El oftalmólogo Carlos Gutiérrez y el óptico Álex Dubra
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Cómo ver el eclipse de forma segura en Galicia: por qué no sirven las gafas de sol o el móvil
Un oftalmólogo y un óptico-optometrista explican cómo observar el eclipse de forma segura y advierten de los riesgos de mirar al Sol sin protección homologada durante el fenómeno astronómico del 12 de agosto
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La vista es uno de nuestros sentidos más valiosos, por eso cuidarla lo mejor posible es fundamental. El eclipse de sol que se vivirá el próximo 12 de agosto en varias zonas de Galicia — total en A Coruña y parcial en Vigo— recuerda la importancia de utilizar gafas homologadas para su observación y evitar daños permanentes en los ojos.
El oftalmólogo Carlos Gutiérrez Amorós insiste en que, antes de observar el eclipse, es importante saber desde dónde se va a observar, es decir, si uno se encuentra en la franja de totalidad, como en A Coruña, parte de Lugo y León, o en una zona donde el eclipse será parcial, como en otros puntos del sur de la provincia de A Coruña o en Vigo.
También es fundamental utilizar las gafas adecuadas. "Mientras el Sol no esté cubierto, no se debe mirar directamente a él sin ellas. Deben llevar marcado el CE, con la ISO 12312-2", explica el profesional. Además, insiste en que hay que comprobar que estén en buen estado: "Si tienen grietas o si el filtro está doblado, no deben usarse, porque puede colarse la luz solar y provocar lesiones. Son muy frágiles y, al meterlas en el bolso, pueden doblarse y estropearse".
Álex Dubra, óptico-optometrista y directivo de la Junta de Gobierno del Colexio Oficial de Ópticos Optometristas de Galicia, coincide con la advertencia: "La retina no tiene sensores del dolor. Se puede estar quemando por la luz del sol y no vamos a sentir dolor y tampoco calor, por lo que no nos vamos a dar cuenta".
"Todos los años que ha habido eclipse hemos visto pacientes que se han quemado la retina y es algo que te queda para toda la vida"
Carlos Gutiérrez Amorós, oftalmólogo
Asimismo, alerta de las consecuencias: "La quemadura es similar a la manchita que queda cuando te hacen una foto con flash, que te quedas deslumbrado, ves una mancha oscura que no te deja ver bien durante un tiempo, pues eso mismo, pero para el resto de tu vida".
Ambos profesionales señalan que las gafas tienen un coste muy asequible, de alrededor de 2 euros, una pequeña inversión que permite mirar el eclipse con seguridad.
Las gafas de sol no sirven para observar el eclipse
Gutiérrez también alerta del peligro de utilizar métodos caseros para la observación del fenómeno como utilizar radiografías, cristales ahumados, CDs o filtros improvisados. "Las gafas de sol están prohibidas porque si te las pones lo único que hacen es empeorar el efecto del sol sobre la retina", alerta.
La misma percepción que tiene Álex Dubra: "No están preparadas para ello. Su filtro no es lo suficientemente potente y puede provocar lesiones en la retina, que son irreparables, mejor no utilizarlas. Si queremos mirar directamente al sol, tenemos que utilizar dispositivos que estén específicamente diseñados para ello".
Además, lo ideal sería que los móviles y cámaras que se utilicen para grabar o tomar fotografías del eclipse cuenten con un filtro específico o manipularlos con las gafas homologadas puestas. "Pueden llegar a dañar la retina, así que mirarlo desde el móvil no es adecuado. Hay que tener muchas precauciones, aunque ya de normal no aguantamos mirando el sol desde el móvil mucho tiempo", dice Gutiérrez.
No es que no se pueda observar con el móvil, solo que es más complicado controlar que se esté haciendo bien. "El problema es que sin gafas tenemos que alinear el móvil perfectamente con el sol para no ver el sol directamente. Entonces, si lo movemos un poquito, ya nos está dando el sol en los ojos. Lo desaconsejamos, salvo que se sea muy hábil haciendo eso", apunta Álex Dubra.
Lo mismo ocurre con los telescopios y prismáticos, que tienen que llevar un filtro especial.
No observarlo durante más de tres minutos
La recomendación general de los expertos es no observar el sol con las gafas más de tres minutos. "Aun así, yo recomiendo no hacerlo más de un minuto, mientras esté el eclipse parcial. Solo hay una excepción, en el minuto y 16 segundos donde está la franja de eclipse total que se podría mirar sin gafas, pero es arriesgado", dice Carlos Gutiérrez.
No obstante, el oftalmólogo recuerda que la recomendación más prudente es utilizar siempre las gafas de eclipse, ya que el "anillo de diamante", el primer destello de luz que aparece al terminar la totalidad, puede sorprender a quien no controle con exactitud el tiempo.
"La retina no tiene sensores del dolor. Se puede estar quemando por la luz del sol y no lo vamos a sentir"
Álex Dubra, óptico y optometrista
Por ello, si se decide retirar las gafas durante la fase total, recomienda hacerlo solo unos segundos y conociendo el momento exacto en el que comienza y termina. "Todos los años que ha habido eclipse hemos visto pacientes que se han quemado la retina y es algo que te queda para toda la vida" afirma. "El eclipse dura unos minutos y nosotros queremos que la gente vea bien toda la vida", añade.
Precaución con niños, ancianos y mascotas
La campaña impulsada por el Colegio de Ópticos de Galicia pone el foco en los colectivos más vulnerables, como los niños y niñas, las personas mayores y aquellas personas que se encuentren bajo los efectos del alcohol o de sustancias o medicamentos que puedan disminuir su percepción del riesgo, para quienes recomiendan extremar las precauciones.
"La retina de los niños es mucho más sensible al sol. Los que tienen 8 y 9 años son más conscientes y si se les explica que se pueden quedar ciegos se ponen las gafas y no se les va a ocurrir mirar sin ellas, pero los más pequeños hay que estar más pendientes de ellos y controlarlos", apunta Carlos.
Una precaución que también se extiende a las mascotas. "Un amigo veterinario me dijo que la recomendación es que los perros se queden en casa, pero si al final los llevan deberían ponerse gafas porque su retina es igual de sensible que la nuestra. El perro se puede quedar ciego si lo ponemos mirando hacia el sol para hacer la foto", concluye el oftalmólogo.
Por último, tanto el doctor Gutiérrez como el óptico Álex Dubra coinciden en que si en los días posteriores al eclipse se presentan problemas en la vista es necesario acudir a especialistas para realizar una revisión.