Los socios de La Catalina, de izquierda a derecha Dani, Álvaro y José

Los socios de La Catalina, de izquierda a derecha Dani, Álvaro y José Lara Fontela

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Abre La Catalina en el centro de A Coruña, un nuevo espacio que combina cocina y coctelería

El nuevo espacio abre este martes en Fernando Arenas Quintela con una propuesta gastronómica, cerca de 30 cócteles y un cuidado interiorismo

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La hostelería coruñesa suma desde este martes, 6 de octubre, un nuevo nombre. La Catalina abre sus puertas en el número 5 de la calle Fernando Arenas Quintela, en la plaza de Santa Catalina, con una propuesta de cocina para compartir y una cuidada carta de cócteles, en un espacio pensado hasta el último detalle.

La ubicación ayuda a entender también la elección de su nombre. La Catalina toma como referencia esta céntrica zona de A Coruña y da identidad a un proyecto detrás del que están profesionales con años de experiencia en la hostelería de la ciudad.

"Esta iniciativa nace de una relación que fuimos construyendo de forma natural después de muchos años vinculados a la hostelería coruñesa", explican. Detrás de La Catalina están Dani, de Cotarro; Álvaro, de Casto; y José Morado, socio junto a Álvaro en El Universal. De esas colaboraciones y de las ganas de hacer algo en común surge el nuevo establecimiento.

La propuesta gastronómica de La Catalina busca que la mesa sea también parte de la experiencia. Burrata cremosa con tomate confitado y polvo de aceituna negra, steak tartar de solomillo o carpaccio de picaña madurada son algunas de las opciones de una carta en la que también aparecen arroz de marisco, burger de chuleta de vaca o pulpo con parmentier y San Simón. La oferta se completa con diferentes acompañamientos y postres.

La entrada de La Catalina

La entrada de La Catalina Lara Fontela

De Celia Cruz a La Chilindrina

La carta reúne cerca de 30 cócteles diferentes y combina creaciones de autor con clásicos. En la primera parte, hasta los nombres dejan ver el punto desenfadado de La Catalina, con propuestas bautizadas como Celia Cruz o La Chilindrina.

Quienes prefieran ir a lo conocido encontrarán un Margarita, Pisco Sour o Paloma, además de diferentes spritz. Y la propuesta se extiende también a quienes no quieran beber alcohol, con una selección de mocktails.

Comida y coctelería, sin embargo, son solo una parte de la idea. "Comida, cócteles, música, imágenes e interiorismo forman parte de una misma experiencia", resumen.

Detalle del interior de La Catalina, diseñado por GOC Creativos

Detalle del interior de La Catalina, diseñado por GOC Creativos Lara Fontela

Un espacio que cambia a medida que avanza la noche

El interiorismo acompaña esa idea de que La Catalina pueda funcionar de manera diferente según avancen las horas. La madera del suelo convive con el acero, la piel oscura y los tonos marrones y negros, mientras una iluminación cálida, con matices rojizos, y las velas repartidas por las mesas ayudan a crear una atmósfera íntima.

A la entrada, sofás, butacas y mesas de diferentes alturas configuran una zona más relajada. El espacio continúa hacia las mesas destinadas a la cena y la barra, junto a una cocina parcialmente abierta que permite ver parte de lo que ocurre en su interior.

La música también está presente en la propia decoración. Altavoces, imágenes proyectadas, espejos y diferentes referencias visuales forman parte de un local que busca alejarse de la estética de un restaurante convencional.

Y al fondo, la atmósfera vuelve a cambiar. La iluminación se hace más tenue, aparecen las mesas altas y el ambiente adquiere un carácter más nocturno e íntimo. Un rincón pensado para alargar la sobremesa, continuar después de cenar o, por qué no, para una primera cita.

El proyecto lleva la firma de GOC Creativos, que tomó como referencia el imaginario de los clubs y locales neoyorquinos de los años 70 y 80, con influencias cinematográficas que recuerdan a universos como el de Mad Men. "Queríamos un espacio cómodo y tranquilo, donde poder estar y conversar, pero capaz de ir transformándose a medida que avanza la noche", explican sus responsables.

Otro de los espacios interiores de La Catalina.jpeg

Otro de los espacios interiores de La Catalina.jpeg Lara Fontela

Un local con historia que empieza una nueva etapa

El número 5 de Fernando Arenas Quintela ya forma parte de la historia de la hostelería coruñesa. En este mismo espacio estuvo en su día La Postrería, uno de los locales emblemáticos de A Coruña, y ahora La Catalina inicia una nueva etapa entre unas paredes que muchos coruñeses todavía recuerdan. "Éramos conscientes de lo que significaba el espacio y ojalá La Catalina consiga ahora construir su propia historia en el mismo lugar", reconocen.

Esa historia comienza oficialmente este martes 6 de octubre a partir de las 18:00 horas. La Catalina abrirá inicialmente de lunes a sábado, siempre por las tardes y noches: entre semana, en principio, hasta las 01:30 horas, mientras que viernes y sábados prolongará la jornada hasta las 02:30. Las reservas pueden gestionarse a través de la cuenta de Instagram de La Catalina o directamente desde Google.

Por ahora quieren ir poco a poco. La posibilidad de abrir también al mediodía está sobre la mesa, pero llegará, si llega, más adelante. Primero quieren consolidar la noche y aquello que da sentido al proyecto.

Y quizá esa sea la manera más sencilla de explicar La Catalina: un lugar al que no hace falta llegar con el plan cerrado. Puede ser ese cóctel después del trabajo que termina en cena, la mesa alrededor de la que se reúnen los amigos o esas primeras copas cuando todavía queda mucha noche por delante. Este martes encienden las luces por primera vez. A partir de ahí, quieren que sean los coruñeses quienes empiecen a escribir su historia.