Eva Fares y Xurxo Agrasar, en As Garzas

Eva Fares y Xurxo Agrasar, en As Garzas

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Así se come en As Garzas, el Estrella Michelin sin internet en la Costa da Morte que obliga a desconectar (y a ir)

Hemos ido a conocer As Garzas, el restaurante con una Estrella Michelin en Barizo, en plena Costa da Morte, en el que desconectas del mundo

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Según vas recorriendo el sinuoso camino que conduce hacia As Garzas por la estrecha carretera que bordea la costa de Barizo, sucede el primer acontecimiento inusual: desaparece la cobertura del móvil. Una desconexión que, si bien al principio resulta inquietante, finalmente termina dando forma y contexto a la experiencia global de este restaurante ubicado en un enclave alejado de todo. Poder centrarse únicamente en la cocina y en el océano es algo difícil de encontrar en cualquier otro lugar del mundo. Aquí sucede. Y es terapéutico.

Como decíamos, As Garzas está ubicado “en medio de la nada”, a pocos metros del océano y de los escarpados acantilados de la Costa da Morte. Un paraje remoto que otorga una fuerza inusual a este restaurante galardonado con una estrella Michelin.

Al frente, una pareja de jóvenes cocineros: Eva Fares, en la cocina, y Xurxo Agrasar, en pastelería, en la sala y como encargado de la bodega.

Una propuesta gastronómica de mucho nivel que mira al mar

En As Garzas tienes dos opciones: por un lado, cuentan con una carta para que el comensal elabore su propio menú. En esta opción, tras el aperitivo de cortesía, puedes escoger una entrada, un principal y un postre. La otra opción es el menú degustación, que, tras el aperitivo que ya hemos mencionado, consta de diez pases: siete salados, dos dulces y un pase de quesos como transición entre ambos.

Con el producto protagonizando cada plato y una buena y cuidada técnica detrás dándole soporte, la sutileza de los pases contrasta con el entorno salvaje de la costa, como un maridaje inesperado. No son elaboraciones en las que destaque la creatividad ni, por el contrario, la tradición; es una cocina honesta, equilibrada y muy personal. Y lo más importante: está muy lograda.

Uno de los pases del menú degustación del restaurante

Uno de los pases del menú degustación del restaurante

Hay varios ejemplos, como la mousse de sardinas que sirven como aperitivo y que es puro sabor a mar o la ostra gallega con hinojo y espuma de manzana verde, refrescante y fina, con esa técnica de la que hablábamos, que consigue darle forma de manzana a la espuma.

Pero en el restaurante también están representados los productos de la tierra, como su plato de guisante lágrima de Coristanco o el solomillo de vaca vieja gallega es uno de los mejores pases del menú. El punto de cocción es perfecto, el producto es de diez y, en el plato, no hay ni un solo ingrediente que no aporte. Está solo lo indispensable: un plato redondo.

Muy interesantes también los quesos, que Eva presenta en formato de bombón y con representación de tres de los grandes de Galicia: San Simón, Queixo da Josefa y Savel.

La bodega, de la que se encarga Xurxo, está compuesta por alrededor de trescientas referencias, con predominio de vinos gallegos, pero también con presencia de grandes clásicos españoles y alguna que otra referencia internacional.

En As Garzas ofrecen una opción más: dormir allí, en una de sus cuatro únicas y exclusivas habitaciones. Pasear por los acantilados de la Costa da Morte, olvidarse del mundo, cenar un menú degustación de máxima calidad maridado con vinos gallegos, dormir sin más sonido que el de las olas rompiendo contra la roca y despertarse con un buen desayuno… ¿Existe un plan mejor?