a sus clases de pintura. 

Ahora, los investigadores estudian una nueva pista. Al parecer, un grupo de pedófilos, por aquella época, frecuentaba la zona de El Perchel, en Málaga. En esa información se hablaba de tres hombres que se jactaban de que un tal 'Gervasio' estaba relacionado con la desaparición del niño. No era la primera vez que este nombre llegaba a los agentes. Los investigadores dieron con los sospechosos -ya mayores de 60 años y algunos más colaboradores que otros- y llegaron a la conclusión que todos habían tenido relación entre sí. 

[Información ampliada: Vuelco en el 'caso del niño pintor': la Policía reabre la investigación desde cero tras estas nuevas pistas].

Testimonio incongruente

Ese nombre, el de Gervasio, era el mismo que apuntaban las cartas anónimas que llegaron a la familia y que señalaban que este hombre estaba vinculado a la peña El Cenachero. Allí es donde David recibía sus clases de pintura. Como informa Diario Sur,  uno de los hombres investigados cuenta con antecedentes por corrupción de menores. Fue detenido en 1993 y, por aquel entonces, la Policía ya le preguntó si sabía algo de la desaparición de David, que había ocurrido seis años antes. Todos negaron haber conocido a Gervasio, así como saber algo sobre el caso del niño pintor. 

Del mismo modo, los investigadores localizaron al informante y, cuando se entrevistaron con él, comprobaron que su testimonio estaba plagado de incoherencias e incongruencias. Su versión cambió en cuanto al papel de Gervasio, que a día de hoy sigue sin estar identificado. 

El dibujo realizado por David antes de desaparecer.

Los investigadores han decido no centrarse en esta vía, ya que no han encontrado nada que relacione a estas personas con la desaparición de David. Aun así, no buscan ninguna responsabilidad penal sobre lo que ocurrió, ya que al pasar tantos años ya habría prescrito el delito. Tanto la familia como los agentes buscan saber qué ocurrió aquella tarde abril en Málaga. Este nuevo prisma que está llevando a cabo la Policía sigue abierto y con todas las hipótesis encima de la mesa. 

En octubre de 2016, David Guerrero fue declarado muerto. El juzgado fijó la fecha de su fallecimiento, el 6 de abril de 1997, por expresa petición de la familia. Su madre, Antonia, justificó la acción afirmando que tenían la necesidad de desbloquear la herencia de su marido, que había fallecido en octubre de 2015. El niño pintor, al seguir oficialmente vivo, constaba como heredero tras la muerte de su padre y eso había bloqueado el reparto de bienes

El turista suizo

Otro desconcertante hallazgo se produjo en octubre del año pasado. Una caricatura que David dibujó antes de desaparecer, que regaló a una amiga y que esta tuvo que entregar a la Guardia Civil cuando desapareció, fue encontrada en el buzón de la joven. En su momento, los investigadores contemplaron el dibujo como una pista clave para poder resolver el caso. Aunque esa opción se fue desvaneciendo con el paso del tiempo. 

Ese dibujo era muy parecido a otro que realizó David, también, antes de desaparecer. En su momento, se relacionó la caricatura con un turista helvético. Una camarera de pisos, tres años después de que se le perdiera la pista al niño, encontró una servilleta en la que podía leerse: 'David Guerrero. Huelin'. Como ella misma dijo, la tiró a la papelera, por lo que no se pudo comprobar si esta versión era cierta.