30 abril, 2022 02:31

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El personaje de Baby en Dirty Dancing (Emile Ardolino, 1987) es el de una adolescente empoderada que se enfrenta a todos -y especialmente a sus padres- por su amor por Johnny, su profesor de baile en el aburrido, estricto y clasista campamento en el que su familia decide pasar el verano. 

Johnny fue interpretado por el malogrado Patrick Swayze y Baby por la actriz Jennifer Grey. La película -que con el tiempo se ha convertido en una referencia feminista- fue un éxito, pero la Baby real resultó hacer mucho más caso a sus padres -en concreto, a su madre- que la ficticia. Según una autobiografía que se publica en EEUU el próximo 3 de mayo, Out of the corner (Fuera del rincón en inglés), fue precisamente su progenitora -la también actriz Jo Wilder- la que le recomendó pasar por quirófano y operarse la nariz, una nariz fuera de los cánones habituales. Lo hizo tras el éxito de Dirty Dancing y el resultado no fue el esperado. Grey no quedó con mal aspecto. Su rinoplastia fue efectuada correctamente. Pero, en sus propias palabras, le hizo volverse invisible.

Jennifer Grey yPatrick Swayze, en Dirty Dancing.

Jennifer Grey yPatrick Swayze, en Dirty Dancing.

Si en lugar de haberse planteado cambiar la forma de su nariz en 1988 lo hubiera hecho actualmente, la autopercibida invisibilidad de Grey -aunque la realidad es que nunca volvió a protagonizar una película de éxito- hubiera tenido más fácil solución. Porque Gray hubiera podido optar por una alternativa no quirúrgica a la rinoplastia, el rinomodelado con ácido hialurónico, también conocido como rinoplastia líquida. 

En el reality que protagonizó junto a sus hermanas, Kim Kardashiam declaró haber utilizado esta técnica. En España, lo ha hecho público Omar Sánchez, windsurfista profesional conocido por haberse casado con Anabel Pantoja, que incluso ha permitido que la clínica donde se hizo el procedimiento -Clínicas Diego de León- colgara un video con el antes y el después

Aunque estas nuevas técnicas tienen la gran ventaja de la reversibilidad que no tiene la cirugía convencional, los expertos también tienen claro que no ofrecen el mismo resultado. O, al menos, no de forma generalizada. "No hay ningún tratamiento que iguale a una rinoplastia. Los rellenos son sólo camuflajes", explica a EL ESPAÑOL | Porfolio Nélida Grande, cirujana plástica y vicepresidenta de Cirugía Estética de la Sociedad Española de Cirugía Plastica, Reparadora y Estética (SECPRE).

El pasado domingo, el suplemento dominical de The Times se hacía eco de una tendencia en Reino Unido: el uso de estos procedimientos no invasivos ha crecido en detrimento de las rinoplastias. La información no venía apoyada por datos y tampoco en España hay constancia numérica de ello. "Justo estamos trabajando en un registro", apunta Grande. 

Aunque no se pueden extrapolar, un dato de rinomodelados de las Clínicas Diego de León puede servir como muestra de la tendencia actual. "Desde que la mascarilla en exteriores ya no es obligatoria, hemos detectado un incremento de más del 35% en la demanda de rinomodelación", apuntan desde este centro, donde el 70% de los procedimientos se llevan a cabo en mujeres, frente al 30% en hombres y donde la edad de los pacientes de esta técnica concreta oscila entre los 20 y los 55 años.  

Una muestra del procedimiento del rinomodelado.

Una muestra del procedimiento del rinomodelado.

Pero lo que sí tienen claro los expertos consultados por esta revista es que, sea o no porque se hagan más o menos rinoplastias, la demanda de procedimientos no invasivos para retocar la nariz se ha disparado. "Hay gente que no puede someterse a una rinoplastia y quiere igualmente mejorar su nariz, pero es muy importante acudir a un centro adecuado", destaca Grande. 

En ese "no poder" hay una clara referencia al coste de los tratamientos. Aunque es difícil siempre hablar de precios fijos -depende mucho de dónde se lleven a cabo los tratamientos-, la vicepresidenta de la SECPRE considera que "como poco" una rinoplastia bien hecha tendría un coste de 5.000 euros, que podría ascender fácilmente hasta los 8.000.

El vicepresidente segundo de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME), Sergio Fernández, señala por su parte que el precio de las rinoplastias líquidas sería de entre 500 y 900 euros por tratamiento

Ambos dejan claro que estos rinomodelados no son permanentes, lo que seguramente hubiera querido Jennifer Grey y también la supermodelo Bella Hadid, que recientemente se declaró arrepentida de haberse practicado una rinoplastia cuando tenía sólo 14 años. "Ojalá hubiera conservado la nariz de mis antepasados", dijo una de las mujeres más bellas del mundo. 

