Leticia Rosino Andrés, asesinada en Castrogonzalo (Zamora)

Leticia Rosino Andrés, asesinada en Castrogonzalo (Zamora)

Reportajes Asesinato

El pastor detenido por el crimen de Leticia la mató porque la intentó violar y ella se resistió

El hijo del sospechoso ha confesado que fue su padre el que asesinó a esta joven de 33 años, cuyo cuerpo apareció tirado al lado de un vertedero de Castrogonzalo (Zamora)

El hombre acusado de asesinar a Leticia Rosino intentó violarla. Ella se resistió y logró escapar. Pero él le dio alcance y la golpeó con una piedra hasta que la mató. Es lo que ha declarado el propio hijo del acusado. Ha tenido que ser su vástago el que ha confesado el crimen que cometió su padre a la Guardia Civil, porque el detenido, un varón de 60 años y con antecedentes por agresión sexual en los 80, sigue sin decir una palabra a los investigadores.

Según esta versión, la joven zamorana de 33 años iba paseando por un paraje del pueblo de Castrogonzalo, cuando este hombre de 60 años, pastor de profesión, la vio. Se abalanzó hacia ella, la golpeó e intentó violarla. Ella pudo zafarse y escapó a la carrera, pero el agresor salió en pos de ella hasta que le dio alcance. Una vez la interceptó, y dada la resistencia de la chica, el pastor la golpeó en la cabeza con una piedra hasta que la mató. Después lanzó el cuerpo por un terraplén para intentar deshacerse de él. Pero al percatarse de que el cadáver estaba demasiado a la vista, tuvo que emplearse de nuevo para ocultarlo. Sin embargo, efectos personales de Leticia, como sus leggins o una compresa, estaban en la zona, según explica El País.

El cadáver, al lado de un vertedero

Leticia Rosino Andrés, de 33 años, había salido a pasear durante la tarde del jueves. No regresó a su domicilio, por lo que ya al anochecer se estableció un dispositivo de búsqueda en el que participaron setenta vecinos junto a la Guardia Civil y perros especializados. Al final, el cuerpo sin vida de la joven fue hallado en un paraje próximo a un vertedero de residuos tóxicos.

El cadáver de la joven apareció horas después. El pastor se convirtió en el principal sospechoso, después de que quedase demostrado que tanto él como su hijo estaban presentes en la zona cuando mataron a Leticia. Incluso posteriormente la Guardia Civil llevó a cabo un intento de una reconstrucción de los hechos. El pastor, no obstante, no colaboró en ningún momento. Al final ha tenido que ser su hijo el que ha confesado a los investigadores lo que hizo su padre.

Volvió de Gran Bretaña

Leticia Rosino era natural de Tábara. Era ingeniera técnica agrícola en industrias alimentarias y agrarias por la Universidad de Salamanca y tenía dos másters. Había residido en Gran Bretaña los últimos años por motivos de trabajo. Recientemente había vuelto a la provincia de Zamora, donde trabajaba en el departamento de calidad de la empresa Lácteos Cobreros. Vivía en el municipio de Castrogonzalo con su novio, natural de ese mismo pueblo de 500 habitantes.

El presunto asesino, por su parte, es un pastor de 60 años bastante conflictivo, según apuntan los vecinos. Ya fue condenado por agresión sexual en 1980, motivo por el que estuvo en prisión. Huraño y poco sociable, fuentes del entorno del municipio aseguran que tenía tendencia al consumo excesivo de alcohol. Es padre de dos hijos. Uno de ellos ha sido el que, finalmente, ha confesado el crimen cometido por su progenitor.