Carlos Couceiro, presidente del Galicia Gaiteira.

Carlos Couceiro, presidente del Galicia Gaiteira. Cedida.

Ofrecido por:

Más Deporte

El club de fútbol de A Coruña que cumple 100 años y tiene al presidente más joven

El Galicia Gaiteira afronta su centenario con una directiva joven que salvó al club de la desaparición tras la pandemia

Te puede interesar: El ingeniero gallego que trabaja en la élite del motor: "Nunca pensé que acabaría en la Fórmula 1"

Publicada

En un pequeño local de la calle Gaiteira, en A Coruña, se conserva buena parte de la memoria del Galicia Gaiteira. Fotografías antiguas, libros de actas y documentos de socios forman parte de una historia que está a punto de cumplir un siglo y que hace no tanto estuvo en riesgo de desaparecer.

Al frente del club está uno de los presidentes más jóvenes del fútbol coruñés, y su vínculo con la entidad viene de lejos. "Todo empieza con 10 años, cuando consigo convencer a mis padres para apuntarme a un equipo de fútbol", recuerda. "Ese equipo era el propio Galicia Gaiteira. Y desde ahí empecé a jugar en categorías inferiores y fui subiendo con los años".

Su conexión con el club se fue haciendo cada vez más fuerte. "Me empecé a sentir muy querido dentro del club. Había una directiva que cuidaba mucho a los niños, a los jugadores", explica. Y añade un detalle personal clave: "Mi madre estaba en la directiva como secretaria, así que yo crecí prácticamente dentro del Gaiteira".

La pandemia que lo cambió todo

Con el paso del tiempo, el fútbol dejó de ser solo un deporte para convertirse en identidad. "Yo seguí jugando en el mismo equipo hasta la pandemia", señala. A partir de ahí, todo cambió. "El club había perdido todos los equipos y estaba intentando volver a empezar desde cero", relata.

La situación era muy delicada. "Vi que el club en el que yo crecí estaba en un momento crítico, a pocos años de ser centenario", afirma. "No había categorías, la situación económica era mala y el club estaba en una situación muy complicada".

Fue entonces cuando, junto a su amigo Gustavo, tomó una decisión inesperada. "Un día nos sentamos, hicimos números y pensamos cómo podíamos salvar esto", cuenta. "Éramos chavales jóvenes, pero teníamos ilusión, teníamos conocimientos de cosas más modernas y, sobre todo, amábamos el club".

El siguiente paso fue dar un salto de responsabilidad. "Hablamos con el presidente y nos dijo que sin problema, que adelante", explica. "Yo entré primero como secretario para aprender cómo funcionaba todo el club, porque hay muchos procedimientos que tienes que conocer".

Tras ese periodo de aprendizaje llegó el momento decisivo. "Había año de elecciones y nos presentamos", resume. El resultado fue asumir la dirección del club.

"Te das cuenta de lo pequeño que eres"

Mirando atrás, reconoce el impacto de aquella decisión. "Cuando entras en las oficinas del club y ves los libros de actas, las fotos, la historia… te das cuenta de lo pequeño que eres en relación a lo que estás representando", afirma.

Es una sensación de responsabilidad muy grande, pero también de compromiso. "Han pasado tantas personas por este club que ahora mi responsabilidad es que nada de eso se pierda", subraya. "Que su recuerdo siga vivo y que todo lo que hicieron tenga sentido".

La juventud del equipo directivo se ha convertido en una de sus señas de identidad. "Muchas veces la falta de experiencia la compensas con ilusión", reconoce. "Intento transmitir esa pasión a la gente que se acerca al club para que se contagie de ese sentimiento".

Su vida

El vínculo personal sigue intacto. "Es prácticamente a lo que dedico mis pensamientos cuando no estoy trabajando", dice. "Los partidos del Gaiteira los vivo con la misma emoción que los del Deportivo", en referencia al Real Club Deportivo de La Coruña.

Y concluye con una idea que resume todo el proyecto: "El Gaiteira es parte de mi vida. Es uno de los pilares de quién soy. Y mi objetivo es que siga vivo otros 100 años más".