Oswaldo Aulestia Bach firma uno de sus trabajos

Oswaldo Aulestia Bach firma uno de sus trabajos

Reportajes

Cae el mayor falsificador de cuadros del mundo: un pintor catalán de 72 años 'sin rostro'

Es el mayor falsificador de arte del mundo. Entre él y su socio, un impresor de Milán, inundaron Europa y Estados Unidos con cuadros falsos de Dalí, Picasso, Miró o Chagall. Fue detenido en el año 2000, en la denominada ‘Operación Artista’; un dispositivo policial internacional montado casi exclusivamente para el. Hasta en EEUU pidieron una extradición que fue denegada. Le dio igual: el barcelonés Oswaldo Aulestia, alias ‘Oswald’, siguió falsificando. Ahora, tras una laboriosa operación que se ha prolongado dos años, Oswald ha vuelto a caer.

Dicen los expertos que sus falsificaciones son de tal calidad, que son capaces de sortear algunos de los análisis periciales más exhaustivos. Es un perfeccionista, un artista, el mayor ‘delincuente del pincel’ del mundo. Y su ansia por falsificar no ha menguado con los años. Al contrario. Oswaldo Aulestia Bach tiene ya 72 años, pero seguía colando cuadros falsos a importantes galeristas y coleccionistas. Ahora, la Policía Nacional lo ha detenido.

Escurridizo como una anguila

Una de las principales características del viejo Oswald es que es escurridizo como una anguila. Está oficialmente domiciliado en el barrio barcelonés de El Eixample, pero su constate movilidad, sus medidas de protección (no hay fotos suyas en redes) y sus estrategias de protección provocaron que su captura se convirtiese casi en misión imposible.

Uno de los cuadros de MIró que presuntamente falsificó Oswald

Uno de los cuadros de MIró que presuntamente falsificó Oswald

Aunque colocó cuadros por toda Europa, Canadá y hasta Japón, su mercado favorito era el norteamericano. En Estados Unidos consiguió endosar falsificaciones por valor de 4 millones de euros. Especialmente en el estado de Illinois, donde encontró los contactos necesarios para vender todas sus obras. Los galeristas americanos se pirran por el arte europeo, pero no siempre toman las precauciones necesarias. Y en ese río revuelto pescó Oswaldo varios millones de dólares.

Operación Artista

Oswaldo Aulestia fue el elemento central de la ‘Operación Artista'; una investigación policial desarrollada en el año 2000 que acabó con sus huesos y los de otras diez personas (seis españoles y cuatro italianos) en prisión. Él era el protagonista porque se encargaba de elaborar el material que luego sus cómplices tenían que colocar por todo el mundo aprovechando sus contactos. Principalmente tres galeristas, de Barcelona, Granollers y Lliçà de Munt, que eran los que recibían las obras y las enviaban a Northbrook, un municipio de Illinois próximo a Chicago.

Momento en el que el FBI anunció que pidió la extradición de Oswaldo; ahora podría llevarse a cabo

Momento en el que el FBI anunció que pidió la extradición de Oswaldo; ahora podría llevarse a cabo

Salió de la cárcel y siguió Oswaldo con su actividad delictiva. Durante aquella primera época estableció relaciones con delincuentes italianos, que fueron los que trabajaron con él después. Allá por 2007 se descubrieron falsificaciones suyas en otros estados, como Nueva York o Florida. El FBI se puso manos a la obra. Alertaron a las autoridades españolas del fraude y la justicia americana pidió su extradición. Fue denegada.

La conexión italiana

Durante estos últimos diez años, la actividad de Oswaldo Aulestia ha seguido siendo frenética. Continuó colaborando con sus socios italianos. Concretamente con un empresario de Milán que era el encargado de imprimir la obras de arte. De vez en cuando, su obra se dejaba ver. Un par de grabados vendidos por Ebay, una obra que presuntamente había pintado Roy Lichtenstein… pero él seguía oculto. Su capacidad para ocultarse exasperaba a las policías de medio mundo, que veían cómo los esfuerzos para intentar atrapar a un septuagenario resultaban estériles.

Las autoridades estadounidenses no se daban por vencidas y siguieron solicitando su extradición. Por ese motivo, la Audiencia Nacional de España dictó una orden de búsqueda y captura con ingreso en prisión para su extradición a Estados Unidos. Pero el bueno de Oswald seguía en paradero desconocido, y así se ha mantenido por espacio de dos años. Nadie conocía su ubicación. Oswaldo extremaba las precauciones, no se dejaba ver, no permanecía tiempo en su domicilio de Barcelona, no daba pistas por redes sociales…

Oswaldo Aulestia también realizaba obras originales como esta

Oswaldo Aulestia también realizaba obras originales como esta

En diciembre de 2017, un juzgado de Barcelona emitió otra orden de localización y detención contra él como presunto autor de delitos contra la propiedad intelectual e industrial. De esta operación no se encargaron los Mossos d’Esquadra, como suele ser habitual en este tipo de casos en Cataluña. Fue la Policía Nacional la que se puso manos a la obra para pescar al delincuente del pincel. El Grupo Segundo de la Sección de Crimen Organizado de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Barcelona, en colaboración con el Grupo de Fugitivos de la Comisaría General de Policía Judicial han sido los cuerpos que, finalmente, han hecho que caiga Oswald.

Los americanos le están esperando

La detención se ha producido esta semana, cuando el veterano falsificador se encontraba pasando unos días en su domicilio del Eixample. Oswaldo Aulestia fue arrestado y pasará a disposición judicial. En Estados Unidos lo siguen reclamando. Él puede negarse a una extradición, aunque si finalmente el juez español lo autoriza, será enviado a EEUU.

Parece el final de Oswaldo Aulestia, tal vez el mejor falsificador del mundo. El Maradona de lo pinceles. Un maestro en lo suyo, que podría haber alcanzado altas cotas de popularidad se hubiera invertido su talento en crear obras propias. Pero optó por la vía delictiva. Por la falsificación, que también le reportó pingües beneficios. También en esto de la estafa fue un maestro, pero al final, tras dos años de arduas investigaciones y de pesquisas infructíferas, acabó cayendo. Parece el final, pero los que lo conocen creen que, si en algún momento vuelve a salir en libertad, volverá a hacer lo que mejor se le da en esta vida: falsificar cuadros.

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