El Español
Cultura
|
Audiovisual

Rafael de Azcárraga, el gallego que presta su voz al Dios de la Guerra

Aunque empezó trabajando en el mundo de la hostelería, una oportunidad lo llevó a dedicarse al doblaje, donde lleva más de 30 años poniendo voz a personajes emblemáticos como el Emperador Palpatine de 'Star Wars', Tormund de 'Juego de Tronos' o Kratos de 'God of War'
El actor de doblaje coruñés, Rafael de Azcárraga, voz de Kratos en 'God of War'.
Rafael de Azcárraga
El actor de doblaje coruñés, Rafael de Azcárraga, voz de Kratos en 'God of War'.
Ofrecido por:

La historia de Rafael de Azcárraga en el mundo del doblaje parece marcada por el destino. En el año 1987, a 20 metros de la casa de su madre en A Coruña, hicieron una academia que buscaba formar actores de doblaje.

Rafael, que tenía inquietudes artísticas y al que le gustaba el mundo del teatro, decidió ir a probar. Aunque ya habían cerrado el registro, le dieron una oportunidad y vieron que tenía un talento innato para esta profesión.

A partir de ahí empezó a trabajar en la TVG, donde se inició en una serie que batió récords de audiencia en Galicia: Dallas. Los que por aquel entonces fueran niños también lo habrán escuchado en series como Las Tortugas Ninja o El Gran Sushi, una serie de anime sobre la cocina que está ligada a la otra profesión de este actor.

"Yo me dedicaba a la hostelería, tenía una cervecería en la Plaza de Santa Catalina, y aunque empecé a compaginar ambas cosas, finalmente me dediqué por completo al doblaje", cuenta Rafael de Azcárraga a Quincemil.

En Galicia llegó a ser presidente del sindicato de actores de doblaje, con el que consiguió ganar algunas huelgas, pero compañeros de la profesión empezaron a darle la espalda y pasó meses sin trabajar. Esto causó que tuviera que volver a trabajar en otros empleos como controlador de zona azul o de nuevo en la hostelería, como cocinero en un local llamado El Submarino que estaba situado en la Marina.

Tras esta experiencia cogió la maleta y se fue a la capital, donde llegaría su gran oportunidad: "Como el local no terminaba de arrancar, me fui a Madrid. Allí trabajaba en la hostelería, pero un técnico, que era de Vigo, me presentó la un director de doblaje. Me hicieron una prueba y como yo ya tenía más de diez años de experiencia vieron que lo hacía muy bien", recuerda el actor.

A partir de ese momento, Rafael no ha dejado de trabajar en películas y series en las que ha puesto voz a personajes tan icónicos como el Emperador Palpatine de Star Wars o Tormund Matagigantes de Juego de Tronos. Ahora bien, al preguntarle a que personaje le guarda más cariño Rafael lo tiene claro: "Kratos".

"Tuve la suerte de hacer la voz de God of War en 2018 y tuvo mucho relevancia porque vendió millones de copias. Hay mucho hype, como se dice ahora, por la segunda parte y esto me facilitó mucho el entrar en redes y ver la relevancia que tenía el juego. La gente me pedía fotos y yo no lo entendía. Me hice Twitter, me invitaron a eventos y di conferencias. La verdad es que me abrió muchas puertas", recuerda el coruñés.

En el mundo del videojuego este actor ha trabajado en cientos de títulos a lo largo de 20 años de carrera. En su cuenta de Twitter, Rafael tiene un tuit fijado con su trabajo y muchas personas aprovechan para agradecerle su labor ya que su voz ha acompañado la experiencia de muchos jugadores en obras que todo gamer ha jugado.

La labor que tiene que hacer un actor de doblaje como Rafael de Azcárraga en un videojuego no es nada fácil: "Doblar un juego como God of War pueden ser unas 50 o 60 horas de trabajo, pero hay juegos con muchas más horas. En Death Streading, que hacía de Die-Hardman, el personaje que más habla, fuimos a las 80-90 horas".

"Doblar un videojuego es más casado que una película o una serie, escuchas el archivo una o dos veces y grabas. Es todo seguido y hay que estar muy atento, necesitas reflejos y concentración. La dinámica en los videojuegos es que los personajes gritan mucho y algunos prefieren no trabajar porque la voz se resiente, mientras que en el doblaje de películas tienes más tiempo, la escena la ensayas, grabas y repites. En videojuegos casi nunca vemos las bocas, quitando las cinemáticas", explica Rafael sobre el proceso.

El coruñés resalta "la responsabilidad" que tiene doblar a un personaje como Kratos y que todavía aumenta más en la secuela, God of War: Ragnarök, que está prevista que salga este año, tras las alabanzas que recibió en la primera parte. Además ha tenido que lidiar con problemas de salud mientras grababa esta segunda parte: "Le tenía que decir al director: "estoy sin fuerzas, con calmantes y dolores, tú dame caña porque no puedo venirme abajo".

Hay personas que se muestran contrarias al doblaje, algo para lo que Rafael tiene una solución muy simple: "En estos tiempos el que quiera solo tiene que pulsar un botón para ver las cosas en versión original. Yo voy a cumplir 62 años y me resulta imposible leer los subtítulos en mi televisión. Además habrá gente que no le apetezca, porque esto no es una clase de inglés, es un entretenimiento. En videojuegos es aún más normal que la gente quiera doblaje, porque es difícil jugar y leer subtítulos. Los videojuegos son una inmersión mayor que el cine y escucharlo en tu lengua es mucho mejor".

Al preguntarle al actor de doblaje coruñés por algún trabajo soñado, se decanta por poner voz a dos actores emblemáticos: Samuel L. Jackson y Morgan Freeman. Al primero tuvo la posibilidad de doblarlo en el documental Esclavos, en el que el actor afroamericano viaja a África para conocer la tribu de sus antepasados. Escuchando al otro lado de la línea telefónica a Rafael es fácil imaginarse su voz en una de estas dos leyendas de Hollywood.

Esta es la historia de como un hostelero acabó convertido en uno de los actores de doblaje más importantes de España. Este año, los jugadores se reencontrarán de nuevo con Kratos, el Dios de la Guerra que hablará nuevamente con la voz gallega de Rafael de Azcárraga.

Cultura