De izquierda a derecha, el guardia civil Antonio Manuel Guerrero, el militar Alfonso Cabezuelo, Jesús Escudero, Ángel Boza y José Ángel Prenda.  EL ESPAÑOL

De izquierda a derecha, el guardia civil Antonio Manuel Guerrero, el militar Alfonso Cabezuelo, Jesús Escudero, Ángel Boza y José Ángel Prenda. EL ESPAÑOL

Reportajes

La víctima de La Manada recurre la sentencia para que sean condenados por violación

Los abogados de la joven la han convencido de continuar el proceso penal. Este viernes, la Fiscalía de Navarra anunció que recurriría la sentencia y que pediría de nuevo la condena por agresión sexual.

La víctima de La Manada recurrirá también la sentencia que ha condenado a nueve años de prisión a los cinco miembros de 'La Manada'. La joven, que tenía ciertas reticencias tras el fallo que se dio a conocer el pasado jueves, ha decidido finalmente seguir adelante con el proceso judicial. El objetivo: que las instancias superiores -Tribunal Superior de Justicia de Navarra y Tribunal Supremo- rectifiquen la sentencia y condenen a los sevillanos por agresión sexual. 

Los dos abogados de la joven que en el momento de los hechos tenía 18 años la han convencido de que continúe con el proceso penal, en lugar de tratar de pasar página, como la víctima pretendía. "Tenía la opinión errónea, muy común entre las mujeres maltratadas en general, de que obviando el inter procesal, es decir el pleito, se olvidaba del asunto, de lo que había ocurrido. Y no es así", explica uno de sus abogados, Carlos Bacaicoa.

Bacaicoa ha explicado que es el otro abogado de la joven, Miguel Ángel Morán, quien mantiene un contacto más próximo a ella y el letrado que está tratando de convencerla para presentar un recurso ante el Tribunal Supremo (TS).

Morán reconoció este viernes que estaba "decepcionado" con la sentencia y que "no" se esperaba que los condenasen por abuso sexual en vez de por agresión sexual.

No es la única de las partes. Este viernes, la Fiscalía de Navarra anunció también que se encuentran inmersos en la preparación de un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Navarra para que la condena sea por el delito de violación. 

En un comunicado difundido a los medios, el Ministerio Público aseguró ratificarse en que el ataque perpetrado la madrugada del 7 de julio de 2016 es el claro caso de una violación, y que mantendrán la calificación que impusieron durante el juicio. Solicitarán que la pena se les duplique a los sevillanos. De nueve años, que la pena pase a ser de 18. 

"Impresionada y sin capacidad de reacción"

En la sala del juicio, el pasado mes de noviembre, la fiscal Elena Sarasate realizó un duro alegato contra José Ángel Prenda, Antonio Manuel Guerrero, Alfonso Jesús Cabezuelo, Jesús Escudero y Ángel Boza. Durante dos horas, habló de que llevaron a la víctima a una situación de "sometimiento" que la dejó "sin posibilidad de reacción". "Con cinco varones y en un lugar como el que se encontraba -un rellano angosto, mínimo y sin salida- no tenía otra opción racional que someterse".

Todas estas conclusiones son a las que llegaron dos de los tres magistrados en su  sentencia. En el documento de 371 páginas difundido a los medios, Francisco Cobos y Raquel Fernandino detallaron cómo la joven fue absolutamente anulada en aquel portal. Había frases como esta: 

-"Dentro de una zona sin salida (habitáculo dentro del portal) de 2,73 metros de largo, por 1,02 de ancho y 1,63 de ancho (...) los procesados conocieron y aprovecharon la situación de la denunciante en el cubículo al que la habían conducido para realizar con ella diversos actos de naturaleza sexual, con ánimo libidinoso, actuando de común acuerdo [entre ellos]. Al encontrarse en esta situación, en el lugar recóndito y angosto descrito, con una sola salida, rodeada por cinco varones, de edades muy superiores y fuerte complexión, (...) la denunciante se sintió impresionada y sin capacidad de reacción".

Pese a todo, los jueces más proclives a emitir una sentencia condenatoria hacia los cinco acusados no vieron en los hechos intimidación o violencia, dos factores que resultan clave para determinar si los hechos eran constituyentes de un delito de agresión sexual.