Varsovia es una ciudad perfecta para una escapada de verano.

Varsovia es una ciudad perfecta para una escapada de verano. Cedida

Ofrecido por:

Turismo

La escapada perfecta desde Galicia: sabores y sonidos para un fin de semana de verano en Varsovia

La nueva conexión entre los aeropuertos de Porto y Varsovia acerca a los gallegos hasta esta capital de las tendencias donde parques, plazas y espacios posindustriales se convierten en escenarios de música y mercados gastronómicos al aire libre

Publicada

Contenido patrocinado

La nueva conexión entre los aeropuertos de Porto y Varsovia acerca a los gallegos hasta la ciudad polaca, capital de las tendencias donde parques, plazas y espacios posindustriales se convierten en escenarios de música y mercados gastronómicos al aire libre.

La punta de lanza son unos conciertos gratuitos de Chopin a la sombra de un bosque urbano, y otros de jazz en un casco viejo Patrimonio Mundial. Hasta aquí, los decanos.

Lo nuevo es desayunar en mercados gastronómicos sobre praderas, asistir a los conciertos al atardecer de los jardines del Castillo Real o cenar entre los andenes de la vieja estación central de trenes.

Un fin de semana que suena bien y sabe mejor

El sábado puede comenzar sobre la hierba desayunando como los reyes. El Mercado del Desayuno reúne en Żoliborz a vecinos, familias y pequeños productores en torno a un café de primera, panes de masa madre, quesos, huevos, frutas de temporada y propuestas internacionales.

Los domingos, la misma fórmula se traslada a Mokotów. Más que una atracción turística, es una costumbre de barrio que muestra una Varsovia verde, reposada, comprometida con su producto, pero también cosmopolita.

Por la tarde, los patios y jardines del Castillo Real acogen, durante julio e inicios de agosto, los Jardines Musicales de Varsovia, con 17 conciertos en directo y 14 proyecciones de ópera y cine musical cuando empieza a caer la tarde.

Nocny Market, en Varsovia.

Nocny Market, en Varsovia. Cedida

A escasos metros, compiten con uno de los eventos más icónicos del verano capitalino, el Festival Internacional de Jazz, que ofrece nueve conciertos gratuitos en la plaza del Mercado de la Ciudad Vieja entre el 4 de julio y el 29 de agosto, todos los sábados a las 19:00 horas. En total, son 40 espectáculos de primer nivel en un casco viejo heroico reconstruido sobre sus cenizas.

Cuando terminan los conciertos, el ambiente se traslada a los antiguos andenes de la estación Warszawa Główna. Allí se instala Nocny Market, un mercado gastronómico iluminado con neones donde las viejas estructuras ferroviarias conviven con música, terrazas y puestos de cocinas de distintos continentes.

Es uno de los ejemplos más elocuentes de cómo Varsovia es capaz de recuperar espacios abandonados para uso y disfrute de los vecinos, sin relegarlos a piezas de museo. Hay un Asia Town, un Little Italy… pero vale la pena reservar sitio para sabores locales como los pyzy, bolas de patata muy populares en el barrio de Praga, la wuzetka, una tarta de cacao y nata asociada a la posguerra, o el chłodnik, el gazpacho en versión polaca, hecho con remolacha y kéfir.

Recitales gratuitos junto al monumento a Fryderyk Chopin.

Recitales gratuitos junto al monumento a Fryderyk Chopin. Cedida

Buscando ritmos más apacibles, el domingo puede comenzar en Łazienki Królewskie, donde entre el 5 de julio y el 27 de septiembre, junto al monumento a Fryderyk Chopin, se celebran dos recitales gratuitos cada domingo, a las 12:00 y a las 16:00 horas.

Cientos de personas se sientan sobre el césped y convierten los jardines (o, más bien, el bosque urbano) de la antigua residencia real en un auditorio de fama internacional. De nuevo, Varsovia muestra su saber vivir incorporando música de prestigio a la vida cotidiana.