Los miembros de la Manada en julio de 2016, horas antes de la violación.

Los miembros de la Manada en julio de 2016, horas antes de la violación.

Reportajes A juicio

Los 5 antecedentes que configuran el oscuro historial de 'El Prenda' y su manada

Tres de los acusados por la violación de la joven de San Fermín ya saben lo que es que un juez los condene a prisión. Tras la supuesta agresión sexual, enviaron mensajes a sus amigos: "A una entre los cinco". Después de conocerse el suceso, su entorno sospechó: "Iyo, ¿no serán los detenidos?".

Los cinco sevillanos que desde el pasado lunes se sientan en el banquillo de los acusados de la Audiencia de Navarra tienen un largo historial de pasajes biográficos en los que se entremezclan el coqueteo con las drogas, la violencia o los abusos sexuales (al menos en un caso que se encuentra en fase de instrucción en los juzgados de Pozoblanco).

El miércoles de la semana que viene será el momento en que puedan dar todas las explicaciones ante el tribunal que les va a juzgar. Hasta la fecha ya han testificado tanto la presunta víctima, que insistió en que ella “nunca” quiso mantener sexo con el grupo, o los policías que la atendieron minutos después de salir sola y llorando del portal número 5 de la calle Paulino Caballero. Los agentes subrayaron que la actitud de la chica en ningún caso les resultó “fingida” y que ante ellos mantuvo un relato coherente.

Aunque en el juicio por la presunta violación de Pamplona el tribunal no va a valorar ni los mensajes de Whathsapp previos al viaje a Navarra ni los hechos ocurridos dos meses antes en Pozoblanco, donde cuatro de ellos abusaron presuntamente de otra mujer, resulta relevante conocer el perfil de los cinco hombres a los que la Fiscalía pide 22 años y 10 meses de prisión para cada uno de ellos. A continuación se describen cinco de esos pasajes que sirven para perfilar a los enjuiciados.

POZOBLANCO

Cuatro miembros de la Manada -a excepción de Ángel Boza- viajan en un Volskwagen Golf azul por la carretera que une Torrecampo y Pozoblanco, dos localidades de la campiña cordobesa. Es la madrugada del 1 de mayo de 2016, dos meses antes de que una joven denuncie haber sido violada por el grupo en un portal de Pamplona durante el primer día de las fiestas de San Fermín.

A bordo del vehículo va una quinta persona. Es una mujer. Tiene 21 años. La acompañan el guardia civil Antonio Manuel Guerrero, José Ángel Prenda, Jesús Escudero y el militar Alfonso Jesús Cabezuelo. Con el coche en marcha, los cuatro amigos empiezan a abusar de la chica, entre aturdida y adormilada, ajena a lo que está viviendo. Los cinco van de vuelta a Pozoblanco tras pasar la noche en las fiestas patronales de Torrecampo.

La joven está sentada en el centro del asiento trasero del coche. A su izquierda, el militar. A su derecha, Jesús Escudero. Ella, en medio, semiinconsciente, sin moverse. Conduce el guardia civil. De repente, Prenda graba con el móvil del agente de la Benemérita. 46 segundos sin un solo corte. En las imágenes, a las que tuvo acceso este reportero, todos ellos toquetean los pechos de la chica. El soldado también la besa. Hay risas. Mofas. Y una frase al final del vídeo. La dice el guardia civil: “Esto es Pozoblanco y esto es la Manada”.

Imagen incluida en el sumario del caso en la que aparece José Ángel Prenda en las calles de Pamplona horas antes de la presunta violación.

Imagen incluida en el sumario del caso en la que aparece José Ángel Prenda en las calles de Pamplona horas antes de la presunta violación.

Dos meses más tarde, la Policía Local de Pamplona detiene a esos cuatro chicos y a un quinto, Ángel Boza, como sospechosos de haber violado a C., una chica madrileña de 18 años que ha viajado hasta Pamplona con un amigo. Tras pasar a disposición judicial e ingresar en prisión provisional por los hechos de San Fermín, los investigadores encuentran las imágenes de Pozoblanco en las conversaciones de Whatsapp que los chicos mantuvieron los días posteriores a estar en tierras cordobesas.

