En plena huerta de Alicante se alza un pueblo de poco más de 6.000 habitantes donde huele a miel y almendras por todas las esquinas. A todo goloso le suena el nombre: Jijona. Es la cuna del turrón. Las familias turroneras más populares del país rigen sobre estas tierras sus imperios especializados en este dulce navideño. La más poderosa responde al nombre de Sanchís Mira, donde trabajan cerca de 500 empleados que fabrican los turrones de Antiu Xixona, la Fama, y es la proveedora exclusiva de chocolates, tabletas, bombones y, cómo no, turrones de Hacendado, la marca blanca de Mercadona. Mientras que en la página web oficial de la empresa jijonenca una tableta 'etiqueta negra' cuesta 7,10 euros, Juan Roig va un paso más allá y la vende a 1,90 euros.

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El pasado 2017 la empresa alicantina facturó 103 millones de euros y pueden decir con orgullo que controlan cerca del 21% de cuota del mercado del turrón. Detrás del conglomerado está César Soler Coloma, un jijonenco amante del jazz y que, a pesar de sus millones, casi todos los veranos se disfraza de moro para disfrutar de las fiestas de su amado pueblo. Pero este 'Willy Wonka' tiene una larga tradición detrás. 

César durante las fiestas de Moros y Cristianos de Jijona. Asociación Festera Filà Moros Grocs

Más de 100 años de tradición

Francisco Sala Segura era un hortelano de Alicante cuyos ingresos se ponían en números rojos cuando venía el frío de finales del siglo XIX. Todos los años el clima otoñal hacía que su cultivo agrícola se paralizase. La ‘pepita de oro’ de la provincia alicantina es la almendra marcona, la 'reina' en la Comunidad Valenciana y de las mejores del mundo. El hortelano no se lo pensó dos veces y empezó a fabricar durante el invierno su propio turrón con este fruto mágico como ingrediente principal. Almendras, miel, clara de huevo y un poco de azúcar. Nada más.

Para endulzar el máximo número de paladares, Francisco decidió desplazarse junto a su mujer 400 kilómetros a la Plaza Mayor de Madrid para vender su producto estrella. Viendo el éxito innegable de sus dulces, el matrimonio hizo de la capital su segunda casa. Año tras año, el puesto de la familia Sala en el centro de la ciudad madrileña empezó a tener largas colas.  

Sus dos hijos varones, Manuel y Francisco Sala Miquel, abandonaron la actividad agrícola que había empezado su padre con tanto esfuerzo para centrarse al 100% en la venta de turrones que, en aquel entonces, la hacían para otros comerciantes, amigos o terceros. La familia turronera empezó a tener más y más fans, hasta que en 1935 llegaron a producir 100 toneladas de turrones. 

A la derecha, César tocando el saxofón en su grupo musical 'El Trabajo' en Jijona. Agrupació Artístico Musical El Trabajo

La unión hace la fuerza, y en Jijona lo saben. En 1966 las cuatro familias más poderosas en el sector turronero del pueblo, Sala Miquel, Sanchís Mira, Galiana y Monerris, decidieron juntarse para crear lo que conocemos en la actualidad como Sanchis Mira S.A. Todas ellas llevaban más de un siglo triturando almendras. Cuba, Argentina, Uruguay... sus dulces traspasaron las fronteras españolas. César Soler Coloma forma parte del legado de los Sala Miquel y tiene el honor de llevar las riendas del negocio.

Saxofonista 'frustrado'

Quien menos le conoce le describe como una persona seria, humilde y muy comprometida con su sector. Detrás de los cientos de millones se esconde un jijonenco de 54 años cuyo estrés laboral desaparece únicamente cuando sopla la boquilla del saxofón, su gran pasión. Probablemente, en otra vida a Soler le hubiese gustado ser una leyenda del jazz más que del turrón.

Siempre de reunión en reunión, cuando no está negociando nuevas propuestas para incluir en Mercadona está de visita en alguno de sus tres centros logísticos ubicados en Madrid, Barcelona o Santander. Pero cuando tiene un minuto libre, lo que más le gusta es demostrar sus dotes musicales con el instrumento de viento dentro del grupo del que forma parte: ‘El Trabajo’. 

Su hermano, Roberto, más conocido como Rober Perdut, sustituyó parte de la fortuna que le hubiesen dado los dulces navideños por la adrenalina que le aporta cantar en una banda de rock muy conocida en Alicante. Como el día y la noche, pocos adivinarían que los hermanos Soler provienen de la misma familia turronera. 

