Álvaro García es periodista de sucesos en el ABC Sevilla y ha acabado detenido en medio de un secuestro de narcos

Álvaro García es periodista de sucesos en el ABC Sevilla y ha acabado detenido en medio de un secuestro de narcos

Reportajes Sucesos

Álvaro, el periodista de ABC Sevilla detenido junto a unos narcos por secuestrar a un lotero

Álvaro García Ruiz, de 28 años, es un prometedor periodista del periódico ABC de Sevilla especializado en sucesos y, en particular, en temas de narcotráfico. Uno de sus más destacados reportajes lo llevó a las Tres Mil Viviendas para fotografiar y contar desde dentro, en tono de denuncia social, cómo son los pisos usados como invernaderos de marihuana que proliferan en los bloques más marginales de esta barriada de Sevilla.

Ahora, en un alucinante giro narrativo de su carrera profesional, Álvaro se ha convertido a su pesar en protagonista de otra noticia sobre tráfico de drogas, pero donde él no es el cronista sino el acusado de un crimen a lo Tarantino. Desde esta semana el reportero duerme en prisión acusado por la Policía Nacional de formar junto con otros nueve detenidos una banda de narcotraficantes sevillanos que secuestró a un lotero (legalmente, el delito que les imputan es detención ilegal) y lo torturó para cobrarse una deuda de 200.000 euros relacionada con el tráfico de drogas.

Diario de Sevilla avanzó este viernes la noticia mencionando la detención de un redactor de ABC no identificado. El Cuerpo Nacional de Policía ha emitido hoy un comunicado informando de las detenciones pero sin señalar las identidades ni la circunstancia de que uno de ellos es un periodista. EL ESPAÑOL ha confirmado que se trata de Álvaro García Ruiz, reportero de sucesos del principal periódico sevillano, donde recaló tras su paso por El Correo de Andalucía.

Un papel dirigente

EL ESPAÑOL también ha averiguado que la implicación del informador no es circunstancial sino que tuvo un papel dirigente: desde su teléfono móvil y desde el de su hermano Guillermo se hicieron las llamadas a la mujer del retenido para exigirle el dinero. Además, la Policía liberó al secuestrado precisamente ante el negocio de venta y taller de motos que tiene en Montequinto la familia de Álvaro García, cuando éste y ocho de los detenidos se dirigían allí en dos coches llevando al rehén.

La detención y encarcelamiento del periodista acusado de los delitos de detención ilegal, lesiones, amenazas de muerte y extorsión ha conmocionado a compañeros, familiares y amigos, que no pueden imaginar cómo un joven informador sin antecedentes policiales y con “un trato exquisito” puede tener una doble vida como delincuente miembro de una banda violenta donde, según destaca la Policía, hay detenidos con antecedentes por homicidios y varios de ellos son "reputados" criminales, como lo define un veterano agente consultado por este periódico.

En la foto, el jefe superior de Andalucia Occidental y el comisario de Dos Hermanas (jefe provincial actual) felicitan a los funcionarios de Écija y Dos Hermanas intervinientes en la operación.

En la foto, el jefe superior de Andalucia Occidental y el comisario de Dos Hermanas (jefe provincial actual) felicitan a los funcionarios de Écija y Dos Hermanas intervinientes en la operación.

Álvaro García Ruiz es vecino del barrio de Montequinto, perteneciente al municipio sevillano de Dos Hermanas (muy cercano por carretera a las Tres Mil Viviendas de Sevilla), se casó hace poco y tiene previsto ser padre de una niña en pocos meses. El grupo de narcotraficantes al que la Policía le acusa de pertenecer está asentado precisamente en Montequinto y en Las Tres Mil. En su información, Diario de Sevilla explica que la Policía investiga si el informador se había infiltrado en ABC para usar su trabajo de periodista a fin de conocer datos que sirvieran para los fines del grupo.

Otra hipótesis

Entre los que lo conocen, y a la espera de conocer más datos, hay quienes se aferran a otra hipótesis en su defensa: que Álvaro no formara parte de la banda sino que hubiera aprovechado su conocimiento de alguno de ellos para acompañar al grupo en una reunión sobre narcotráfico que acabó derivando por sorpresa en un secuestro por ajuste de cuentas. “Pudo estar en el lugar y momento equivocado”, aventura una persona que se muestra impactada con la acusación contra su amigo.

“Es un reportero de los que creen en el periodismo de verdad, lo vive”, dice esta fuente, que lo describe como un profesional riguroso y comprometido. En muchos de sus mensajes en Twitter sobre los sucesos que cubre o comenta, Álvaro reivindica a las fuerzas de seguridad frente a la prepotencia avasalladora de los narcotraficantes y sus lanchas en el Estrecho de Gibraltar, o critica la falta de vigilancia y seguridad para los vecinos en Las Tres Mil.

