Un autobús utilizado como retén por el crimen organizado incendiado a modo de protesta tras el asesinato de 'el Mencho'.

Un autobús utilizado como retén por el crimen organizado incendiado a modo de protesta tras el asesinato de 'el Mencho'. Reuters.

Galicia

Una mexicana en Galicia sobre la ola de violencia en Jalisco: "Los sicarios no distinguen a quién matan"

Esta mujer de mediana edad vivió parte de su vida en el estado de Jalisco antes de trasladarse a España. "Esto parece de película", relata al otro lado del teléfono

Puede interesarte: La muerte de 'El Mencho' alcanzará a España: el Cártel de Jalisco querrá introducir más droga porque "necesita dinero"

Publicada

México vive una ola de violencia tras la muerte del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', en una operación militar desarrollada el pasado domingo en el estado de Jalisco.

En las últimas horas, más de 41 personas han sido detenidas por las autoridades por su implicación en los disturbios desatados, mientras que cientos de mexicanos siguen con atención la evolución de la situación desde lugares como Galicia.

"Esto parece de película"

María, nombre ficticio para proteger su anonimato, es una joven mexicana de mediana edad que lleva un par de años viviendo en Galicia. "Estoy impactada por todo lo que está pasando, pero es algo que esperábamos", lamenta al otro lado del teléfono.

Tras lo ocurrido el pasado domingo en el estado de Jalisco, donde María vivió parte de su vida antes de trasladarse a España, la joven mexicana cuenta que "esto parece de película" y que amistades, conocidos y antiguos compañeros de trabajo "están ahora buscando dónde esconderse".

Sin ir más lejos, un compañero suyo se encontraba de visita en el hospital, donde su hermano permanecía ingresado, cuando tuvo lugar el suceso. "Los sicarios querían hospitales para llevar a su gente herida y los terminaron sacando", relata María, antes de añadir que lo peor se vivía fuera del centro sanitario.

"Había incendios, empezaron a arder centros comerciales, supermercados... Cuando veo las imágenes que grabaron mis amigos, me hace recordar el porqué no estoy allá. Uno trata de salir de todo eso", cuenta con pena.

El hermano del amigo de María requería atención médica, pero "no sabían si regresar o no". "Los sicarios no distinguen a quién matan. Ellos lanzan una granada o lanzan tiros con un AK-47 y no ven a quién tiran. Y ahí va demasiada gente inocente".

Ahora permanece en casa tratando de esperar que su situación médica no se complique. "Ya no es si regresa o no al hospital, el tema es no morir, que no se mueran los tuyos, que no les toque un incendio o que no los secuestren", dice María.

Otro de los amigos de María tardó alrededor de 24 horas en llegar a casa tras la ola de violencia desatada en México. Se encontraba lejos de casa cuando ocurrió todo y al no haber transporte público, ni policía, ni servicios médicos, "le tocó caminar".

"Se tuvo que ir escondiendo, porque se escuchaban tiros y se veían incendios por todas partes. Los narcotraficantes empezaron a incendiar todo para hacer salir a la gente donde estaba. En casa no se podían asomar ni siquiera a las ventanas", relata María.

"Uno aprende a vivir con zapatos cómodos por si hay que correr, pero cuando llegué a España me di cuenta de que eso no era normal"

María (nombre anónimo), joven mexicana residente en Galicia

Esta joven mexicana asegura que hay zonas donde todavía no ha vuelto la normalidad y "se escucha cómo la gente está muriendo". "Es de película. Estoy tratando de entender un poco lo que está pasando y es impactante porque uno no cree que pueda pasarle a la gente más cercana".

Tras vivir una situación que, en palabras de María, fue "muy fuerte", decidió trasladarse a España, donde ahora reside en Galicia. "No puedo seguir aquí", se repetía a sí misma antes de cruzar al otro lado del charco.

"Uno aprende a vivir con zapatos cómodos por si hay que correr, pero cuando llegué a España me di cuenta de que eso no era normal", concluye.