Los miembros de la Manada en julio de 2016 horas antes de la violación.

Los miembros de la Manada en julio de 2016 horas antes de la violación.

Reportajes

Nuevos audios de 'La Manada': "Quillo, los 300 euros del póquer me los estoy tomando en droga"

Nuevos mensajes de voz en el grupo de Whatsapp de los cinco sevillanos condenados por abusos sexuales evidencian que su principal preocupación para San Fermín 2016 era la droga. 

"No se olviden la droga, chavales, que la echaremos en falta después". Este es uno de los preparativos de La Manada, los cinco jóvenes sevillanos condenados a nueve años de prisión por abusar sexualmente de una joven en San Fermín 2016, antes de realizar el viaje a Pamplona. "Chavales, es muy importante", dicen en unos nuevos audios de Whatasapp que se han conocido este miércoles.

En el chat de la app de mensajería instantánea de La Manada se pueden escuchar numerosos audios de voz que se están revelando en los últimos días. El Programa de Ana Rosa ha emitido varios en los que se deja claro que una de las principales preocupaciones de los jóvenes para el viaje era la droga.

Salen a la luz nuevos audios de La Manada

"Chavales, muy importante, no se olviden la droga… la droga, chavales, que la echaremos en falta después”. Uno de los miembros de La Manada se muestra convencido del riesgo que puede suponer llevar encima las sustancias prohibidas: "Quillo, la verdad es que no me he acordado de las pastillas hasta ahora que habéis dicho lo de comprar las cosas éstas... Como lo cojan allí con pastillas a ver si lo vamos a ver encarcelados en Croacia... ¡Que no se las lleve, cabrón!".

Pese a ello, los sevillanos condenados decidieron asumir el riesgo. "Vaya vacilón de churra que tengo, tío. Los 300 euros que me tocaron en el póquer me los estoy tomando en droga, tío", explica otro miembro de La Manada en el grupo de Whatsapp.

De lo que se puede desprender de los audios que se han publicado hoy es que la juerga sin límites era su principal objetivo durante julio de 2016, cuando tuvo lugar el abuso sexual a la chica que denunció la violación. La comida e incluso el alojamiento, era una preocupación menor.

"Si vamos a estar todo el día morao no vamos a querer comer nada. Y lo que comamos, pues yo que sé, bocatas o lo que veamos más barato: sinpa...o yo que sé".