Los últimos peregrinos del año llegan a Santiago: "Hay mucha menos gente"
Así fue la llegada de los últimos peregrinos del 2025 a Santiago: "Hay mucha menos gente"
Los meses de primavera y verano, especialmente el mes de septiembre, son los favoritos para realizar el Camino de Santiago. Sin embargo, también los hay quienes prefieren hacerlo durante diciembre, con menos cantidad de gente en los albergues y durante el camino
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Este año 2025 ha supuesto un récord histórico para Santiago de Compostela al alcanzar el récord de más de medio millón de peregrinos que visitaron la capital gallega, la primera vez en la historia. Supuso un aumento del 6% de peregrinos respecto al año anterior, que se quedó a 822 visitantes de alcanzar la cifra de los 500.000.
Los meses de primavera y verano fueron el periodo del año donde más peregrinos recibió Santiago de Compostela, siendo el mes de septiembre donde se alcanzó la mayor cifra con 81.569 peregrinos. Le sigue el mes de mayo, con 78.776, el mes de julio, con 77.101 y el de junio con 74.054 peregrinos.
Durante el invierno son menos los peregrinos que se atreven a peregrinar hasta Santiago de Compostela. La Oficina del Peregrino, que cada día actualiza sus datos, cuenta que menos de un centenar de peregrinos visitaron la capital gallega durante el mes de diciembre. Sin embargo, los hay quienes prefieren hacerlo durante estos meses más fríos.
Es el caso de Jaqueline, de Barcelona, que por segundo año consecutivo realiza el Camino Francés, desde Sarria hasta Santiago de Compostela, durante estas fechas. Comenta que no, "por suerte", no le cogió la nevada de principios de la semana anterior, "tuve suerte con el tiempo".
La Catedral de Santiago.
Salió desde Sarria el día 26, y a los cuatro días ya llegó a Santiago. Ella recomienda hacer el Camino de Santiago durante estas fechas porque "hay mucha menos gente y te gastas mucho menos dinero". "No tengo un fuerte apego familiar así que no me importa perderme estas fechas de Navidad", explica Jaqueline, quien también comenta que se encontró a más gente extranjera que española, "el concepto de la Navidad lo tienen diferente".
El año pasado también hizo el Camino Francés en diciembre, "en verano no lo he hecho porque debe ser un horror, o te gusta mucho socializar o no puedes casi andar", comenta. Este año, además de repetir, lo ha hecho acompañada de su perro Duff, "ha merecido la pena" explica Jaqueline a pesar de que, como en los albergues municipales están prohibidos los perros, ha tenido que llegar a pagar hasta 40 o 50 euros por una noche en una pensión donde sí acepten mascotas.
Un ahorro de dinero
El menor número de peregrinos también es lo que ha motivado a Carlos y Eva, unapareja asturiana que también ha realizado el Camino Francés desde Sarria. "Lo hemos hecho en verano hará dos años o así, te encuentras a un montón de gente que también hace el Camino, pero tienes que planificarlo todo con tiempo porque te puedes quedar sin sitio donde dormir y hasta sin comer", explican.
"En verano puedes estar haciendo colas para comer un bocadillo, ahora podemos comer bien en restaurantes sin lista de espera, colas o agobios, comer comida gallega que también queremos disfrutar"
Sin embargo, en el mes de diciembre, "con muchísima menos gente", casi no planificaron nada. "En los albergues municipales siempre suele haber sitio por estas fechas, por diez euros la noche puedes dormir tranquilamente". A la hora de comer también lo han notado, "en verano puedes estar haciendo colas para comer un bocadillo, ahora podemos comer bien en restaurantes sin lista de espera, colas o agobios, comer comida gallega que también queremos disfrutar".
"Te ahorras mucho dinero", comenta por su parte Gabri, de Madrid. "Al no haber tanta gente, los albergues están más baratos, hasta tengo dormido por menos de 10 euros la noche", confiesa. También comenta que el tiempo era algo que le preocupaba, "aquí siempre se dice que llueve mucho", aún así tuvo suerte y escapó tanto de la nieve como de la lluvia.
"No me puedo quejar, como mucho han sido cuatro gotas las que tuve por el Camino y me ha gustado ver el paisaje helado por la mañana", explica y también admite que "prefiero hacer el Camino pasando frío que calor, me pongo más capas de ropa y listo".