El fotógrafo Álex Varo

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Álex Varo, fotógrafo afincado en A Coruña: "Trabajar con Sara Carbonero es un regalo"

El creativo y fotógrafo ha trabajado para firmas como Slowlove, OOTO, Porsche, Rituals, Volvo o BMW y acaba de lanzar su propio estudio creativo

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Álex Varo no entiende la fotografía como una simple sucesión de imágenes. Para él, cada campaña debe contar una historia, transmitir una emoción y construir un universo propio alrededor de una marca.

Detrás de esa filosofía hay más de una década de experiencia profesional y una trayectoria que lo ha llevado a trabajar para firmas como Slowlove, la marca de Sara Carbonero e Isabel Jiménez; OOTO, el proyecto de Andrés Velencoso; Rituals, Porsche, Volvo, Hilton Hotels, Samsung o Lupia, de Estrella Galicia.

Aunque desarrolla proyectos para marcas nacionales e internacionales, Varo reside en A Coruña, una ciudad desde la que reivindica que es posible trabajar para cualquier parte del mundo. "Hoy las campañas están en Marruecos, Sicilia, México o donde sea. Lo único que cambia es añadir una escala o un tren más al viaje", explica.

Una vocación que empezó entre cámaras y pinceles

La fotografía llegó a la vida de Álex Varo mucho antes de convertirse en su profesión. Creció en un entorno donde la creatividad formaba parte del día a día: su padre era un apasionado del cine y su abuelo, pintor. Dos influencias que, con el tiempo, acabarían marcando su forma de mirar el mundo. "Siempre digo que mi abuelo pintaba y yo pinto con luz", explica.

Lo que comenzó como una afición terminó convirtiéndose en una vocación. Durante años encontró en la fotografía un espacio donde confluyeron muchas de sus inquietudes: el arte, la música, el cine o los viajes. "Como un músico encuentra su instrumento, yo encontré mi forma de expresarme cuando cogí una cámara", recuerda.

Su trayectoria personal también le ha llevado a vivir en distintos puntos de España e incluso a pasar una temporada en Estados Unidos. Sin embargo, Galicia siempre ha estado presente. Con raíces familiares en Santiago y una estrecha relación con la comunidad desde la infancia, reconoce que gran parte de su identidad está ligada a esta tierra. "Siempre digo que soy un poco apátrida, pero tengo dos lugares muy míos: Galicia y Toledo", afirma.

Galicia, una fuente constante de inspiración

Buena parte de esa conexión con Galicia también se refleja en su trabajo. El fotógrafo reconoce que la comunidad sigue siendo una de sus mayores fuentes de inspiración. "Visualmente es brutal. La naturaleza, el océano, la bruma, los colores o la arquitectura de ciudades como A Coruña tienen una personalidad única", explica.

También destaca el auge de la industria creativa gallega en los últimos años. “Existe mucho talento. Hay gente muy buena en fotografía, diseño, comunicación o moda. El ecosistema que se ha generado alrededor de grandes compañías ha ayudado muchísimo a profesionalizar el sector”, sostiene.

Sara Carbonero fotografiada por Álex Varo

Sara Carbonero fotografiada por Álex Varo @alex.varo

La aventura de construir el universo visual de Slowlove

Uno de los proyectos más importantes de su carrera ha estado ligado a Slowlove, la firma creada por Sara Carbonero e Isabel Jiménez. Varo formó parte del equipo creativo de la marca durante años, liderando buena parte de los contenidos digitales, campañas, fotografía, vídeo e identidad visual. "Trabajar en Slowlove fue una experiencia increíble. Teníamos mucha libertad creativa y un ADN muy definido, inspirado en la música, los viajes, el folk y la estética de los años 60 y 70", recuerda.

La experiencia también le permitió conocer de cerca a Sara Carbonero, una figura que reconoce que le sorprendió desde el primer momento. "La primera vez que trabajé con ella me esperaba una persona completamente diferente. Me encontré a alguien con una luz especial, con una sensibilidad enorme y un mundo interior muy interesante", explica.

Sobre Carbonero e Isabel Jiménez destaca especialmente la relación que se generó durante los años compartidos. "Son muy diferentes entre sí, pero tremendamente complementarias. Al final acabaron haciendo familia con nosotros. Ha sido el trabajo más satisfactorio de mi vida", afirma.

Imagen de una campaña de Slowlove

Imagen de una campaña de Slowlove @alex.varo

Del lujo al motor, pasando por la cosmética

Además de Slowlove, llegaron otros proyectos destacados como OOTO, la firma impulsada por Andrés Velencoso, donde también participó en la construcción de la identidad visual de la marca. A lo largo de los años ha trabajado además para sectores tan diversos como la moda, la cosmética, la hotelería, la restauración o el motor.

Entre sus clientes figuran nombres como Breitling, Mahou, Nestlé, Shiseido, Lancôme, Rituals, BMW, Volvo, Porsche, Hilton Hotels o Samsung. "Lo que más me interesa es todo lo relacionado con el estilo de vida. La moda es una parte importante, pero también me atraen el diseño, la arquitectura, los viajes o la naturaleza", explica

Andrés Velencoso, imagen de OOTO, en una de las campañas realizadas por Álex Varo

Andrés Velencoso, imagen de OOTO, en una de las campañas realizadas por Álex Varo @alex.varo

El proyecto que más le marcó estaba en Galicia

Sin embargo, cuando se le pregunta por el trabajo más especial de su carrera no menciona ninguna gran multinacional. La respuesta está mucho más cerca de casa. Hace unos años participó en la realización de un documental fotográfico y audiovisual sobre el marisqueo del bivalvo en la ría de Muros y Noia. Un proyecto que le permitió convivir durante días con mariscadoras, pescadores y profesionales del sector. "Lo hicimos a finales de diciembre, metidos en la ría con neoprenos, acompañando a las mariscadoras, entrando en las lonjas y documentando todo el proceso. Fue una experiencia maravillosa", recuerda.

Lo que llegó después fue todavía más inesperado. Tiempo después supo que aquel trabajo había contribuido a poner en valor una actividad que acabaría obteniendo el reconocimiento de Patrimonio Cultural Inmaterial. "Te pueden pagar más o menos, puedes trabajar para grandes marcas o salir en medios muy importantes, pero no siempre consigues que tu trabajo tenga un impacto que trascienda lo puramente comercial. Ese proyecto me marcó muchísimo", reconoce.

Después de años trabajando para algunas de las principales marcas del país, Varo tiene claro qué diferencia una campaña correcta de una realmente memorable. "La fotografía por sí sola ya no basta. Ahora hay que contar historias", sostiene.

Por eso su trabajo va mucho más allá de la cámara. Actualmente combina fotografía, vídeo, dirección creativa, branding, marketing digital, estrategia de contenidos y conceptualización de campañas. "Lo importante no es solo crear una imagen bonita, sino entender para qué sirve, dónde se va a utilizar y qué historia va a contar dentro del conjunto de la campaña", explica.

Ese enfoque multidisciplinar es precisamente el que ahora quiere potenciar con Vertize Creative Studio, el nuevo proyecto profesional que acaba de poner en marcha.

Una nueva etapa que mantiene intacta la idea que lleva años guiando su trabajo, utilizar las imágenes para contar historias que conecten con las personas. "Lo que más me inspira sigue siendo eso, contar historias", concluye.

Una de las imágenes realizadas por Álex Varo para Porsche

Una de las imágenes realizadas por Álex Varo para Porsche