Cristina y Eva Pestoni con muñecas de la tienda Pestoni.

Cristina y Eva Pestoni con muñecas de la tienda Pestoni. Quincemil

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La juguetería Pestoni cierra tras 52 años en A Coruña: "Hay que saber cerrar etapas"

Pestoni, abierta en 1974, vive sus últimos meses antes de su cierre. Miles de familias coruñesas han comprado regalos, plumas, disfraces, muñecas y juguetes

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En Pestoni se ha vendido mucho producto de Snoopy, mucho de Hello Kitty (peluches, ropa, regalos, juguetes). Antes de encontrar trenes y bólidos en las grandes superficies que aún no existían, las familias de A Coruña compraban modelos de Ibertren y circuitos de Scalextric en Pestoni. Allí también se vendían máquinas eléctricas de Donkey Kong y juegos de mesa como el Trivial Pursuit.

Muchos hogares coruñeses y de la comarca aún guardan estos viejos (y no tan viejos) juguetes que adquirían en un comercio de la calle Menéndez y Pelayo, Pestoni, que hace semanas anunció en redes el fin de una larga etapa de 52 años.

En octubre y noviembre seguirán atendiendo al público las hermanas Eva y Cristina Pestoni, liquidando stock y rebajando el precio de las existencias. Son las dueñas que dieron continuidad al negocio abierto por su madre en 1974.

En medio siglo de actividad Pestoni también se conoció por otras especialidades: plumas y artículos de papelería, disfraces, colecciones de baño, ropa y decoración para bebés, muñecas (de porcelana hace tiempo, últimamente los modelos reborn hiperrealistas).

"Mi madre supo adaptar la tienda a nuevos productos y a otras tendencias en la demanda. Traía artículos que creía que podían funcionar", cuenta Eva. Carmen Porvén importaba trenes Märklin de Alemania y muñecas francesas, su esposo introdujo coches de radiocontrol de gasolina y aviones teledirigidos.

Disfraces, ropa y regalos en liquidación en el interior de Pestoni.

Disfraces, ropa y regalos en liquidación en el interior de Pestoni. Quincemil

"En los años 80 trajimos las primeras maquinitas de Pacman (el comecocos) colecciones de productos de Hello Kitty y de Snoopy, sudaderas, sábanas, libretas, peluches... esto era como lo que hoy se llama concept store", repasa Eva Pestoni.

Las modas llegaron y pasaron por esta tienda de regalos del Ensanche, incluso tuvieron revival, "como pasó con las bicicletas y teléfonos de Hello Kitty". Los juguetes más populares estaban aquí, donde hasta comienzos de este siglo se siguió vendiendo material de papelería y libros de texto de los colegios. Las plumas se mantuvieron, algunas piezas de primeras colecciones de Montblanc o Faber-Castell.

"Valor sentimental"

Eva y Cristina trabajaron en profesiones de otros sectores antes de convertirse en dueñas de Pestoni tras la jubilación de su madre, aunque cuando eran pequeñas y ya de adolescentes siempre ayudaban en la tienda. Ellas no se retiran ahora, pero creen que es momento de "dedicarse a otros trabajos".

"Nos llevó tiempo tomar esta decisión, Ha sido una etapa muy bonita y muy larga, y nos ha gustado lo que hemos hecho. Pero hay que saber cerrar etapas, y esta se cerrará muy bien, con buen sabor de boca", comparte Eva.

Pestoni, en la calle Menéndez y Pelayo de A Coruña.

Pestoni, en la calle Menéndez y Pelayo de A Coruña. Quincemil

Confiesa que desde que anunciaron que cerraban Pestoni han recibido mucho cariño de clientes y conocidos. "Nos ha sorprendido. Viene gente que dice que lleva décadas con regalos que se compraron aquí, con un bolígrafo que alguien regaló a su hijo o su nieto cuando acabó la carrera. En esta época tan de usar y tirar, ves que la gente guarda cosas que tienen un gran valor sentimental".

Aún hay productos en Pestoni que en las próximas semanas esperan clientes. Plumas Montblanc de primera colección, la réplica de un tren de Märklin que reproduce el que pertenecía al rey Luis II de Baviera. Regalos, tesoros.