Pedro Sánchez y Oriol Junqueras en la puerta de la Moncloa.

Pedro Sánchez y Oriol Junqueras en la puerta de la Moncloa. EFE

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El milagro fake de Sánchez y Junqueras: todos ganan… menos tú

No existe ninguna justificación para que la Generalidad incremente su financiación en un 50% por encima de la media del sistema, si ya está financiada por encima de la media anteriormente.

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Oriol Junqueras, líder de ERC, presumía este jueves de haber pactado con el presidente del Gobierno, un nuevo sistema de financiación que iba a reportar a la Generalidad de Cataluña 4.700 millones de euros adicionales de financiación, "un aumento del 12% de sus recursos".

Según Junqueras, es un "acuerdo en el que nadie pierde y todos ganan".

Sin embargo, la euforia del discurso no se corresponde con sus votos, ni en el Congreso, ni tampoco en el Parlamento de Cataluña. Porque, según Junqueras, no se dan las circunstancias para apoyar ni los Presupuestos Generales del Estado, ni tampoco los de Cataluña.

La circunstancia fundamental es que la transferencia de la recaudación del IRPF a la Agencia Tributaria de Cataluña, primer paso para la cesión total de los tributos "generados en Cataluña" a la Generalidad, seguía pendiente.

De este acuerdo no tenemos, todavía, una explicación por parte del Gobierno, que parece que dará este viernes la vicepresidenta (y candidata en Andalucía), María Jesús Montero.

No obstante, Pedro Sánchez, en un tuit, también valoró el nuevo sistema de financiación en estos términos: "Un modelo que sea más justo y que dé más recursos a todas las comunidades para financiar más y mejor los servicios públicos. Para más sanidad y más educación".

Pedro Sánchez y Oriol Junqueras en la Moncloa.

Pedro Sánchez y Oriol Junqueras en la Moncloa. EFE

Una reforma del sistema de financiación autonómica en la que todas las comunidades reciban más recursos sólo es posible si el Estado pone más dinero. Y eso significa que, o bien aumenta el déficit, o bien habrá que subir los impuestos en esa cuantía.

Y, por supuesto, el aumento del déficit tendrá que pagarse con mayores impuestos o bien con recortes de gasto en el futuro.

Dado el volumen que supondría esta reforma de la financiación autonómica, sólo hay una partida de gasto no autonómica de donde podría salir el dinero, que son las pensiones.

De una forma u otra, todos los contribuyentes españoles, salvo los que ya tienen un sistema de concierto o convenio (País Vasco y Navarra), seríamos los que pagaríamos este aumento de los recursos de las Haciendas Autonómicas.

Ahora bien, algunos ganarían más que otros a costa de los demás.

Ayer informaba Fernando Pastor que el Estado iba a poner cerca de 18.000 millones de euros adicionales en esta reforma. De esta forma, si Cataluña se queda con 4.700 millones de euros, estamos hablando del 26%.

Esto supone para la Generalidad de Cataluña 579 euros por cada habitante (datos a 1 de enero de 2025).

Sin embargo, la media para los gobiernos autonómicos sería de 389 euros adicionales. Como la cuantía del aumento de la Generalidad es un 48% superior al de la media, esto sólo se justificaría si Cataluña estuviese claramente infrafinanciada.

Sin embargo, la Generalidad está financiada por encima de la media. Según los datos que Jesús Fernández-Villaverde y un servidor exponemos en La factura del cupo catalán. Privilegios territoriales frente a ciudadanía (La Esfera de los Libros, 2025, 2ª edición), la administración autonómica catalana está financiada por encima de la media: 3.822 euros por habitante, frente a la media del sistema de 3.399 euros (datos de 2022).

Sin embargo, sí es cierto que la Generalidad de Cataluña es, con mucha diferencia, la comunidad autónoma más endeudada.

Por eso, el otro proyecto en paralelo de la nueva financiación es la condonación de la deuda, es decir la asunción por parte del Estado, es decir de los demás contribuyentes.

Otro día hablaremos de esta "condonación", que también pagaremos todos los contribuyentes. Pero, aunque tenga mayores importes, la condonación sería puntual.

Pero el aumento del gasto autonómico (del que se beneficiaría más la Generalidad que ninguna otra administración) sería permanente: son 18.000 millones más cada año, que además se irían actualizando.

Por supuesto, si la Generalidad no está infrafinanciada, y sí está sobreendeudada, es porque gasta más de la cuenta. Más de lo que tiene como ingresos, incluso después de subir los impuestos, y más que otras comunidades.

