El periodista recibió los mensajes del asesino de Ayamonte horas antes de que cometiera el crimen.

El periodista recibió los mensajes del asesino de Ayamonte horas antes de que cometiera el crimen.

Reportajes

Carlos Herrera recibió estos macabros mensajes del asesino de Ayamonte antes del crimen machista

"Vinimos para ganar, para sumar, no para perder y dividir lo poco que tenemos. Y, ahora, quiere romper toda esa historia". 

Erasmo, un reconocido periodista cubano, asesinó a su mujer, Lisbet, el sábado. El hombre acudió a casa de su pareja -aunque todo apunta a que se estaban separando-, y le propinó una serie de puñaladas que acabaron con su vida. El hombre se suicidó poco después. Pero antes del crimen, Erasmo envió un mensaje al presentador y periodista Carlos Herrera: "Salió de Cuba. Escribía y me enviaba sus artículos, sus cosas. Hablábamos de vez en cuando", ha confesado. 

Las primeras hipótesis de los agentes que se encargan de la investigación, es un supuesto caso de violencia de género. Pero dos o tres horas antes de cometer este trágico crimen, Erasmo le envió un mensaje, junto a una fotografía de su mujer y su hijo, a Carlos Herrera, tal y como ha desvelado él en su programa de radio. "Vinimos para ganar, para sumar, no para perder y dividir lo poco que tenemos. Mira estas fotos. Y recuerda cuántas ilusiones, cuantos sueños, cuantos planes juntos. Y, ahora, romper toda esa historia", rezaba el mensaje.

Lisbet será la víctima 999 por violencia de género

Unos gritos de auxilio alertaron a los vecinos en el núcleo residencial en Ayamonte (Huelva). Cuando la Policía se presentó en la vivienda, donde supuestamente se estaban produciendo los hechos, se encontraron con una escena dantesca. Un hombre había acabado con la vida de una mujer cosiéndola a puñaladas. Poco se tardó en conocer la identidad de la pareja; Erasmo Lazcano y Lisbet, ambos cubanos, que habían llegado a España para encontrar un futuro mejor. 

El hombre, muy conocido en la zona, llegó a España tras ser funcionario en la isla y comenzó a ejercer de periodista, su verdadera pasión, colaborando con diversos periódicos en Miami. Además, del diario portugués Jornal do Algarve. Mantenía una relación con Lisbet, que había finalizado hacía poco tiempo, y con la que tenía un hijo de apenas cuatro años. La mujer trabajaba en una floristería de la localidad. Antes de este suceso, no se había registrado ninguna denuncia por violencia de género ni signos de una posible mala relación entre la pareja.