Noemi Presedo y José Luis López, propietarios de Bodegón O Prestige
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El bodegón de Os Castros, en A Coruña, famoso por sus arroces: "Queríamos mantener su esencia"
Bodegón O Prestige, ubicado en el número 7 de la avenida de la Concordia, conserva la esencia de las casas de comidas de siempre
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En el barrio de Os Castros, en A Coruña, hay un local que conserva el espíritu de las casas de comidas de siempre. Un restaurante donde la cocina no necesita reinventarse para funcionar. Se trata de Bodegón O Prestige.
Ubicado en el número 7 de la avenida de la Concordia, Noemi Presedo Vázquez y José Luis López Miraz decidieron ponerse al frente del negocio en 2021, cuando sus anteriores propietarios decidieron dejarlo. Se trataba de un local muy conocido en el barrio, con clientela fiel, y optaron por mantener su esencia en lugar de transformarlo.
"Seguimos la misma línea. Es un negocio familiar y queríamos conservar ese espíritu", explica Noemi.
El arroz como seña de identidad
Si hay algo que define la casa, son sus arroces. El de marisco y el de bogavante se han consolidado como sus propuestas más reconocidas, disponibles tanto para consumir en el local como para llevar.
La carta reúne clásicos de la gastronomía gallega: navajas, almejas, pulpo a feira o zamburiñas, junto a croquetas caseras -de marisco o cecina- y platos como las colas de langostino con alioli. "También contamos con bacalao, raya o calamares, mientras que en carnes tenemos raxo, croca, zorza o carne asada", añade Noemí.
Más allá de la carta, hay detalles que forman parte de su identidad. Las tapas de tripas que sirven los miércoles son de esas costumbres que sigue atrayendo a clientela habitual.
"Tenemos dos espacios diferenciados: la zona del bar y el comedor. En este último pueden sentarse unas cuarenta personas. Suele destinarse a reservas más grandes, mientras que en el bar se podría hacer un picoteo más informal", afirma la propietaria.
Un bodegón con historia
El nombre y la identidad del local proceden de su anterior propietario, vinculado al mar. El espacio mantiene ese recuerdo con fotografías del Prestige y de la recogida del chapapote, además de imágenes relacionadas con Fisterra, lugar de origen del antiguo dueño.
"Su antiguo propietario, Manuel, trabajó en el mar, y de ahí nace el nombre del negocio", señala la propietaria.