Bernardo Montoya y Laura Luelmo.

Bernardo Montoya y Laura Luelmo.

Reportajes

La dolorosa carta de los padres de Laura Luelmo: "El Estado nos debe pedir perdón por su fracaso"

En la misiva acusan al Estado de no haber garantizado la seguridad de su hija al haber liberado a Bernardo Montoya y piden una revisión del Código Penal.

Los padres de Laura Luelmo han roto el silencio que les caracterizó desde el asesinato y violación de su hija el pasado 12 de diciembre en El Campillo (Huelva) a manos de Bernardo Montoya. Lo han hecho a través de una carta que mandaron la las Cortes de Castilla y León en la que acusan al Estado de "haber fracasado estrepitosamente al no ser capaz de garantizar el derecho a la vida" de su hija.

En el contenido de la misiva, que ha sido conocido este jueves por el diario ABC, entran en el debate social que hay en torno a la reinserción de los exreclusos y la prisión permanente revisable. "Habéis fracasado estrepitosamente (...) al exponerla a un ser monstruoso que, habiendo pasado por instituciones penitenciaras con el fin último del cumplimiento de su pena y su total rehabilitación para la inserción social, en el momento en que sale en libertad comete de nuevo, en la persona de nuestra hija, los dos actos (asesinato y agresión sexual) por los que fue anteriormente condenado", se puede leer.  

Duramente afectada, la familia siente que se merecen "bastante más" que los minutos de silencio y las muestras oficiales e insta a los políticos a que se "sienten, piensen y reflexionen" porque "algún día les puede tocar de cerca". Consideran que merecen "una disculpa y una petición pública de perdón del Estado por su tremendo fracaso en la no consecucción del cumplimiento de la pena".

Aunque adoptan una postura similar a la de los padres de Diana Quer o Mari Luz, no llegan a pedir que se instaure la cadena perpetua pero piden que se revise el Código Penal para que estos delitos sean "realmente castigados". 

El caso de Laura Luelmo conmocionó a la sociedad española. Tras encontrar el cadáver se celebraron marchas y quedadas que reclamaban la libertad y seguridad para las mujeres. La profesora llegó a El Campillo el 10 de diciembre y desapareció sólo dos días después y se tardó hasta cinco días en encontrar el cuerpo. El responsable, Bernardo Montoya, actualmente se encuentra en la cárcel de Sevilla II