Patricia Aguilar, de 18 años, ha sido captada por una secta en Perú.

Patricia Aguilar, de 18 años, ha sido captada por una secta en Perú.

Reportajes

El padre de Patricia Aguilar rescata a su hija de una secta peruana

El padre de Patricia Aguilar, la joven española desaparecida hace un año y medio, ha encontrado a su hija en Perú. Junto a Patricia se han encontrado a otras chicas y niños que estaban desaparecidos. La policía ha detenido a Félix Steven Manrique, el líder de la secta que les había captado.

Patricia huyó de su casa, en Elche, el 7 de enero de 2017, al cumplir los 18 años. Según denunció su familia entonces, la joven habría sido captada por Manrique, gurú de un grupo gnóstico, que la convenció a unirse a la secta cuando todavía era menor y a viajar a Lima al cumplir la mayoría de edad.

El pasado 8 de junio, Alberto, el padre de Patricia, viajó a Perú para impulsar la investigación sobre la desaparición de su hija y consiguió que las autoridades la encontraran. Patricia estaba en una casa de campo donde cuidaba de varios niños, entre ellos un bebé de pocas semanas que es su hija, nacida el pasado 28 de mayo. Se cree que el padre de la niña es el líder de la secta.

Los agentes han detenido al líder de la secta en una otra casa, a cerca de una hora de distancia de la vivienda donde estaba Patricia. En esa momento, Manrique se encontraba con otras dos mujeres peruanas y sus hijos menores de edad.

Captación en las redes sociales

Manrique, que se hacía llamar como Príncipe Gurdjieff, es el líder de una secta peruana que ofrece la salvación del apocalipsis a quienes le sigan. Utilizando las redes sociales, Manrique se dedica a captar a seguidores, casi todos chicas jóvenes, que le adoren y veneren y además encajen en el componente sexual de la secta. 

A cambio, el gurú les ofrece comprensión y conocimiento. De acuerdo a sus tesis, existen varios estadios de conocimiento que deben ir superándose con el tiempo: cuanto más se avance en esas fases, mayor es el reconocimiento por parte de los demás miembros de la secta. Patricia Aguilar alcanzó el nivel suficiente para romper con su vida y marcharse a Perú. 

Este mesías cuenta con perfiles de Facebook con hasta 3.000 jóvenes agregadas. Todas ellas, chicas; muchas de ellas, menores de edad. Escucha sus problemas, da soluciones filosóficas y acentúa el discurso en un detalle: el Apocalipsis está a punto de llegar. Y él ofrece la salvación de las almas, en una suerte de cóctel que mezcla diferentes filosofías y creencias religiosas. Desde el cristianismo, budismo e islam hasta las referencias al Antiguo Egipto, los mayas, incas y sus deidades. De ese modo, logró, tras un largo proceso que duró meses, captar a la joven Patricia Aguilar. Tan solo tuvo que seguir su procedimiento habitual: ofrecerle una supuesta salvación que solo él mismo es capaz de proporcionar.

Manrique se aprovechaba de los momentos de debilidad de las víctimas. Patrícia estaba superando la muerte de un tío, con quien tenía una relación muy cercana, que había fallecido en 2015. Aprovechando la vulnerabilidad de la chica, el gurú la captó y Patricia se unió a su harén.

La lucha de la familia

Durante todo este tiempo, la família de Patricia no ha parado de intentar encontrarla. Una prima se infiltró en las redes de Manrique para obtener pruebas y conocer su modus operandi. Se entrevistaron con personas que habían pertenecido a la secta y con familias que habían denunciado la captación de jóvenes. 

En enero de este año, el padre de Patricia viajó por primera vez a Perú para intentar rescatarla. Allí conoció a otras familias cuyas hijas se habían marchado a vivir con Manrique. Ahora, seis meses después, los esfuerzos de su familia han dado frutos.