Edición anterior de la batalla naval. Shutterstock
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Así será la Batalla Naval de A Coruña: más de 3.900 disparos y un espectáculo de al menos 20 minutos
El pliego del Ayuntamiento fija un mínimo de 650 kilos de material explosivo, dos puntos de lanzamiento en la bahía de Riazor y un montaje inspirado en el asedio de la ciudad por la armada inglesa de Francis Drake
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La Batalla Naval volverá a convertirse el próximo 14 de agosto en uno de los momentos más esperados de las Fiestas de María Pita. El Ayuntamiento de A Coruña ya ha definido las condiciones que deberá cumplir la empresa encargada del espectáculo pirotécnico, un montaje que recreará, mediante fuegos artificiales, el asedio sufrido por la ciudad en 1589 y la victoria de los coruñeses frente a la expedición inglesa liderada por Francis Drake.
El pliego técnico elaborado por el Instituto Municipal Coruña Espectáculos (IMCE) establece que el espectáculo deberá celebrarse, salvo cambios organizativos, el 14 de agosto a las 23:30 horas y tendrá una duración mínima de 20 minutos, a los que se sumarán los dos minutos previos dedicados a los tradicionales estruendos que anuncian el comienzo de la Batalla Naval, así como las detonaciones finales que marcan el cierre del evento.
Una recreación histórica a través de la pirotecnia
El diseño artístico deberá representar el enfrentamiento entre las tropas inglesas enviadas por Isabel I de Inglaterra y la defensa de la ciudad liderada por los coruñeses durante el ataque de mayo de 1589. El Ayuntamiento exige que la propuesta sea novedosa y mantenga como hilo conductor esa recreación histórica, convirtiendo el espectáculo en un relato visual sobre uno de los episodios más relevantes de la historia de A Coruña.
La mayor parte de los disparos se realizará desde la zona de Las Esclavas, que simboliza la resistencia de la ciudad, mientras que el segundo punto de lanzamiento estará situado en el entorno del mirador del Matadero, en la finca de Los Mariño. Ambos emplazamientos se encuentran a los extremos de la ensenada de Riazor, aunque el IMCE podrá modificarlos si las circunstancias organizativas o de seguridad así lo requieren.
Más de 3.900 efectos pirotécnicos
El contrato fija unos requisitos mínimos muy concretos para garantizar la magnitud del espectáculo. En total deberán dispararse al menos 3.800 artificios pirotécnicos, distribuidos entre 2.400 unidades en Las Esclavas y 1.400 en el Matadero. Además, la cantidad mínima de materia explosiva será de 550 kilogramos de contenido neto explosivo (NEC) en el primero de los emplazamientos y de 100 kilogramos en el segundo, lo que eleva el mínimo total a 650 kilos.
El espectáculo incluirá exclusivamente fuegos aéreos y deberá mantener un ritmo continuo. De hecho, el pliego establece que no podrán producirse pausas superiores a cinco segundos entre los distintos bloques del montaje para evitar interrupciones que resten intensidad a la representación. También exige que cada fase combine disparos en tres alturas diferentes, descartando secuencias basadas únicamente en lanzamientos aislados.
Un proyecto artístico detallado
Las empresas interesadas deben presentar junto a su oferta una memoria completa con el desarrollo del espectáculo. En ella tendrán que describir el diseño artístico, los efectos previstos, la secuencia de disparos, los colores, los efectos sonoros y visuales, el número de conjuntos pirotécnicos y el tiempo destinado a cada uno de ellos.
Además, el proyecto deberá incluir esquemas gráficos del disparo, fotografías o ilustraciones de los efectos, la relación completa de artificios que se utilizarán, el calibre de cada uno, su contenido explosivo, la tecnología empleada, los recursos humanos previstos y todas las medidas de seguridad asociadas al montaje. También se valorará el empleo de productos fabricados en España y materiales respetuosos con el medio ambiente.
Seguridad durante todo el proceso
La empresa adjudicataria asumirá la totalidad del diseño, transporte, montaje, disparo y desmontaje del espectáculo, así como la retirada de cualquier resto pirotécnico una vez finalizada la Batalla Naval. Entre sus obligaciones también figura colaborar con el Ayuntamiento en la elaboración del plan de seguridad y emergencia, tramitar las autorizaciones necesarias y coordinarse con los servicios municipales durante todas las fases del operativo.
El contrato obliga igualmente a designar un experto pirotécnico como interlocutor permanente con el IMCE. Este responsable deberá supervisar el montaje, certificar que la instalación cumple la normativa vigente, asistir a las reuniones de coordinación y permanecer disponible durante todo el desarrollo del servicio para resolver cualquier incidencia que pueda producirse.
Asimismo, la empresa deberá disponer de un seguro de responsabilidad civil con una cobertura mínima de un millón de euros, garantizar que todo el personal esté debidamente acreditado y uniformado y cumplir estrictamente la normativa estatal sobre espectáculos pirotécnicos y prevención de riesgos laborales.
Posibles cambios por causas meteorológicas
El documento también contempla la posibilidad de modificar el desarrollo del espectáculo si las condiciones meteorológicas suponen un riesgo para la seguridad. En ese caso, el IMCE y la empresa adjudicataria podrán acordar retrasar el inicio, cambiar la fecha o incluso modificar el lugar de lanzamiento si fuera necesario.
Una vez concluida la Batalla Naval, la empresa dispondrá de tres días hábiles para entregar al Ayuntamiento una memoria final en la que deberá recoger un resumen del servicio realizado, una relación fotográfica del espectáculo y las posibles incidencias registradas durante su ejecución.