Ana Delgado Moeh

Ana Oramas (Santa Cruz de Tenerife, 1959) es la diputada total. Lleva diez años cogiendo aviones y pateando los pasillos del Congreso de los Diputados representando a Coalición Canaria, un partido nacionalista con 24 años de vida. Oramas sabe de todo y habla de todo, pero su coda final siempre es: Canarias, Canarias y más Canarias. Para eso le pagan.

Le bastan intervenciones de cinco minutos para poner a Pablo Iglesias en su sitio. Su discurso en la moción de censura se hizo viral. "A usted no le gustan las mujeres no sumisas", le espetó. Si la canaria está en lo cierto, Iglesias la debe de querer bien lejos, porque la diputada es, sobre todo, una mujer libre. Y feminista. Se indigna con el sistema que juzga a las víctimas de la violencia de género y no a los agresores. Se enfada con que violar salga gratis, grita "yo sí te creo" y la rabia hace que se le inunden los ojos pensando en que aún no haya derecho a decir que no.

Oramas ve una única solución para la crisis catalana: se llama Miquel Iceta. Cree que los socialistas catalanes "son los únicos que están por la concordia" y "apuestan por el catalanismo" dentro de la Constitución. Dice que el 21-D es la oportunidad definitiva para "sentarse a hablar", pero alerta de que los extremos no son viables, extremos que para ella van desde Cs hasta la CUP.

Manuel Valls dijo que España, como muchas otras naciones, está sufriendo una crisis de identidad y que, por ende, España tiene que preguntarse qué es ser español. ¿Qué es ser español para usted?

Primero habría que saber qué es lo que entiende el señor Valls por España y quién es el que tiene que buscar su identidad. España son muchas identidades, muchas sensibilidades, muchas historias y es esa suma la que conforma la diversidad de este país. Lo que pasa es que en los últimos años nos hemos vuelto intolerantes y extremistas y no admitimos que la cosas no sean como queremos. Es la suma de renuncias y de proyectos, que a lo mejor no son los tuyos, lo que hace la diversidad. Pero que hay que sumar.

Yo no coincido con el señor Valls. Creo que España sigue siendo rica, diversa y plural. Lo que nos falta es reconocer, apreciar, valorar y considerar la riqueza de esta diversidad.

Entrevista con Ana Oramas: ¿A quién votaría el 21 -D?

Pablo Iglesias dijo que España tiene cuatro nacionalidades: la española, la vasca, la gallega y la catalana. ¿Si se plasmase eso en un proyecto de nación, cree que habría asimetrías entre los ciudadanos?

Al señor Iglesias le hace mucha falta viajar por España. Quizás le hace falta conocer lo qué es Canarias, por ejemplo, y darse cuenta que la única comunidad española que está reconocida en la Constitución europea como distinta y con políticas diferentes es la canaria. Es la única que está en el último tratado europeo como región ultra periférica y con unas políticas distintas por su condición de lejanía e insularidad.

Yo creo que el señor Iglesias tiene una estrategia electoral y política, y en las cosas que no le interesan pues no se moja y se pone de perfil. Pero en este país necesitamos políticos que no se pongan de perfil. Es muy fácil hacer eslóganes. Desde luego, la España en la que cree el señor Iglesias y las soluciones que plantea no son las que compartimos en Coalición Canaria.

¿Canarias es una nación?

No, desde luego que no. Nosotros somos una nacionalidad, Canarias nunca ha sido independentista. Canarias es profundamente europea, muchas veces nos hemos sentido más reconocidos por Europa que por los gobiernos de Madrid. Pero sí tenemos un gran concepto de patria, de tierra, de canariedad. Aunque nosotros no nos envolvemos en banderas sí tenemos nuestra bandera. No creemos que Canarias pudiera tener futuro como nación independiente fuera de Europa y de España pero desde luego sí somos reivindicativos respecto a nuestro futuro, a nuestro papel y a nuestras diferencias.

¿Usted como diputada votaría a favor de un referéndum pactado en Cataluña, previa reforma de la Constitución?

¿Un referéndum pactado sobre qué?

Sobre la independencia de Cataluña

Ese nunca lo va a haber.

Si Podemos ganase las elecciones el derecho a decidir de los catalanes sería lo de menos

¿No votaría?

No, no, no estoy diciendo eso. A mí me parecen bien los referéndums y un hay marco constitucional que prevé que se puedan celebrar en determinadas materias y circunstancias, como que dos ayuntamientos se puedan fusionar en una comunidad autónoma.