Tras conocer los hechos, la chica que iba en aquel coche también denunció. Ahora su causa se instruye en el Juzgado número 1 de Pozoblanco. En las próximas semanas la juez instructora mandará el auto a la Fiscalía y a la acusación particular para que éstas realicen sus respectivos escritos de calificación de los hechos. Se prevé que en 2018 cuatro miembros de la Manada vuelvan a sentarse en el banquillo de los acusados.

“¿CLOROFORMO?”

Ese vídeo de Pozoblanco, que no se incluye entre los elementos a valorar por el tribunal de la Audiencia de Navarra que juzga la violación de Pamplona, se envió al chat Peligro a primeras horas de la mañana del 1 de mayo de 2016.

Varios amigos de la Manada que participaban en ese chat respondieron con frases como: "Es otro caso Marta del Castillo niño jajajaja Joselito (Prenda) el depredador sexual de las casitas". Hay más: "Madre mía qué le echasteis a la chavala burundanga. K bueno (sic)", dice Boza, otro de los ahora detenidos en Pamplona.

La conversación arranca a las 7.52 horas del 1 de mayo de 2016 con el envío de un vídeo por parte de José Ángel Prenda Martínez, al que se refieren como Joselito o Carman (posiblemente en referencia al popular dibujo animado de la serie South Park). "Anda lo, que aproveche", "Bukake?", "jajajaj", son las primeras reacciones que generan las imágenes.

Antonio M. Guerrero (D1), Alfonso J. Cabezuelo (D4), Jesús Escudero (D5), Ángel Boza (D2) y José Ángel Prenda (D3).

Antonio M. Guerrero (D1), Alfonso J. Cabezuelo (D4), Jesús Escudero (D5), Ángel Boza (D2) y José Ángel Prenda (D3).

Según la juez que les ha imputado, se ve a una chica de 21 años inconsciente en el coche y los cuatro chicos sevillanos aprovechando para realizarle tocamientos en los pechos. "Madre mía", "Cloroformo?", "jajajaja", continúa el chat. Luego le dicen al guardia civil, que es quien conduce: "Qué habilidad conduciendo con una mano y con la otra cogiendo una teta atrás".

La conversación cambia momentáneamente cuando uno de sus participantes pregunta: "Señores, cómo acabó" "la pelea de ayer", "Yo vi al nota chorreando en sangre". Se entiende que los jóvenes participaron en una pelea, pero no entran en más detalles porque el tema de conversación vuelve a ser el vídeo que ha mandado Prenda.

"Madre mía que le echasteis burundanga. K bueno", celebra el quinto miembro de los detenidos en San Fermín, Ángel Boza, que esa noche no estuvo en Pozoblanco. "Está muerta o que?", pregunta otro. "Estaría en coma", le responden. "Madre mía os van a meter preso chavales jajaja Carman (Prenda) ve un cuerpo humano inconsciente y ahí está el tío ya sea para robarle o para meterle mano jajaja", tercia otro de los 21 miembros del chat.

Siguen llegando los mensajes. Ya son las 20.05 horas. "Sabéis algo de Carman (Prenda)? Lo han cogío (sic) ya? o sigue suelto?", "Y qué han hecho con la chavala, la han tirao al río?". Lo que sucedió en realidad, según los investigadores, es que abandonaron a la chica en un descampado después de que se despertase. La echaron a "golpes del coche" tras negarse a mantener relaciones sexuales con el militar, quien le pidió que le practicase una felación y ella se negó. "Es otro caso Marta del Castillo niño jajaja Joselito el depredador sexual de las casitas", zanja otro. Dos meses después cinco de los integrantes de este chat organizaron el viaje a Pamplona.

