A la izquierda, estructura del antiguo kiosco de San Nicolás. A la derecha, el de la avenida de la Marina.

A la izquierda, estructura del antiguo kiosco de San Nicolás. A la derecha, el de la avenida de la Marina. Quincemil

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¿Por qué no se desmontan en A Coruña kioscos de prensa que llevan tiempo cerrados?

Puestos como los de San Nicolás y la Marina son testigos silenciosos de la actividad a su alrededor. El Concello, como propietario, decide retirarlos por razones de movilidad o salubridad, pero "por defecto" las instalaciones se mantienen, con la posibilidad de que puedan volver a ofrecerse en concesión

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Durante mucho tiempo fueron un elemento cotidiano del mobiliario urbano, la cita diaria o semanal para comprar el periódico, una revista, caramelos o cromos. Poco a poco, con el cambio de hábitos de consumo y entretenimiento, los kioscos de prensa fueron desapareciendo en A Coruña y en todas las ciudades.

Unos ya no están, dejaron vacío el espacio que ocupaban en una plaza o en la esquina de una calle; otros, ya cerrados desde hace más o menos tiempo, aún no se han marchado, son testigos silenciosos de la vida que fluye a su alrededor, donde ya no tienen protagonismo.

El kiosco de prensa de la avenida de la Marina, frente a la Autoridad Portuaria, cerró en marzo de 2024 por jubilación de quien lo explotaba. Llevaba activo casi un siglo y en los últimos años mostraba multitud de revistas en su frente, muchas ordenadas en el suelo o mamparas.

A ambos lados tiene terrazas de hostelería, delante la parada del bus urbano y detrás una heladería. Mucha gente pasa a su lado a diario. Nadie lo ha desmontado, una valla metálica lo protege y todavía anuncia en su tejado un periódico que nunca dejó de vender mientras estuvo abierto.

El nombre de otro medio escrito figura en el toldo delantero del kiosco de San Nicolás, que cerró en abril de 2025. Había vendido prensa, revistas y golosinas durante seis décadas. También la jubilación de su titular, que había empezado en otro puesto similar en la Marina, finiquitó el negocio.

La estructura se mantiene en el mismo lugar, entre la iglesia de San Nicolás y un edificio de fachada modernista. Tiene la misma compañía que el kiosco de la Marina, mesas y sillas de hostelería que a diario ocupan los clientes de un veterano negocio.

¿Por qué no se retiran?

"Por defecto", las estructuras que conforman los kioscos de prensa en A Coruña no se desmontan, señalan fuentes del Ayuntamiento, que es el propietario de los mismos y los ofrece en régimen de concesión por ocupación de la vía pública.

Es la administración municipal la que decide retirarlos de la calle o no, añaden. Cuando lo hace puede deberse a "criterios de movilidad o salubridad". De momento, y dada su ubicación original, los kioscos de San Nicolás y la Marina no suponen obstáculo para peatones ni vehículos.

Otra razón por la que estos u otros kioscos cerrados no retirados no se desinstalan es "la posibilidad de volver a licitarlos", apuntan las fuentes del Concello. Hay en la actualidad trece concesiones de kioscos vencidas, todas con inicio en la década de los ochenta del siglo pasado.

Antiguo kiosco de la avenida de la Marina en A Coruña.

Antiguo kiosco de la avenida de la Marina en A Coruña. Quincemil

Según un documento que el Gobierno local difundió en 2025 con su relación de concesiones, el modelo común de kiosco cerrado aparece con la opción de volver a licitarse entre 2025 y 2027. El canon anual que los concesionarios pagan por explotar sus negocios oscila entre 262 y 2.619 euros.

Desaparecidos y supervivientes

Los de la Marina y San Nicolás fueron los últimos kioscos de la vía pública de A Coruña en dejar de vender prensa y otras publicaciones, que sí ofrecen papelerías o librerías situadas en bajos o portales en casi todos los barrios.

En los últimos años han desaparecido en la ciudad otros kioscos en Fernando Macías, la plaza de Pontevedra o Vereda del Polvorín, donde ya no queda rastro de ellos. Alguno cerrado mantiene la estructura, como en la avenida de Glasgow. Y quedan ya pocos abiertos, como en la calle Durán Loriga, el Campo de Marte o Panaderas, que no abren el día completo.