Si quieren detalles de esta cuestión, nuevamente les tengo que remitir al libro La factura del cupo catalán, que es el único libro sobre el tema que no es una monografía técnica. Es decir, que puede entender alguien ajeno a la complejidad de la financiación autonómica.

No existe ninguna justificación para que la Generalidad incremente su financiación en un 50% por encima de la media del sistema, si ya está financiada por encima de la media anteriormente.

Por supuesto, el País Vasco y Navarra tienen una financiación por habitante muy superior. De hecho, la aspiración del independentismo catalán era precisamente esa, un sistema que diese los mismos resultados que el concierto económico vasco, como le exigió Artur Mas a Rajoy en 2014.

Este acuerdo entre Pedro Sánchez y Junqueras no es un concierto económico como sí lo era el acuerdo de "cupo catalán" pactado entre ERC y el Partit del Socialistes de Catalunya (PSC) en julio de 2024.

La razón de que no lo sea no está en que la financiación autonómica per cápita vasca o navarra, siga siendo muy superior, sino en "las llaves de la caja".

El control de la recaudación sigue teniéndolo, de momento, la Agencia Tributaria.

La aritmética parlamentaria no permitiría aprobar el pacto Junqueras-Sánchez. Y la razón es que Junts ha anunciado que no cuenten con los votos de esta formación si hay "rebajas" sobre el concierto económico, que fue lo que se pactó en 2024.

La pregunta que habría que hacerse es si la siguiente cesión no será precisamente la fragmentación de la Agencia Tributaria, aunque sólo fuese para anudar una nueva mayoría parlamentaria.

De momento, el acuerdo del traspaso de la gestión, inspección, recaudación y liquidación del IRPF está previsto para 2028.

Pero, el IRPF no es un impuesto cualquiera, sino que es casi la mitad de la recaudación total de impuestos.

Además, es el único impuesto en que casi todos los contribuyentes se relacionan directamente con Hacienda, al menos una vez al año, presentando la declaración.

En mi opinión, si la financiación singular, incluyendo la fragmentación, aunque fuese parcial, de la Agencia Tributaria, no ha avanzado más, es por el miedo a las consecuencias electorales con un calendario de múltiples elecciones autonómicas.

Oriol Junqueras atiende a la prensa.

Oriol Junqueras atiende a la prensa. EFE

Para concluir, un apunte sobre la "ordinalidad", un criterio, que no principio, sobre el que, prácticamente, sólo han publicado estudios los economistas españoles (fundamentalmente catalanes).

Existen varias versiones de este principio, que incluso se incluyó en el Estatuto de Autonomía de Cataluña, y que fue objeto de una interpretación conforme a la Constitución. Una versión más light del principio está en el Estatuto, pero esto sólo sería constitucional con una interpretación restrictiva, que lo deja en casi nada.

Dicho esto, para Junqueras, este criterio de ordinalidad consiste en que como Cataluña es "la tercera Comunidad que más aporta (por habitante) debe ser la tercera que más financiación (per cápita) reciba".

Aquí hay dos problemas.

Esto es una concepción feudal de la política, los impuestos de los catalanes no son del señor Junqueras, ni tampoco de la Generalidad, y a cambio de los mismos ha que recibir financiación.

El segundo problema es que esta 'versión Junqueras' del criterio de ordinalidad en el sistema de financiación autonómico es frontalmente contraria a la solidaridad interterritorial y a la progresividad.

Imaginen que un contribuyente llamado Amancio es mucho más rico que usted, y que, en consecuencia, paga muchos más impuestos que usted. ¿Debe recibir mayor importe de gasto público? ¿Hay que hacerle carreteras para su uso personal? ¿Habría que pagarle un jet privado o se lo tendría que pagar él?

Concluyo, hay bastantes razones por las que el sistema de financiación de las comunidades necesita una reforma. La primera de ellas es que el sistema no es que sea oscuro, sino que es prácticamente ininteligible.

Pero, lo primero que hay que pedir a cualquier político es que no trate a los votantes como menores de cinco años porque no entiendan el sistema.

El sistema de financiación es un mecanismo de reparto de la recaudación de los impuestos. Y en cualquier sistema de reparto, es imposible que todo el mundo gane y nadie pierda.

Pasa lo mismo cuando se abren las urnas en unas elecciones. No es posible que todos ganen y nadie pierda. Y en esta situación, cualquier solución a los problemas fiscales, entre otros muchos, empezaría precisamente ahí. En dar a los españoles la palabra.

*** Francisco de la Torre Díaz es economista, inspector de Hacienda y coautor de La factura del cupo catalán.