Felipe VI y la reina Letizia

Felipe VI y la reina Letizia E.E.

Reportajes

¡Hasta aquí, Letizia!: todas las veces que Felipe le ha parado los pies a la reina por su “naturalidad”

Por usar el móvil mientras habla un presidente, por no prestar atención a los invitados o por dejar fuera de un paraguas a su suegra: las broncas reales. 

Los Reyes Felipe y Letizia ya se encuentran disfrutando de sus vacaciones en algún lugar del planeta. Probablemente, mojándose los pies en aguas del Mediterráneo, su lugar favorito para pasar el verano. Para el rey serán unos días de descanso cortos, ya que la situación política del país no le va a permitir un relax completo, y estará sentado, de nuevo, en su despacho de Zarzuela pasado el puente de agosto. Sin embargo, su mujer y sus dos hijas seguirán de vacaciones hasta finales de mes.

El caso es que ha terminado un curso en el que las cosas no han ido mal para la Corona. Las últimas notas del tercer trimestre han sido bastante buenas. Las encuestas internas de la Casa Real hablan claro: la Reina Sofía saca la mejor nota seguida de cerca de su hijo Felipe VI, mientras que obtienen un suspenso rotundo Letizia y su suegro, Juan Carlos I, quien desde el Escándalo de las cintas Corinna no parece remontar. El caso de la actual reina es ya un cuento muchas veces leído: da igual lo que haga la esposa de Felipe VI que no parece que vaya a pasar del 5 nunca.

La reina ha sido, una temporada más, el centro de todas las miradas, críticas y comentarios. Aunque este curso ha sido mucho más tranquilo que el anterior, lo cierto es que Letizia todavía intenta recuperarse del mazazo que fue para su popularidad la llamada Crisis de las Reinas, de la que su imagen salió seriamente dañada. Desde entonces, la esposa de Felipe VI intenta portarse "bien" para no volver a cometer un error que le hizo tan mala imagen a ella como a la Institución.

"Sabe que da un poco igual lo que haga, le va a caer por todas partes. Su comentario del otro día en Mallorca el de cada año mejor, refiriéndose a las vacaciones era un piropo. Pues nada, todo el mundo a tomárselo por el lado contrario. Aunque es verdad que intenta moderarse, ella es mucho más espontánea y natural, pero es que ya le da hasta miedo, cosa que no me extraña… Pero sí, lleva un año y pico cuidando todavía más las cosas que dice y hace. Pero ella es así, no va a cambiar por mucho que los medios se empeñen o sea su propio marido, el Rey, el que pretenda que sea de otra manera”, nos revela una amiga íntima de la reina.

Aun así, su mejor barrera de control, la persona que le para los pies en muchas ocasiones, es su propio marido Felipe VI. Siempre pendiente de Letizia, es el que la suele poner en su sitio cuando esa "naturalidad" de la Reina se ve demasiado suelta. El episodio más reciente de este tipo tuvo lugar, hace justo un mes, el pasado 10 de julio. Los Reyes compartían en Zarzuela una audiencia a la Comisión Ejecutiva de la Alianza para la Formación Profesional Dual con motivo de la celebración de la adhesión número 1.000.

Felipe VI y Letizia  junto a miembros de la Comisión Ejecutiva de la Alianza para la Formación Profesional Dual

Felipe VI y Letizia junto a miembros de la Comisión Ejecutiva de la Alianza para la Formación Profesional Dual EFE

El ayudante del rey anunció la entrada de los Reyes al Salón Magnolia donde iba a tener lugar la reunión.Inmediatamente después hizo su entrada Felipe VI y unos segundos después, la Reina, pero de un modo poco convencional, charlando y bromeado con el ayudante que le había abierto la puerta para que pasara. Nada más llegar a la altura de su marido, éste le echó la bronca por su entrada tan poco ortodoxa y porque se había colocado al lado contrario de dónde tenía que colocarse. Letizia le miró un poco sorprendida. "Cuando terminó la audiencia tuvieron una buena discusión porque según ella le había echado la bronca delante de todo el mundo. Ella decía que había sido un pequeño error y que si él no hubiera dicho nada, nadie se hubiera dado cuenta", confiesa un trabajador de Zarzuela a EL ESPAÑOL.

En realidad, lo que la Reina calificó como un "pequeño error" no es una cosa tan poco común en ella. Aunque Letizia es una mujer perfeccionista hasta la enfermedad, lo cierto es que han sido muchas las ocasiones en las que la esposa de Felipe VI ha tenido que ser llamada al orden por su propio marido. Porque los fallos de la experiodista no son de protocolo, ya que ese se lo sabe al dedillo y suele cumplirlo sin errar, sino que suelen ser temas de distracción: o va con amigos que le acompañan a algún acto o con el teléfono móvil, que siempre lleva en el bolso.

