Instante del pleno.
Rechazados los presupuestos de 2026 en Santiago: la alcaldesa convoca una cuestión de confianza
BNG y Compostela Aberta aprueban créditos para el rural, pero el proyecto de cuentas para 2026 queda bloqueado por la oposición
Actualización: Santiago aprueba sus presupuestos 2026 al prosperar la cuestión de confianza a Goretti Sanmartín
El Pleno municipal de Santiago vivió este miércoles una sesión marcada por la no aprobación del proyecto de presupuestos para 2026 y la convocatoria de una cuestión de confianza que se debatirá este jueves a las 9:00 horas.
Mientras el ejecutivo local logró aprobar dos expedientes de crédito que suman más de un millón de euros destinados a proyectos de pavimentación y mejoras en el medio rural, el paquete completo de cuentas quedó paralizado al contar únicamente con los votos a favor de los grupos de gobierno, BNG y Compostela Aberta (CA), frente a los votos en contra del PP y la abstención de PSOE y concejales no adscritos.
Los créditos aprobados incluyen la creación de nuevos proyectos, como la red de saneamiento en Reboredo, mejoras de pavimento en la parroquia de César y la primera fase de la senda peatonal de Grixoa a Albudiño.
Además, se suplementaron proyectos ya existentes, entre ellos la senda peatonal desde el polígono del Tambre al Centro Sociocultural de A Gracia y la rehabilitación de viarios en distintas zonas rurales, utilizando para ello fondos sobrantes de proyectos anteriores y partidas ya existentes.
La alcaldesa, Goretti Sanmartín, destacó que los presupuestos presentados buscan poner el foco en las personas y en el bienestar colectivo, con un incremento de la inversión social que sitúa a Santiago entre las ciudades gallegas con mayor gasto per cápita en servicios.
Moción de confianza
La primera edil anunció la celebración de un pleno extraordinario este jueves para debatir la cuestión de confianza vinculada a la aprobación inicial del presupuesto, tal como permite la Ley Orgánica 5/1985 de Régimen Electoral General.
El PP ve una oportunidad real para cambiar el gobierno
Por su parte, el PP, como principal fuerza de la oposición, cuestionó duramente la gestión del gobierno local. El líder popular, Borja Verea, calificó el proyecto presupuestario como un "suspenso político y de gestión", señalando que ni los propios socios del gobierno apoyan las cuentas.
Verea criticó que los presupuestos "llegan con previsiones de ingresos irrealistas y recogen más impuestos mientras reducen al mínimo las actuaciones necesarias para la ciudad", y alertó sobre los problemas acumulados en limpieza, seguridad, viarios, vivienda y turismo.
El dirigente popular defendió además su propio modelo alternativo de gobierno, que incluye medidas como la apertura del Parque de Belvís, la puesta en marcha de un banco público de vivienda, la construcción de equipamientos deportivos y de conciliación y un plan integral de mejora de viarios y servicios públicos.
Según Verea, la vinculación de los presupuestos a una cuestión de confianza podría abrir "una oportunidad real para cambiar el gobierno en 30 días", y acusó al tripartito de BNG, CA y PSOE de generar un bloqueo permanente en la ciudad.