Bella Hadid, supermodelo operada de la nariz.

Bella Hadid, supermodelo operada de la nariz. Gtres

Las personas que optan por los rinomodelados difícilmente podrían arrepentirse, porque pueden tener la seguridad de que entre seis y 18 meses después la nariz retomará su aspecto original. Es por tanto también una buena opción para quienes no tienen claro qué aspecto quieren que tenga su apéndice nasal, pero sí que no les gusta. 

Otra ventaja que apuntan desde Clínicas Diego de León es que existe una especie de antídoto casi inmediato. Si el paciente no queda satisfecho con el resultado del rinomodelado, se le puede infiltrar hialurodinasa, una sustancia que hará que el ácido hialurónico con el que se ha hecho el relleno se disuelva por completo y la nariz recupere su aspecto original en apenas unas horas. 

"Hay gente que empieza con los rinomodelados para ver qué tal les va y luego se deciden por la rinoplastia", explica la vicepresidenta de la SECPRE. 

Comenta Grande que la demanda de estos procedimientos no invasivos se ha multiplicado con la popularización de las redes sociales. La nariz es algo mucho más visible en los selfies que en otro tipo de imágenes y los expertos subrayan que precisamente en este tipo de autorretratos buscan inspiración muchas de las demandantes de rinoplastias líquidas. 

Además, Sergio Fernández apunta a otro elemento que hace que las pacientes vayan con las ideas muy claras. Son las aplicaciones para teléfonos inteligentes que, subiendo una fotografía -o haciéndote un selfie-, te permiten jugar con el aspecto modificado del rostro o del cuerpo. Algunas clínicas permiten, incluso, que se envíen esas fotografías de forma gratuita para dar una predicción todavía más personalizada. 

Algunas de estas aplicaciones -FaceTune 2 o FaceTouchUp son algunas de las más conocidas- hacen que los pacientes vayan a las clínicas con imágenes de ellos mismos que ningún procedimiento estético puede convertir en realidad. "Sirve para captar la idea, pero muchas veces son digitalizaciones imposibles de replicar", comenta Fernández. "Las redes sociales han tenido una influencia muy grande en este tipo de procedimientos; los pacientes tienen acceso muy rápido a cuentas de clínicas y también a las de personas que van a centros de medicina estética y comparten lo que allí se hacen", apunta. 

"Normalmente, se utiliza para corregir el perfil de la nariz y elevar sutilmente la punta. Este procedimiento no permite modificar el tamaño, pero la nariz queda más estilizada y el efecto óptico aporta sensación de un aspecto más reducido", explica a EL ESPAÑOL | Porfolio el director médico de Clínicas Diego de León, Miguel de la Peña, quien apunta otro de los datos que seguramente han contribuido a la popularización de los rinomodelados: "El tiempo del procedimiento es inferior a 20 minutos". 

Otras indicaciones de los rinomodelados son la corrección de hundimientos mínimos provocados precisamente tras una rinoplastia convencional para limar una excesiva giba nasal. 

"Antes venía sobre todo gente de mediana edad, pero cada vez vemos gente más joven en las consultas"

Sergio Fernández, vicepresidente de la SEME

Esto ocurre tanto con los menos invasivos como con los que sí requieren pasar por el quirófano. Recientemente la influencer sevillana Rocío Osorno, con un millón y medio de seguidores en Instagram, pasaba por el quirófano para someterse a una rinoplastia. Aunque ella dijo que era para solucionar sus problemas respiratorios, no ocultó que también implicaría un cambio estético

Los rinomodelados con ácido hialurónico u otros materiales reabsorbibles -Fernández cita por ejemplo la hidroxiapatita cálcica- han ampliado, además, el público objetivo de este tipo de modificaciones estéticas. "Antes sobre todo eran pacientes de mediana edad, pero cada vez vemos gente más joven", apunta Fernández. 

Este experto comenta que, como regla, se suele recomendar que se espere a los 18 años, tanto para la cirugía estética como para las modificaciones estéticas no invasivas. "Se supone que para entonces ya has madurado y cuentas con una base más sólida para hacerte más cambios; probablemente, a una niña de 13 años que quiera moldearse la nariz, ésta le cambie igualmente con el paso del tiempo", apunta.

No exento de peligros

Para Fernández, hay dos grandes razones por las se han incrementado los rinomodelados con ácido hialurónico. "Es por la gente que tiene miedo al quirófano y por las personas que no tienen claro si se quieren operar para siempre y prefieren probar primero de esta forma". 

Un vial de ácido hialurónico.

Un vial de ácido hialurónico.

