A la izquierda, la víctima, John P. A la derecha, el presunto asesino, Anthony G.

A la izquierda, la víctima, John P. A la derecha, el presunto asesino, Anthony G.

Reportajes

Defiende a su mujer de un acosador y este le corta el cuello con dos botellines de cerveza en Fuengirola

El presunto asesino molestó a la mujer e incluso bebió de su vaso. La víctima, al verlo, solo le dijo "que la dejara en paz". 

26 junio, 2019 03:19

Una noche de fiesta en un pub irlandés de Fuengirola (Málaga) acabó convirtiéndose en la peor de las tragedias el pasado fin de semana. Anthony G., un chef británico de 49 años, afincado en Mijas, cogió una botella de cristal rota en cada mano, entró al baño del local y, sin mediar palabra, le cortó el cuello a John P., un acupuntor irlandés de 53 años, que estaba en el bar junto a su esposa y unos amigos. Murió frente a ellos, desangrado, sin que nadie pudiese hacer nada por salvar su vida. 

El británico atacó por sorpresa a la víctima, sin que tuviese casi opción para defenderse; le seccionó la yugular y le provocó cortes con los cristales que portaba por todo el cuerpo.

El escenario en el aseo de caballeros era dantesco. Cuando acudieron a socorrerle, había sangre por todas partes: lavabos, inodoros, paredes... el rastro de ella llegaba hasta el pasillo por donde se accedía a la discoteca, desde el baño, y por el cual John P. se había arrastrado ensangrentado para pedir ayuda. 

Anthony y John no se conocían de nada, tan solo habían intercambiado un par de frases minutos antes, palabras por las que este chef, sin ningún miramiento, decidió acabar con la vida del irlandés, que estaba pasando unos días de vacaciones junto a su mujer y sus dos hijos. Según fuentes consultadas por este periódico, los menores estaban en el apartamento en el que la familia se hospedaba cuando se produjo el apuñalamiento. 

Llegó a beber de su vaso

El pub Pogs Music Bar, en Fuengirola (Málaga).

El pub Pogs Music Bar, en Fuengirola (Málaga).

Durante el transcurso de la noche, el presunto asesino, cuya mujer e hijos estaban de vacaciones en el extranjero, se interesó por varias de las mujeres que se encontraban en el establecimiento, el pub Pogs Music Bar, entre ellas, la mujer del fallecido, Caroline M., también de origen irlandés.

Anthony G. se acercó a la mujer de la víctima y a otra amiga, y empezó a molestarlas. Hasta el punto de llegar a beber del vaso que ambas portaban. Al advertir tal situación,  John P. se dirigió hacia él y le recriminó su comportamiento, iniciando una leve discusión, que terminaría en reyerta. Si bien, en ese momento, la víctima simplemente le dijo que "les dejara en paz",  según precisaron los testigos que había en el establecimiento. 

Poco después, sobre las 01.50 horas, en la madrugada del sábado al domingo, la víctima fue al baño y al verlo, John P. le siguió y se vengó. Tenía claro que quería matarle. Así que por el camino, detrás de él, ya había roto dos botellas de cerveza y tenía un casquete en cada mano. Cuando llegó, sin darle opción, las utilizó contra él, le rebanó el cuello y le propinó puñaladas por todo el cuerpo hasta acabar con él.   

El hombre trató de pedir auxilio, arrastrándose por el suelo, pero cuando llegó su mujer Caroline y sus amigos, no pudieron hacer nada por él. Minutos más tarde llegaron los servicios sanitarios, que no pudieron sino certificar la hora de su muerte. Las maniobras de recuperación no sirvieron para nada y el hombre falleció en el mismo local en el que le habían arrebatado su vida. 

Otro testigo que presenció la escena apuntó que ni siquiera se había producido una discusión entre ambos. "El fallecido solo le pidió que la dejara y le permitiera disfrutar de la velada, como haría cualquier marido cuando su esposa no se siente a gusto", detalló. 

Trató de huir

El detenido, Anthony G.

El detenido, Anthony G.

Tras el apuñalamiento, Anthony G. trató de huir, pero el personal de seguridad del local lo retuvo a tiempo, tras lo que la Policía Nacional le detuvo por un presunto delito de asesinato y el lunes prestó declaración ante el juez. En las imágenes, en la que sale del juzgado custodiado por los agentes, pueden advertirse las manchas de sangre en la ropa del agresor.  Según ha publicado Mirror, el detenido no tenía antecedentes penales en España, donde residía desde hace unos años con su mujer y sus hijos. 

El presunto asesino, que había aprovechado que su familia estaba de vacaciones para ir de fiesta al pub irlandés, es un chef de un conocido centro vacacional en la Costa del Sol, y que reside en Mijas, un municipio cercano a Fuengirola.  

La familia de John P., en cambio, solo estaba pasando allí unos días de vacaciones. Habían viajado de Shankill, la ciudad irlandesa de donde eran oriundos, a la costa de Fuengirola para disfrutar de unos días de playa, que terminaron por ser los peores para estos irlandeses. La víctima, según informa Mirror, era acupuntor y también trabajaba en la junta de una organización benéfica para la prevención del suicidio llamada Suicide or Survive, de la que es fundadora su mujer Caroline.