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Noll en A Coruña: Brunch, copas y cachimbas para animar el ambiente nocturno de Matogrande

Repostería casera y de proveedores locales, alcohol de primeras marcas y premium y tardes de cachimba con buena música en un ambiente acogedor son posibles en este nuevo local de la ciudad herculina
Los responsables de Noll Matogrande.
Quincemil
Los responsables de Noll Matogrande.
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El ambiente mañanero y nocturno del barrio coruñés de Matogrande se renueva con un nuevo establecimiento que lleva apenas dos semanas abierto: Noll Lounge Bar. En este escaso tiempo y gracias a sus variados desayunos, brunch y cachimbas, ya ha conquistado a decenas de clientes que acuden cada semana a probar la pastelería casera o de proveedores locales que integra la carta, además de copas con alcohol de primeras marcas o premium.

Los responsables del negocio son los turcos Isak y Hoguer junto al gallego Miguel Prada, que uniendo amistad y familia y apoyándose en otras exitosas experiencias hosteleras previas decidieron sacar adelante este establecimiento para dar a Matogrande "aires nuevos y una oferta diferente". El nombre del local es una palabra sueca que significa "cero emisiones" y "empezar de cero", además de que es un término que gustó a los dueños por su sencillez y facilidad de pronunciar y recordar.

Punto de encuentro para "tomar la primera copa"

"Notamos que Matogrande ha bajado un poco en ambiente y queríamos ser aire fresco para la zona y un punto de encuentro. Un lugar donde tomar la primera copa y pasar un buen rato antes de salir de noche", explican los responsables. En cuanto al inicio del día, admiten sobre todo que la mayor parte de su clientela son empleados de oficinas cercanas, un público que cambia durante la tarde y la noche y es diverso, tanto jóvenes que acuden a divertirse y piden cachimba, como clientes que consumen refrescos o café hasta gente de 50 años que toma algo cuando cae la noche.

La estrella de los desayunos es el bowl frutal a base de plátano, yogur natural, arándanos, granola y miel, todo acompañado de café o infusión. Otras opciones son la tostada frutal (con queso crema, plátano, kiwi, fresas y miel), la tostada ibérica (de pan payés con jamón, queso fresco y tomate) o la tosta salmón (pan de cereales con guacamole, salmón y tomate). Para aquellos que prefieran opciones más dulces en la carta están disponibles tortitas con fresa, plátano, miel y chocolate y gofres (con frutos rojos, nata con miel o chocolate) aparte de opciones más de la tierra como el chichaqueso (tosta de chicharrones con queso del país y mermelada de pimiento).

Otras variedades son los denominados "saladitos", bocadillos pequeños de diferentes tipos entre los que triunfa la tortilla. Sin duda, uno de los mayores atractivos de Noll es el brunch, que debe reservarse con 24 horas de antelación y tiene un precio cerrado de 19,70 euros. Consta de: sorbete de maracuyá, café o infusión, brocheta de kiwi, fresa y plátano; gofre con frutos rojos y sirope de fresa, baggels con salmón y queso crema, huevos revueltos con jamón, tosta de pan con tomate, brownie de oreo y tortitas con nata.

Moda de la cachimba y "confianza ciega" en el proyecto

Los dueños del establecimiento quisieron incorporar la cachimba a su oferta por ser un concepto "que lleva años de moda" y así introducirlo en el barrio. Aquellos que se decanten por esta opción podrán disfrutarla por un precio aproximado de 15 euros junto con frutos secos, frutas y gominolas en la parte superior del local con música y luces bajas.

De cara al futuro, en Noll se plantean incorporar cócteles adicionales a los más tradicionales, como por ejemplo uno de autor con el propio nombre del local, según apunta Prada. Además, confiesan que "quieren hacer las cosas bien e ir creciendo poco a poco también a nivel Galicia". La acogida del negocio la califican de "muy buena y cada vez mejor", al mismo tiempo que aunque son conscientes de que son tiempos complicados porque la pandemia sigue dando coletazos, siempre han mantenido "confianza ciega" en su idea de local y miran con optimismo los próximos meses.

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