Tras encadenar puestos de becario y precarios contratos temporales como joven periodista, Álvaro había empezado a prepararse oposiciones para el Estado a fin de labrarse un plan B profesional si el periodismo no cuajaba, pero aparcó esa vía y se centró de lleno en la información cuando lo llamaron para trabajar en la redacción de ABC y su web, donde buscaba historias más allá de su horario. “El reportaje de los invernaderos de marihuana le llevó meses, trabajando por su cuenta”, dice la fuente amiga.

El lotero que lavaba dinero

El suceso que ha encarcelado al periodista de sucesos, y que puede costarle su carrera, al menos en ABC si se confirmara la acusación policial, comenzó este martes, 14 de agosto, en una vivienda de Condequinto, urbanización integrada en la barriada de Montequinto, en Dos Hermanas. Allí, según la información oficial de la Policía, los luego detenidos se habían citado con un lotero del pueblo sevillano de Écija con el que iban a cerrar un negocio relacionado con el narcotráfico.

Ese hombre es dueño de una administración de lotería de Écija al que desde hacía un tiempo los acusados, supuestamente, le daban el dinero fruto de su negocio con estupefacientes para intercambiarlo por boletos premiados y así lavar su origen delictivo, boletos que a su vez el lotero adquiría a los genuinos premiados, según precisa Diario de Sevilla. Este martes, según el comunicado policial, se habían reunido de nuevo para darle al lotero 180.000 euros a fin de que se los ‘lavara’. Un método del lavado podía ser intercambiar billetes de 500 euros por otros pequeños de 10 y 20.

El periodista Álvaro García, ahora detenido, en una foto con su perro

El periodista Álvaro García, ahora detenido, en una foto con su perro

Todo se tuerce cuando, en medio del encuentro en la vivienda, irrumpen tres encapuchados con pasamontañas haciéndose pasar por agentes con chalecos de la Policía. Los intrusos se llevan los 180.000 euros del grupo y se marchan velozmente dejando pasmados a los reunidos, entre ellos el que trabaja de periodista. La tensión salta un escalón más cuando, ante el atraco entre maleantes que acaban de sufrir, inmediatamente los supuestos narcos, entre ellos Álvaro, acusan al lotero de estar compinchado con los asaltantes que se han llevado su ‘pasta’, y lo mantienen secuestrado como rehén (jurídicamente, es ‘detención ilegal’) exigiéndole que les ‘devuelva’ el dinero.

Torturan al presunto traidor

Los captores de este secuestro no premeditado sino sobrevenido por sorpresa llaman varias veces a la mujer del lotero para que venga a Dos Hermanas a entregarles 200.000 euros (la cantidad ya ha ascendido 20.000 euros extra desde los 180.000 sustraídos en el golpe). Las llamadas a la mujer se efectúan desde dos móviles, el de Álvaro y el de su hermano Guillermo. Al hombre al que creen un traidor lo amenazan de muerte y lo torturan para que se avenga a saldar la ‘deuda’, aunque no ha trascendido cómo le causaron las lesiones que sufrió.

Por suerte para el rehén, su mujer denunció su captura en la comisaría de Écija y ese mismo día, a las 22.20 horas del 14 de agosto, agentes de la comisaría de la Policía Nacional de Dos Hermanas liberaron a la víctima y detuvieron a los diez presuntos autores, en una operación en la que también intervinieron agentes de la comisaría de Écija y de la Brigada Provincial de Policía Judicial. Los policías atraparon 'in situ' a nueve de los diez detenidos, entre ellos Álvaro, cuando iban en dos coches con el lotero desde la vivienda de Condequinto hasta la entrada de la tienda y taller de motos perteneciente a la familia del periodista, MCR Motos, en el polígono de Fuente Quintillo de Dos Hermanas, ubicado en la glorieta de Viriato número 6. Luego arrestaron al décimo acusado.

Antecedentes por homicidio

Todos los detenidos pasaron a disposición judicial e ingresaron en prisión eL jueves, 16 de agosto. La Policía no ha detallado ningún dato personal de los detenidos salvo que varios de ellos tienen antecedentes policiales por diversos delitos, “incluido homicidios”. Por otro lado, no se ha informado aún sobre quiénes son los tres encapuchados que se llevaron el dinero del piso, si actuaban en connivencia con uno u otros o si los atracadores formaban un grupo distinto que se enteró de la transacción y los asaltó.

¿Se metió Álvaro a ganar dinero fácil con el tráfico de marihuana u otra droga (la Policía no precisa el estupefaciente al que se dedica supuestamente el grupo) para asegurarse un sustento holgado ahora que iba a ser padre, y el periodismo y su modesto salario lo tenía como 'hobby', tapadera y fuente de información, aprovechando además su supuesta vinculación criminal para hacer sus impactantes reportajes de primera mano?

Si se acredita su culpabilidad, esta rocambolesca historia, la más difícil de su vida, será su ruina como periodista de ABC, después de haber luchado honestamente durante años, destacan en su entorno, para ganarse un puesto en el oficio. El caso no está cerrado y Álvaro García Ruiz, cuyo lema en Twitter es "Tengo tres carreras. Vivir, caer y levantarme', aún tiene que dar su versión: cómo es 'su' suceso por dentro.