El vigilante del centro de menores de Hortaleza que fue agredido el pasado domingo por 20 'menas' fue golpeado con puñetazos, patadas en el suelo y perdió el conocimiento.

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Es lo que ha contado en declaraciones al diario El Mundo, mientras se recupera de los hinchazones, hematomas y moratones. "Y podría haber sido peor", considera.

Según sus propias palabras, los menores estaban castigados por mal comportamiento. Consiguieron escapar de la habitación en la que se encontraban y accedieron hasta zonas restringidas. "Pensábamos que querían ir a por alguna sustancia, estaban muy alterados, como si hubiesen inhalado pegamento", considera el agredido.

"Al tratar de impedirles el paso uno me golpeó por la izquierda y otro me dio un puñetazo por la derecha. Empecé a sangrar y vino otro y me dio otro golpe que me tumbó. En el suelo me patearon todo el cuerpo. No me dio tiempo ni a pedir auxilio por la malla (la emisora) y perdí el conocimiento", señala el vigilante al diario.

Tres de los agresores fueron identificados por la policía, que llegaron antes de que el vigilante recobrara la consciencia, y denunciados ante la Fiscalía de Menores.

El propio trabajador también confesa que el próximo sábado volverá a su puesto de trabajo si le dan el alta médica. "No tengo miedo de volver pero sí es un poco frustrante tener que enfrentarme de nuevo a ellos", ha señalado.

Sobre el estado del centro de menores de Hortaleza, los trabajadores expresan quejas en direcciones opuestas.

Por un lado, los vigilantes reclaman más recursos y que se trate de forma terapéutica y especializada a los menores que protagonicen hechos similares. "Estamos desbordados, lo ocurrido el el detonante y aquí no tenemos recursos para atender a menores con este tipo de adicciones", explicó uno de los educadores del centro.