En Jijona hay mucho más que turrón. En el mes de agosto, el pueblo alicantino cumple con su costumbre más singular: las fiestas de Moros y Cristianos. Una celebración a la que el ejecutivo no puede faltar. Según han contado a EL ESPAÑOL algunos vecinos del pueblo alicantino, el ejecutivo forma parte de una filá comparsa conocida como los Moros Grocs (moros amarillos en español), famosos por ser los inventores del último acto del jolgorio: el juicio y el entierro del moro que traicionó a su pueblo al enamorarse de una cristiana.

Hubo un año que César hizo de moro traidor. Fue juzgado y después fusilado por sus antiguos compañeros frente al castillo del pueblo”, recuerdan. Cada verano, Soler sustituye el traje y los zapatos de cuero por un chaleco con bordados de oro, unos bombachos, una faja verde y unas babuchas. “Todo el pueblo les conoce”, aseguran varios vecinos.

El 'Rey del turrón' durante el festejo en Jijona junto a su hija y varios amigos.

Su mujer, Mónica López, forma parte de una importante familia del municipio que regenta la empresa Jijona S.A. El negocio está especializado en turrones artesanos y distribuye dulces navideños por toda España bajo la marca El Abuelo.

Juan Roig sabe lo que hace

Quien no tardó en fijarse en el potencial que tenía la compañía alicantina fue Juan Roig. El valenciano consiguió convencer al señor Soler y en 1999 incluyó, bajo la marca Hacendado, los turrones y mazapanes Antiu Xixona. Años después, en 2011, también se podían encontrar tabletas de chocolate de la marca jijonenca en los lineales de Mercadona. Con leche, avellanas, almendras o blanco, cada mordisco de chocolate de la marca blanca del supermercado sabe a Jijona. 

Viendo los considerables beneficios que iban a llegar a través del nuevo acuerdo, Sanchís Mira invirtió 17 millones de euros en una nueva planta de chocolates. Casi diez años después, dispone de cuatro plantas de producción en el pueblo que suman más de 36.000 metros cuadrados. Allí se fabrican turrones, chocolates, mazapanes y barquillos. 

Aunque el grupo turronero obtenga altísimos ingresos con sus propias marcas, más del 80% de su facturación viene de Mercadona. Durante 2017, obtuvo un beneficio de 5,3 millones. Pero no fue hasta la incorporación del chocolate de Antiu Xixona en la cadena valenciana cuando las cifras empezaron a aumentar. Si sus ventas se situaban en 46,8 millones en 2011, en 2018 han aumentado más del doble. Nada mal.

Los lineales de Mercadona, listos para la campaña navideña.

Sanchís Mira y Valor fabrican el 50% del chocolate de toda España

Según publicaron en Alicante Plaza, Sanchís Mira producirá este año 23.500 toneladas, de las que 13.000 serán tabletas de chocolate. Entre la compañía alicantina y Valor fabrican el 50% de toda España. 

El Consejo Regulador de Jijona y Turrón de Alicante garantiza que todos los productos amparados por esta Denominación de Origen cumplan con los requisitos obligatorios para pertenecer a la Indicación Geográfica Protegida. La familia turronera sabe muy bien cómo tiene que ser un dulce navideño de calidad, por eso, César Soler tiene el honor de ser el vicepresidente. 

“Una Denominación de Origen tiene una reputación que proviene de una larga tradición que en Jijona tenemos”, cuenta Federico Moncunill, secretario general del Consejo, a este periódico a través de una conversación telefónica. “La actividad turronera empieza en mayo y acaba a finales de diciembre. Estamos intentando desestacionalizar el turrón para que no sea un producto exclusivamente navideño, pero en otras épocas vendemos helado, barquillos y galletas de turrón”, añade. Aun así, los Reyes Magos son los que traen gran parte de los beneficios del pueblo jijonenco.  

En el municipio no existe ninguna multinacional, todas las fabricas son 100% locales y cualquier turrón forastero que se atreva a decir que proviene de Jijona “tendrá graves consecuencias con las autoridades”, advierte Moncunill. Si hay alguien que consigue desafiar al grupo Sanchís Mira “son las marcas Delaviuda y Virginias”, confirma el secretario. Aun así, probablemente todos tengan en la cabeza la pegadiza melodía “Queremos turrón, turrón, turrón… ¡Antiu Xixona!”. Todos saben que Rey no hay más que uno, y ese es César Soler. 

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