La panadería que lleva décadas haciendo uno de los mejores panes de Carral (A Coruña): “El que más triunfa es la chapata”

La panadería que lleva décadas haciendo uno de los mejores panes de Carral (A Coruña): “El que más triunfa es la chapata” Jesús Sanchez

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La panadería que lleva décadas haciendo uno de los mejores panes de Carral (A Coruña): “El que más triunfa es la chapata”

La Panadería Mercedes, en Carral, mantiene viva una larga tradición familiar de pan artesano. Hoy Miguel continúa el legado apostando por fermentaciones largas, calidad del producto y respeto por el auténtico pan de Carral

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Los tatarabuelos de Miguel ya tenían fama en la zona de Carral por hacer buen pan a principios del siglo pasado. En aquella época, los panes se elaboraban en obradores comunitarios y después se vendían de forma particular, como hacían ellos. Preparaban el pan con mimo y lo comercializaban por su cuenta. Poco a poco la clientela fue creciendo y el negocio prosperó hasta que su hija Mercedes, junto a su marido, decidió tomar las riendas del obrador. Fue entonces cuando nació esta mítica panadería bajo su nombre actual, Panadería Mercedes, en 1945.

Hoy la panadería está a cargo del nieto de Mercedes, Miguel, que ha conseguido posicionar este negocio familiar como una de las panaderías con mejores panes de la zona. Y cuando se habla de Carral, eso son palabras mayores.

“Hacemos todo tipo de panes: el gallego de toda la vida, pero también de espelta, integral 100%, centeno, bollas o incluso sin gluten… aunque el que más triunfa es la chapata. Creo que es el más versátil porque, entre otras cosas, sirve para hacer buenos bocadillos”, nos cuenta este coruñés, que tiene claro dónde está la clave de su negocio: “yo intento siempre hacer el mejor pan posible”.

Parece una obviedad, pero no lo es. Elaborar buen pan implica trabajo, fermentaciones largas y muchos madrugones. El resultado, sin embargo, demuestra que el esfuerzo merece la pena.

Pan de Carral de la Panadería Mercedes

Pan de Carral de la Panadería Mercedes

Panadería Mercedes y la tradición del auténtico pan de Carral

La fama del pan de Carral ha contribuido, sin duda, al éxito de este obrador. Pero conviene introducir un matiz: este tipo de pan no está protegido por ninguna denominación oficial. Eso hace que muchos se amparen en el atractivo paraguas del “pan de Carral” para vender productos que, en realidad, dejan bastante que desear. Una situación que acaba perjudicando a panaderías como la de Miguel, que dedican tiempo, esfuerzo y mucho sacrificio a mantener la calidad de su producto.

Miguel tiene tres hijos y le encantaría que alguno de ellos continuase con el negocio. “Quizás el mediano es el que más maneras apunta, al que más le gusta. Además, cuando hay que ganarse unos duros es el primero que se remanga…”.

Eso sí, tiene claro que el oficio también debe evolucionar para resultar más atractivo a las nuevas generaciones. “Hay que conseguir que esta profesión sea menos esclava, y eso pasa por incorporar nuevas tecnologías. Hoy hay máquinas que antes ni podías imaginar y que ahorran mucho esfuerzo sin restar calidad al producto. Ese es el futuro”.

La panadería de Miguel, que además del obrador y sus canales de distribución cuenta con dos tiendas propias en Sada y Betanzos, es un claro ejemplo de un negocio que lleva décadas haciendo las cosas bien: con artesanía, pero sin cerrar los ojos al futuro.

Tal y como resume el propio Miguel: “Yo no quiero crecer más. Mi objetivo es quedarme como estoy. Si te pasas de ciertos kilos de pan al día, todo se vuelve una locura y acabas perdiendo calidad. Así que prefiero seguir igual y continuar haciendo buenos panes”.