Corcubión (A Coruña)

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El pueblo marinero donde comer a reventar y que puedes recorrer a pie: declarado Conjunto Histórico-Artístico

Este municipio ofrece una gastronomía basada en productos frescos del mar, además de un casco histórico en el que disfrutar de cada rincón

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En Galicia hay muchos municipios declarados Conjunto Histórico-Artístico por el increíble valor cultural, arquitectónico e histórico que albergan estos lugares. De esta forma, se protegen estas áreas urbanas y rurales de gran importancia para la región.

Uno de los rincones gallegos que recibe este reconocimiento es Corcubión (A Coruña), uno de los rincones más visitados de A Costa da Morte y uno de los más pequeños de Galicia, con una extensión de 7,6 kilómetros cuadrados y una población de unos 2.000 habitantes.

El casco histórico de Corcubión

Villa de Corcubión (A Coruña)

Villa de Corcubión (A Coruña) Shutterstock

Corcubión está constituido por dos parroquias, San Marcos de Corcubión (zona urbana) y San Pedro de Redonda (zona rural). Su ría es la más alta de las Rías Baixas, pero sus aguas destacan por la bravura de situarse en A Costa da Morte.

Su casco histórico fue declarado Conjunto Histórico-Artístico el 31 de enero de 1984 y está compuesto por el Castillo del Cardenal, varias iglesias medievales y una fortaleza defensiva de mediados del siglo XVIII, así como varias casas solariegas y grandes pazos.

Declarado Bien de Interés Cultural, este conjunto urbano destaca por sus increíbles construcciones y por el encanto de sus calles estrechas, en las que puedes perderte mientras paseas y contemplas cada rincón.

En tu camino verás casas tradicionales, antiguas viviendas solariegas y pazos que reflejan la importancia que tuvo Corcubión en otros tiempos. Entre ellos, sobresale el Pazo de Altamira, una construcción con orígenes en el siglo XV pero alterada con sucesivas reformas en los siglos XVII y XVIII.

Esta edificación sirvió de refuerzo del sistema defensivo y en él también se encontraba la residencia del merino, el juez que regía la jurisdicción de Corcubión.

El patrimonio religioso también ocupa un lugar destacado en el casco antiguo. La Iglesia de San Marcos, construida en varias etapas desde principios del siglo XIV, es en su mayor parte de la época gótica. Por su parte, la Iglesia de la Redonda es de reducidas dimensiones pero de un gran valor artístico.

Iglesia de San Marcos

Iglesia de San Marcos turismo.ga

Además de su valor arquitectónico, el casco histórico de Corcubión está profundamente ligado a su condición de enclave costero. Durante siglos, la villa tuvo que protegerse de incursiones marítimas, lo que motivó la construcción del Castillo del Cardenal en el siglo XVIII.

Esta fortificación, situada estratégicamente para defender la ría, forma parte de un sistema defensivo más amplio que vigilaba toda la costa, en la misma línea que el Castelo do Príncipe en Ameixenda (Cee), el Castelo de San Carlos en Fisterra y el Castillo del Soberano, ya desaparecido, en Camariñas.

La naturaleza más verde y la gastronomía más sabrosa

Faro de Illa Lobeira

Faro de Illa Lobeira turismo.gal

El entorno natural de Corcubión es tan destacado como su patrimonio histórico. Entre sus espacios más singulares se encuentra el Mirador do Monte Quenxe, donde puedes disfrutar de amplias vistas de la ría y del municipio, además de ver un antiguo castro.

También sobresale el Campo de San Roque, un espacio verde con un valor botánico donde crece de forma natural la Centaurea corcubionensis, una especie amenazada de llamativas flores rosadas, bautizado así por el botánico jesuita Manuel Laínz.

En la ría, destaca la Illa Lobeira Grande, un islote con faro que sirve de refugio para aves marinas como cormoranes y gaviotas. Desde este lugar verás el faro de Fisterra, además de unas vistas espectaculares del Atlántico.

Respecto a su gastronomía, su oferta se basa en productos frescos del mar. Entre estos, destacan mariscos como almejas, nécoras o percebes, pescados de roca o, incluso, otro tipo de elaboraciones como la empanada de berberechos.