A la izquierda, un amigo de la víctima, a la derecha, K., en estado grave tras sufrir un ataque con ácido.

A la izquierda, un amigo de la víctima, a la derecha, K., en estado grave tras sufrir un ataque con ácido.

Reportajes

El salvaje ataque con ácido a un menor de Zaragoza: un encapuchado le asaltó al volver del colegio

La víctima se encuentra en coma inducido en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) con el 70% del cuerpo quemado.

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El IES Mar de Aragón y la calle Garía, en  Caspe (Zaragoza), están a cuatro minutos caminando. Se trata de un trayecto que K., de 17 años, se hace casi todos los días cuando sale de clase. El viernes pasado parecía que iba a ser un día como otro cualquiera. A las 15 horas estaba a punto de entrar al portal de su vivienda junto a su hermano cuando, de repente, un individuo encapuchado cambió el rumbo de su camino a casa. Y, probablemente, también de su vida. El desconocido abordó a los hermanos a plena luz del día y roció a K. con un ácido corrosivo. Solo se le veían los ojos. Tres días después del suceso el joven sigue ingresado en la Unidad de Quemados del hospital Miguel Servet de Zaragoza con el 70% de su cuerpo abrasado.

El hermano está desaparecido

La familia de K. llora la tragedia. Según ha explicado a EL ESPAÑOL un amigo del adolescente "están muy afectados". Sin embargo, la situación familiar ya era difícil desde hacía unos meses. El 31 de enero el hermano mayor de K.,  Yahya Mouloudi Halloumi, de  33 años, desaparecía en extrañas circunstancias. Según el cartel que difundió entonces Sos Desaparecidos, mide 1.90 metros de estatura, pesa 80 kilos y tiene el pelo negro. La última vez que fue visto llevaba un vaquero azul, un jersey gris y unas zapatillas marca Nike. Además, el joven necesita medicación. Según ha explicado la Guardia Civil a este periódico, no se descarta que la desaparición y el ataque que ha sufrido K. no tengan relación.

Yahya Mouloudi Halloumi, hermano mayor de K., desapareció el pasado enero en Caspe (Zaragoza)

Yahya Mouloudi Halloumi, hermano mayor de K., desapareció el pasado enero en Caspe (Zaragoza) Sos desaparecidos

Agricultores

Los Mouloudi llegaron a Caspe hace 25 años. Se trata de una familia marroquí con siete hijos "muy asentada en el pueblo", cuenta Jesús Senante, alcalde del municipio aragonés.  Se dedican al campo y "son unos castolinos más", añade. K. nació en España y es muy conocido entre sus vecinos. Sacaba buenas notas, se estaba preparando Selectividad y tenía muchas ganas de empezar la universidad. 

La Policía Municipal fue la primera en llegar al lugar del suceso. Tardaron unos pocos minutos, pero el agresor ya se había fugado. Además, estaba solo. La víctima fue trasladada al Servicio de Urgencias del centro de salud del municipio. Allí, los facultativos, al ver su grave estado, decidieron que lo mejor sería llevarle en UVI móvil Hospital de Alcañiz. Los médicos del centro hospitalario examinaron todas las lesiones y entendieron que la situación era peor de lo que pensaban: el 70% de su cuerpo estaba afectado por intensas quemaduras en una oreja, un ojo, la nariz, el cuello y parte de la espalda. El adolescente tuvo que ser evacuado en un helicóptero del 112 a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Miguel Servet en la capital aragonesa. En este momento se encuentra bajo coma inducido. 

"Despierta, Caspe"

En las redes sociales se siente el enfado general de todos los allegados al joven K., Una amiga de la víctima ha publicado en Facebook una carta dirigida a su agresor. "Decirte que tu acción demuestra que no tienes nada de todo lo que tiene Kamal, amor, amistad, cariño y el apoyo de todo Caspe. Tu vives en las alcantarillas, escondido y rodeado de ratas. Eres nada, eres cobarde y sólo te deseo que nunca tengas reposo en ninguno de tus días y que incluso en la muerte te persigan nuestras memorias y fantasmas", cuenta la usuaria entre otras cosas. La mujer también ha invitado a los vecinos de Caspe a despertar y a "demostrar su histórica fuerza"

Familia de luto

La Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Zaragoza se ha hecho cargo de la investigación y no descarta ninguna hipótesis. El agresor actuó solo y aún no hay ningún detenido. Los agentes han entrevistado a los familiares y amigos del joven para tratar de descubrir algún tipo de conflicto. Además, en las proximidades del portal no había ninguna cámara de seguridad por lo que el suceso no fue filmado.  Por ahora, la duda, el miedo y el dolor siguen latentes en la vida de los Mouloudi. Sin ninguna pista sobre el paradero de Yahya y con el estudioso K. en coma inducido.