CÁRCEL

Tres de los cinco acusados ya saben lo que es que un juez los condene a prisión. Se trata de José Ángel Prenda, Ángel Boza y el militar de la UME Alfonso Jesús Cabezuelo. Ninguno llegó a entrar en la cárcel porque las penas impuestas no superaron en ningún caso los dos años y un día, período mínimo para que se lleve a cabo el encarcelamiento de un condenado.

El 8 de mayo de 2015 la sección séptima de la Audiencia Provincial de Sevilla condenó al soldado Alfonso Jesús Cabezuelo a dos años justos de prisión por un delito de lesiones cometido el 15 de diciembre de 2013. El juez aceptó la suspensión de la pena durante los siguientes tres años.

Ángel Boza es el único de los cinco sevillanos detenidos en Pamplona que no participó en los abusos de Pozoblanco.

Ángel Boza es el único de los cinco sevillanos detenidos en Pamplona que no participó en los abusos de Pozoblanco.

Sobre José Ángel Prenda también pesa una pena de prisión de dos años. En su caso, fue el Juzgado de lo Penal número 4 de Huelva el que lo condenó en septiembre de 2011 por un delito de robo con fuerza en las cosas cometido en 2009. El magistrado también mantuvo en suspenso la pena durante los siguientes dos años, aunque EL ESPAÑOL no ha podido saber si Prenda cumplió o no dicha condena.

Por su parte, Ángel Boza, el menor del grupo, es un reincidente en el delito de conducción bajo los efectos del alcohol y las drogas y de negarse a realizar dichas pruebas ante la autoridad. En total, suma condenas de prisión de 9 meses, aunque en algunos casos las saldó con trabajos para la comunidad.

VIOLACIONES, ROBOS...

Las conversaciones de Whatsapp mantenidas por los cinco sevillanos durante las semanas que transcurrieron entre los abusos de Pozoblanco –mayo- y los de Pamplona –julio- evidencian las principales obsesiones de los amigos: el sexo, el culto al cuerpo, las drogas, el fútbol…

En el chat Manada (y también en otro llamado Veranito) los chicos hablan entre sí de robar, del uso de sedantes para mantener relaciones sexuales e, incluso, realizan afirmaciones sobre “violar” a mujeres. “Estas vacaciones son la prueba de fuego para ser un lobo”, le dijo el guardia civil a Ángel Boza. Fue sólo unos días antes de viajar juntos a Pamplona.

Los grupos Manada y Veranito eran los dos principales foros de encuentro de los cinco acusados. En ellos, el militar Alfonso Jesús Cabezuelo, el guardia civil Antonio Manuel Guerrero, José Ángel Prenda, Jesús Escudero y Ángel Boza compartían confidencias sobre sus vidas, incluidas las más íntimas, como las relaciones sexuales con mujeres, sus salidas nocturnas o los preparativos de un viaje que iban a realizar a Pamplona, previo paso por Barcelona y San Sebastián.

A mediados de junio de 2016, pocos días antes de dar inicio la Eurocopa de Francia de fútbol, el agente de la Benemérita dijo que, en caso de ir a algún partido de la competición, “violaría a una rusa que vea despistada y [le daría] un palizón a un niño de 12 años inglés. 2-0 y pa’ casa”.

En esas mismas fechas, el guardia civil comentó que prefería visitar un centro de personas “enfermas mentales” junto a sus amigos de la Manada que ir a “un puticlub”. “¿Tú sabes el lote de reír que te puedes dar?”, preguntó a los seis miembros restantes del grupo, entre ellos Luisda, Jairo y Caly.

Las imágenes nunca vistas del Prenda y su manada la noche de San Fermín

Las imágenes nunca vistas del Prenda y su manada la noche de San Fermín Andros Lozano

Precisamente, fue en el grupo Veranito, formado exclusivamente por los cinco presos, donde el mismo agente planteó el 22 de junio la posibilidad de integrar a Ángel Boza en el chat Manada. “Jaja, no que aún no he hecho méritos para ser un lobo”, le respondió el aludido. “Estas vacaciones son la prueba de fuego”, le desafió su amigo el uniformado.