Y sí, efectivamente, para modelar la nariz con materiales reabsorbibles no hace falta pasar por un quirófano, ni anestesia ni preoperatorio. Pero hay un elemento común que sí ha de tener con la rinoplastia: la presencia de un médico. Desde que popularizaron estos procedimientos, los médicos especialistas en Medicina Estética -que no es una especialidad vía MIR, aunque se ha solicitado, pero sí requiere de la realización de ciertos estudios específicos de Máster, además de la carrera de Medicina- vienen denunciando intrusismo. 

Apuntan a que otros profesionales sanitarios -desde enfermeros a odontólogos- o no -esteticistas- ofrecen y practican estos tratamientos, a pesar de que el Real Decreto 1277/2000 establece que se hagan por médicos titulados. La razón última detrás de esta decisión no es arbitraria: aunque obviamente un procedimiento estético tiene menos riesgos que uno quirúrgico, no está exento de los mismos. 

Se ha detectado un incremento de más del 35% en rinomodelación desde que la mascarilla no es obligatoria

"Se puede producir una compresión del vaso sanguíneo y también puede ocurrir que se deposite producto dentro de la arteria, lo que podría implicar una necrosis, que el riego sanguíneo no llegara a esa zona y se alterara la piel", subraya Fernández. "El conocimiento de la anatomía es muy importante para poder realizarlo con seguridad para el paciente". 

Dismorfofobia

Además de evitar los riesgos del procedimiento en sí, la evaluación médica es necesaria por otros motivos. Algunos clientes recurren a los rinomodelados en exceso. La razón: nunca terminan de gustarse, aun incluso habiendo pasado por quirófano. "Hay que plantearse si lo necesita, en ocasiones puede haber una dismorfofobia, que el paciente no reconozca su nariz; en estos casos, hay que saberles explicar que no es precisamente la ayuda de la Estética lo que necesitan, sino la de un psicólogo o un psiquiatra". 

¿Más razones para ser atendidos por un galeno? También en este mismo segmento de población ya operado, que buscar volver a cambiar, hay circunstancias que hay que tener en cuenta. "Cuando intervienes quirúrgicamente varias veces ya existe una modificación del tejido, que podría agudizar los efectos secundarios adversos vasculares", comenta Fernández. 

Por último, el diagnóstico médico es necesario porque, en ocasiones, sólo la cirugía conseguirá corregir lo que el paciente quiere. Y un estético honesto tendrá que detectarlo y comunicárselo al demandante. 

Por eso, este experto brama contra la frivolización. "Al final es un acto médico y el paciente tiene que saberlo, no puede ser una cosa impulsiva de 'me quiero cambiar la nariz", concluye. 

Vieja y nueva rinoplastia

Se ha publicado que la reina Letizia se sometió en 2008 a una rinoplastia.

Se ha publicado que la reina Letizia se sometió en 2008 a una rinoplastia. Gtres

Rinoplastia convencional

Según un informe de 2016 -que se está actualizando- de la SECPRE, la rinoplastia es la sexta cirugía plástica más demandada en España. Como otros procedimientos, también se ha modernizado con los años. 

Explica Nélida Grande que en la actualidad hay distintas técnicas para realizar esta operación: la clásica -que implica hacer una incisión en la columela-, la híbrida y la preservadora. 

La introducción del osteotomo ultrasónico -que corta el hueso a partir de vibraciones de ultrasonidos- ha acelerado la recuperación. Aunque el paciente esté entre medio y un día en el hospital, sale del centro sanitario con yeso y una férula que no se pueden quitar hasta que pasa una semana. En un mes, no es conveniente hacer deporte y el resultado final tardará en verse del todo entre seis meses y un año. 

Rinoplastia líquida

Kim Kardashian

Kim Kardashian Gtres

Según Sergio Fernández, no existen datos sobre el número de rinomodelados con ácido hialurónico que se realizan en España. En todo caso, la contabilidad versa sobre los viales utilizados de este u otros materiales reabsorbibles, pero no se utiliza la misma cantidad para todos los procedimientos ni todas las narices, por lo que es difícil mantener un registro. 

Al contrario que en la quirúrgica, en la rinoplastia líquida el paciente no ha de ingresar en el hospital. En el centro médico donde se haga el procedimiento, se le puede aplicar anestesia en crema y algunos tipos de inyectables llevan incorporados una pequeña cantidad de un anestésico local, lidocaína, suficiente para evitar las molestias. Son tres los puntos donde se suele realizar el depósito de ácido hialurónico con más frecuencia para suavizar los ángulos: el nasión (el puente de la nariz), la punta nasal y la zona subnasal. El depósito se puede hacer con cánula o inyección y la aguja de esta última tiene un tamaño de 13 milímetros, según indican en Clínicas Diego de León.