La Policía científica ha vuelto este martes a la casa de la joven asesinada en busca de más pruebas.

La Policía científica ha vuelto este martes a la casa de la joven asesinada en busca de más pruebas. ER

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El hermano de la niña degollada en Mataró, en peligro: no es sospechoso y buscan protegerlo

El chico, de 16 años y origen ruso, está en paradero desconocido desde el sábado. El cadáver de su hermana fue hallado el domingo por la noche. 

Mataró (Barcelona)

Stefan podría estar en peligro. Los Mossos D' Escuadra buscan al hermano de Karolina, la niña rusa de 14 años encontrada muerta en su casa de Mataró, en paradero desconocido desde el sábado, para protegerlo y no para detenerlo como presunto sospechoso, según informa el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC). 

El Tribunal ha detallado que la búsqueda, iniciada a raíz de la denuncia que interpuso la madre, que habría llegado hace unas horas a Mataró, está descrita "dentro de un protocolo específico de aplicación por desaparición de menores" y tiene como objetivo principal proteger la integridad del menor de 16 años.

Este joven fue posiblemente una de las últimas personas que vio con vida a su hermana pequeña. 

La policía catalana investiga como un homicidio la muerte de la menor, cuyo cadáver fue hallado con heridas de arma blanca en la parte lateral del cuello el domingo pasado, sobre las 22.00 horas.  Ha sido el alcalde de Mataró, David Bote, quien lo ha confirmado este martes, tras hablar con el Cuerpo que investiga el caso y que, tras casi 48 horas del hallazgo de la joven, siguen sin dar con su hermano, que vivía junto a su hermana y su madre en el 83 de la calle de Burriac, desde hacía un año. 

Las primeras sospechas de que algo ocurría partieron precisamente de la madre de los menores, Olga. El viernes, sobre la media tarde, había cogido un vuelo desde Girona a Rusia, y dos días después, no sabía nada de sus hijos de 14 y 16 años, a los que había dejado solos presuntamente en el domicilio. 

La cerradura no estaba forzada

Intranquila, llamó a unos amigos rusos, residentes en Calella, para que se acercaran hasta la vivienda. Al llegar al inmueble, los dos amigos aporrearon la puerta, sin obtener respuesta. Si bien, el estruendo alertó a los vecinos, que salieron a su encuentro para preguntarles qué hacían.

Estas dos personas les contaron que iban a buscar a un cerrajero para echar la puerta abajo ya que los hijos de su amiga no contestaban y debían estar allí. Los vecinos se negaron, pero finalmente, un inquilino del cuarto primera ofreció su balcón para que pudieran entrar en la vivienda, que estaba en la misma planta. 

Al poco, el hombre que accedió por esa terraza abrió la puerta de la casa, cuya cerradura "no estaba forzada", según apuntan a este diario. Dentro de ella, esperaba una escena espeluznante. Había encontrado a la niña tumbada en una de las habitaciones, boca arriba, degollada. El piso estaba hecho un desastre, desordenado y con sangre por todas partes. 

Entre tanto, la Policía científica ha vuelto este martes, a primera hora, al domicilio de esta familia de origen ruso, después de que estuviese durante casi todo el lunes, para dar con más pruebas que les permitan aclarar quién fue el que acabó con la vida de Karolina.