En ese mismo chat, mientras planificaban sus vacaciones, Ángel Boza planteó llevar drogas a Pamplona. Fue el 24 de junio, justo dos semanas antes de que se les detuviera. “¿Llevamos burundanga? Tengo reinoles (pastillas sedantes) tiraditas de precio. Para las violaciones”. Raudo, respondió el guardia civil. “Yo llevo la pistola, no quiero mamoneos. Cuando estemos borrachos se saca la pistola”. Tras varias risas y comentarios, José Ángel Prenda interviene. “Como me vea acorralado le meto un tiro en la rodilla al que sea. Jajaja”.

Ya en Pamplona, sólo dos horas y media antes de estar con la víctima de la violación, el militar Alfonso Jesús Cabezuelo confirmó a sus amigos de Manada que los planes de “locura y desenfreno” estaban cumpliéndose.

“Las mejores vacaciones de mi vida. He estado en Cuba, Las Vegas, Los Ángeles, pero vaya despipote este viaje”, escribió a las 0.51 horas del 7 de julio, ante lo que se interesó un amigo apodado Caly: “¿Robado y follado mucho?”. “Robado todos menos yo”, le respondió el militar. “Ángel, disfruta ahora que en la celda te acordarás de estos ratillos”, le aconsejó el mismo amigo de Manada a otro de los acusados. Aquello sonaba a premonición.

IYO, ¿NO SERÁN ELLOS LOS DETENIDOS?”

Los cinco encausados enviaron mensajes de WhatsApp a Manada para relatar a su grupo de amigos lo que habían hecho en el portal de una vivienda de Pamplona. A este grupo fueron llegando en plena madrugada alguna frases como: “Follándonos a una entre los 5”.

Los mensajes en Manada los envió José Ángel Prenda Martínez. Fue en torno a las 04.50 horas de la madrugada del 7 de julio de 2016.

-Buenos días.

-Follándonos a una entre los 5.

-Jajaja.

-Todo lo que cuente es poco. 

-Puta pasada de viaje.

-Hay vídeo.

Sobre las 10 de la mañana, los amigos de dicho chat comienzan a responder a estos mensajes y a comentar la “jugada” de sus cinco amigos en Pamplona.

-Cabrones os envidio.

-Esos son los viajes guapos.

-jajajajajajajsajajaja.

No hay más respuesta ni contacto entre todos ellos. A las 13.27 horas de la tarde, cuando la noticia de la violación trasciende y los medios de comunicación comienzan a informar sobre la detención de cinco hombres en Pamplona por la denuncia de una agresión sexual, los amigos de Manada de los sevillanos comienzan a inquietarse y a elucubrar sobre si pueden ser Prenda y el resto.- Cinco detenidos x agresión sexual

-No seréis ustedes no??

-Iyo no serán ellos en serios no??

-Se han follado a una entre 5 según dijo jose angel

-Y son 5 los detenidos por abusar de una tía de 19 años

-Y tienen los móviles apagados

-esto va a ser como lo del loco que lo escuchamos y nos reíamos hasta que supimos que era él.

-(...)

-Con la de gente que hay…

-Eran de nacionalidad española.

-Esq no han dicho nada más.

-Fite q fa prx noticia dicen entre ellos tenemos a 1 guardia civil y a un militar.

-(...)

-La noticia la han mandado al peligro

-si enserio?

-o es mentira?

-(Enlace de la noticia con la detención de los cinco)

-Iyo son ellos.

-Estoy preocupao.

-(...)

-Y que no hay señales

-Pufff

-Estoy preocupado tío.

-Estamos todos cagado tío.

-(...)

-Son casi las 10.

-Iyo es q todo encaja.

-Con sus muerto.

-Me acaba de decir el (nombre) que los notas son de sevilla.

-Q lo sabe por un amigo suyo de los biris q han hablado con indar gorris.

-Pero q los nombres aun no se sabes.

-Valla pasada.

-Son ellos tio.

-Valla pitote.

-Sin noticia no?

-0

-Q pasada tío.