Un salero

Un salero Shutterstock

Ofrecido por:

Salud

Los expertos coinciden: el problema no es el exceso de sal al cocinar, es consumir más de 5 g al día sin saberlo

La recomendación es no superar los 2 gramos de sodio al día, lo que equivale a unos 5 gramos de sal, y asegurar una ingesta de al menos 3,5 gramos de potasio

Puede interesarte: La voz de la gallega María se oye en Madrid: el Gobierno adelantará las mamografías a los 45 años

Publicada

A la hora de cocinar, muchas personas tienden a utilizar más sal de la necesaria. El problema principal es que la sal contiene sodio, un mineral esencial que, en exceso, puede provocar hipertensión arterial, enfermedades cardíacas o accidentes cerebrovasculares.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que la mayoría de la población consume demasiado sodio. Este exceso, junto con una ingesta insuficiente de potasio, contribuye al desarrollo de hipertensión y otras enfermedades. Así lo ha explicado también el doctor y divulgador gallego Manuel Viso en uno de sus vídeos.

"El problema no es la sal, es que estás consumiendo el doble sin darte cuenta"

El doctor y divulgador gallego Manuel Viso ha abordado en uno de sus vídeos la problemática del exceso de sodio en la dieta, un hábito más común de lo que parece. Tal y como explica, "el objetivo no es sal 0, sino evitar el exceso de sodio".

Las recomendaciones son claras: consumir menos de 2 gramos de sodio al día, o lo que es lo mismo, lo que equivale aproximadamente a menos de 5 gramos de sal diaria.

Uno de los puntos clave que destaca Viso es que el problema no está tanto en la sal que añadimos al cocinar, sino en la que consumimos sin darnos cuenta "en los ultraprocesados, en los snacks, en las comidas preparadas, como las sopas industriales, pero también el pan, las salsas y la comida rápida".

Estos productos concentran grandes cantidades de sodio y forman parte habitual de la dieta moderna, lo que eleva el consumo total muy por encima de lo recomendado.

Según la Organización Mundial de la Salud, "se calcula que 1,89 millones de muertes al año están asociadas con el consumo excesivo de sodio". Este dato refleja el impacto directo que tiene en la salud cardiovascular.

No obstante, Viso también insiste en un matiz importante: eliminar completamente la sal no es la solución: "Cero no es el objetivo, ni clínico ni nutricional. El sodio es un mineral esencial, el problema de salud pública es que se consume demasiado".

Como recuerda la OMS, "el sodio es un nutriente esencial, necesario para el mantenimiento del volumen plasmático, el equilibrio ácido-básico, la transmisión de los impulsos nerviosos y el funcionamiento normal de las células". Sin embargo, "su exceso está relacionado con resultados adversos para la salud, incluido el aumento de la tensión arterial".

En personas con hipertensión, reducir la sal puede marcar una diferencia significativa, pero no es la única medida necesaria. "Si tienes hipertensión, bajar el consumo de sal ayuda, pero también necesitas ejercicio, peso saludable, dieta mediterránea y a veces... medicación".

Además, no solo se trata de reducir el sodio, sino también de mejorar el equilibrio nutricional aumentando el consumo de potasio. Este mineral ayuda a contrarrestar los efectos negativos del sodio y puede encontrarse en alimentos como frutas, verduras, legumbres, patata, aguacate o plátano, entre otras.

La recomendación es alcanzar al menos 3,5 gramos de potasio al día.

Así, Manuel Viso lo deja claro: "El mensaje es claro: menos consumo de sal y más consumo de potasio".

Consejos del Sergas sobre el consumo excesivo de sal

"La cantidad máxima recomendada de sodio es de 2.500 mg (o lo que es lo mismo 5 g de sal al día). En esta cantidad está incluida tanto la cantidad de sodio que contienen los alimentos de forma natural, así como la agregada en los productos procesados y la que les añadimos a los alimentos para cocinar", indican desde el Sergas.

Así, estos son los consejos del Servizo Galego de Saúde a la hora de disminuir el consumo de sal:

  • El consumo de sodio en exceso está relacionado con la hipertensión arterial
  • La sal no está solo en los productos salados. Algunos con sabor más dulce, como los cereales de desayuno y las salsas comerciales, también contienen sal. Elige los productos "bajos en sal"
  • Limita los caldos en cubitos y saborizantes. Usa los vegetales y las carnes para darles sabor a las sopas
  • Consume menos alimentos en salazón, embutidos y/o derivados cárnicos como los productos de matanza
  • Si tomas frutos secos, cómpralos sin sal añadida
  • Comprueba en la etiqueta nutricional la cantidad de sodio de los productos que toman tus hijos
  • Disminuye progresivamente la sal que añades en la cocina. Añade sabor a tus platos con hierbas aromáticas, limón y con otros productos naturales