Aparcamiento en el Hospital Clínico de Santiago
La misión "imposible" de aparcar en Santiago: "Da igual a la hora que vengas, nunca hay sitio"
Los vehículos aparcados en doble fila en el Hospital Clínico en Santiago es, a veces, la única solución que encuentran los conductores para encontrar un sitio. La falta de aparcamiento también se prolonga en zonas como el Campus Sur, en el centro urbano o hasta en párkings privados. "Se hace difícil encontrar sitio" para aparcar en la capital gallega comenta un estudiante
Te podría interesar: Los estudiantes de Santiago ya reservan piso para el próximo curso: "Cada año se alquilan antes"
Diego apura para llegar a clase. Estudiante en la Facultad de Relaciones Laborales, viene desde Negreira hasta Santiago casi todos los días, ya sea por ocio o por estudios. Antes de hacer algún examen, tiene que someterse a una prueba anterior tan difícil como angustiosa: encontrar sitio para aparcar en el Campus Sur.
"Por las mañanas se hace difícil encontrar sitio" explica el estudiante, "por las tardes la cosa está menos complicada, pero aún así hay días que es imposible". Diego escoge esta opción, aparte de proximidad "aparco al lado de la Facultad, por tema económico: "pagas poco y puedes echar horas".
La misión "imposible" de aparcar en Santiago se repite en varias zonas de la ciudad, como en el Ensanche, o en el Hospital Clínico de Santiago con gente dando vueltas para encontrar un sitio para aparcar u otra esperando en doble fila a que quede un hueco libre, o mientras aguardan a que salga la persona a la que están esperando de consulta.
Zona de parking del Campus Sur de Santiago
"Estou esperando a que a miña muller salga do médico", dice Ramón desde su coche aparcado en doble fila. Casi mensualmente, y durante un año, la pareja suele venir desde Padrón hasta el Clínico por un problema de salud que sufre su mujer por lo que Ramón se considera un conductor casi experto en esta zona. Cuenta como una vez estuvo casi "dúas horas dando voltas" para encontrar un hueco para dejar su coche y acompañar a su mujer a consulta: "da igual á hora que veñas, nunca encontras sitio, das voltas e voltas e isto está feito un Cristo", lamenta.
Gran parte de la zona de aparcamiento en el centro de Santiago es zona azul (ORA) o de residentes. Cris, a pesar de no vivir aquí, suele venir bastante por la ciudad, ya sea por trabajo u ocio ya que casi todas sus amigas son de Compostela.
"Entiendo que lo tienen que hacer" explica sobre las zonas ORA y, dada la imposibilidad que tiene de poder aparcar en la zona de residentes, opta algunas veces por aparcar ahí, a pesar de la dificultad que tiene por encontrar un hueco libre. "Te dejas un dinero" dice, "tienes que andar con el tema de andar moviéndote porque cada dos horas tienes que rotar el parking, te hacen de alguna forma estar pendiente de eso".
Vehículos aparcados en la entrada del Hospital Clínico de Santiago
Explica también cómo durante un fin de semana es "imposible porque está todo petado" aparcar, ya sea en las zonas ORA (donde a partir de los sábados por la tarde es gratuito) como en los parkings que "están llenos". "Para aparcar pagando si entras en algún parking, fantástico, pero si quieres aparcar gratis te tienes que ir lejos" y recuerda como un sábado por la noche para aparcar "lo más cerca que encontré del centro de Santiago" fue Vite, donde aparcó su coche y tuvo que ir hasta el Ensanche en autobús.
La situación de Rita es similar a la de Cris. No vive en Santiago, pero sus amigas, el gimnasio y buena parte de su vida la hace allí. "Se teño que pagar parking todas as veces arruinome", señala, por lo que opta por la búsqueda del tesoro: un sitio para aparcar gratuito. Pasa por Sar, "vexo desde a rotonda se non hai sitio", y sube por detrás del Parlamento, "se non hai sitio, ao chegar arriba ao Hórreo" decide ir por la zona de Pitelos, "normalmente tampouco encontro sitio aí"; y vuelta a empezar hasta encontrar un hueco libre.
"Estou cansada de ter que dar voltas por Santiago porque non hai sitio para aparcar" y cuenta como hay veces que opta por parkings privados también le cuesta encontrar sitios libres dada la gran demanda, "unha vez estiven facendo unha hora cola no parking de Praza Galicia porque estaba cheo".