La llamada de atención por usar el móvil

Con este aparato tecnológico -con el que todos nos distraemos- la reina ha tenido bastantes deslices por los que se ha llevado la bronca del Rey. Eso ocurrió en México, durante la Visita de Estado que los Reyes hicieron al país azteca en julio de 2015. Tras una visita a la ciudad de Zacatecas don Felipe y doña Letizia compartían mesa con el entonces presidente mexicano, Peña Nieto y su esposa. Entonces, durante el discurso del mandatario americano, la Reina española sacó por debajo de la mesa el teléfono y empezó a chatear con alguien. Fue entonces, cuando su marido, que se percató, le pidió -de forma discreta- que lo guardara en el bolso. Aunque Felipe VI intentó que nadie se percatara, ya era tarde, la prensa estaba situada justo al lado y se dieron cuenta de la escena cuando estaba ocurriendo.

Desde luego, ese no fue el mejor día de para la reina, ya que unos minutos antes se había producido un momento -llamémosle- extraño. En la escena no fue el rey el que reprende a Letizia, sino el mismo Peña Nieto. Al entrar en el Museo de la Ciudad el mandatario mexicano le echa la bronca a Letizia para que atienda a la guía y deje de hablar con la mujer, la actriz Angélica Rivera. La reina parece entonces perder el interés por el grupo y prefiere dedicarse a los libros. Felipe VI intenta recuperarla en un par de ocasiones para que pose con el grupo delante de los fotógrafos. Tras ser interpelada por una funcionaria, que le impide coger un volumen de la biblioteca con más de 400 años de antigüedad, la reina regresa al grupo ante la mirada censurante de Peña Nieto.

La vez que le pidió que tuviese respeto a unas niñas

Ese mismo año, pero unos meses después, Letizia volvió a llevarse una reprimenda en público de mano de su marido. Fue durante la entrega de Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias en octubre de 2015 en la localidad de Colombres. Mientras los Reyes y toda la comitiva, entre la que se encontraban todos los alcaldes y políticos de la zona, la Reina iba distraída con un grupo de amigos que la acompañaron ese año a Asturias para los Premios Princesa de Asturias. Entre su corte se encontraba el director de cine Rodrigo Cortés, con el que ha entablado una buena amistad. El caso es que a la llegada a la iglesia del pueblo toda la comitiva entró en el templo, donde un grupo de niñas habían preparado una representación de bailes de zona. Y Letizia seguía con las bromas. En un momento, el Rey se cansó, y delante de todo el mundo, le pidió que se estuviera quieta y mostrase un poco de respeto.

Letizia junto con Rodrigo Cortés en 2015

Letizia junto con Rodrigo Cortés en 2015 Gtres

La polémica del paraguas

En junio de 2018 el motivo de la disputa fue un simple paraguas. Fue a la llegada de los Reyes a la entrega de los Premios Princesa de Girona, que ante la negativa del alcalde de la ciudad de que se celebraran en el auditorio de la ciudad, tuvieron lugar en el Celler de Can Roca de los hermanos Roca. La lluvia caía desde el cielo de Girona cuando los reyes llegaron en un coche. En una carpa les esperaban todos los miembros de la fundación. Uno de los ayudantes le entregó a la reina un paraguas azul para protegerse. El Rey se reunió con Letizia para compartir protección y le pidió a su esposa que le entregara el objeto con el fin de poder cubrirse juntos. Incluso llegó a coger el mango. Sin embargo, Letizia levantó más el mango negándose a dárselo a su esposo. Felipe VI, enfadado, le dijo algo a su mujer que nunca se llegó a oír y caminó mojándose bajo la lluvia.

Letizia sosteniendo el paraguas mientras Felipe se mojaba

Letizia sosteniendo el paraguas mientras Felipe se mojaba

Y también la lluvia fue la causante, cuatro años antes, de otra pequeña reprimenda a la reina por parte del rey. Esta vez por no esperar a doña Sofía en Oviedo, durante la entrega de los Premios Princesa de Asturias, cuando Letizia decidió no mojarse y salió corriendo con su paraguas dejando atrás a su marido y a su suegra, lo que provocó el enfado de Felipe VI.

Otra “manía” muy frecuente en Letizia y que pone a su marido un poco nervioso es la de refugiarse en la gente que conoce cuando llega a un acto. Un ejemplo claro tuvo lugar en Nueva York en junio de 2012. Los todavía príncipes llegaban al Instituto Cervantes de la Gran Manzana para encontrarse con los españoles que residen allí. En el patio del edificio, durante el cóctel, la reina divisa una cara conocida, se trata del corresponsal de Antena 3 en Estados Unidos, José Ángel Abad. Se acerca a él y se pasa charlando con su “colega” periodista los tres cuartos de hora que dura el ágape a toda la colectividad española.

Don Felipe se acercó a ella y tras saludar al periodista le insta a su esposa a que se una al resto de invitados. Ante el reclamo, ella parece ignorarle, por lo que el rey -con tono enfadado- le insiste de verdad. Lo mejor era la cara de José Ángel Abad que no sabía dónde meterse ante esa encerrona. Finalmente, la reina accede y saluda al resto de invitados. Pero a los 10 minutos le comenta al encargado de protocolo que es hora de irse. Y así cierra la historia.

El caso es que la reina tiene en su marido a su mejor instructor. Aunque en su pedida de mano aseguró que tenía el “impagable ejemplo de la reina Sofía para aprender” lo cierto es que hace mucho que no presta atención a las lecciones que le pueda dar su suegra. Ahora es su marido el que le indica a Letizia cuál debe ser su sitio. Aunque ella sepa de sobra cuál es su lugar.