En un marco constitucional como el español en ningún caso va a haber la posibilidad de pactar un referéndum que plantee la segregación de una parte del territorio; no mientras en este país haya fuerzas constitucionalistas como el Partido Socialista, el Partido Popular y Ciudadanos que mantengan la mayoría política. Otra cosa es si los señores de Podemos ganasen unas elecciones y tuvieran mayoría absoluta junto con los soberanistas y los independentistas. Si pasase eso, el derecho a decidir del pueblo vasco, de los gallegos, de los catalanes o de los de Madrid sería lo de menos.

¿Qué modelo territorial le gustaría a usted?

Si yo tuviera la respuesta a día de hoy sería Premio Nobel de la Paz, propuesta por España. Ya hemos empezado los trabajos de la comisión de estudio de la situación territorial y ya hay propuestas. Vamos a trabajar intensamente en los próximos seis meses. Yo creo que lo más importante es que nos sentemos en una mesa y empecemos a hablar porque después de 39 años ya es hora.

Este modelo territorial que tenemos actualmente se diseñó antes del modelo que tenemos de las autonomías. Ahora hay mucha experiencia, pero yo siempre digo que hace 40 años hubo gente que se opuso a que la Sanidad o la Educación las gestionaran las comunidades autónomas. Pero hoy, en el 2017, no veo a un funcionario en Madrid desde un despacho de la Castellana decidiendo si hay que abrir un centro de salud en la Gomera o en el Hierro. Hace 30 años eso era discutible, pero hoy ya no.

No veo a un funcionario en Madrid desde un despacho de la Castellana decidiendo si hay que abrir un centro de salud en la Gomera o en el Hierro

Sin embargo, hay otras materias y determinadas competencias que sí son discutibles y que se han discutido, como la inspección de trabajo o las competencias en materia de costas: ¿qué hace un funcionario en Madrid decidiendo si tiene que haber un concierto en una playa de Canarias o no? Tenemos que sentarnos a hablar y escucharnos todos.

Yo espero que después de las elecciones catalanas se incorporen los nacionalistas vascos y catalanes a la mesa de trabajo porque es importante esa modificación y actualización del modelo territorial. Y para ello necesitamos las concesiones de todos y las aportaciones de todos.

Ana Oramas es la mayor de 10 hermanos.

Ana Oramas es la mayor de 10 hermanos.

¿Estaría dispuesta a ir a un modelo más federal como quiere el PSOE?

Yo creo que un modelo federal es viable, claro que es posible, pero mientras todos estemos dentro de un mismo marco constitucional y un mismo Estado. España es de los países que tiene los modelos autonómicos mas avanzados y con mas transferencias a las comunidades autónomas, pero hay lo que se llama el tema residual del modelo federal. Esto implica que todo lo hace la comunidad autónoma excepto lo que expresamente se reserve la Constitución.

Además de la cuestión territorial, ¿qué otros aspectos cree que se deberían modificar de la Constitución?

Hace ocho años formé parte de la comisión constitucional con gente como Alfonso Guerra o Durán i Lleida. Avanzamos muchísimo porque vimos en qué estábamos todos de acuerdo, como que había que modificar el papel del Senado, todo lo que afecta a la regeneración política, la limitación de mandatos, los aforamientos, la sucesión a la Corona, la revisión del modelo territorial y muchas cuestiones sociales y de derechos civiles de los ciudadanos que no están recogidos en la Constitución, como la protección a las mujeres o el matrimonio homosexual.

El tema territorial es un tema muy importante porque tenemos la mayor crisis institucional que ha tenido este país desde la Transición. Pero esa modificación constitucional no debe ser solo para resolver el problema de Cataluña, sino también para que refleje lo que son los ciudadanos, y sus preocupaciones. Hay muchas cosas que actualizar después de 40 años.

Si la crisis catalana acabase con resultados favorables para Cataluña, es decir, ganasen en autonomía, ganasen en financiación... ¿Canarias y el resto de comunidades empezarían su propio 'procés'?

La modificación y revisión del sistema de financiación es un tema que no solo afecta a Cataluña sino a todas las comunidades autónomas. Ahora mismo no hay quien garantice una prestación de los servicios esenciales -educación, sanidad, dependencia...- en todas las comunidades autónomas con igual calidad y prestación. Eso tenemos que resolverlo, pero dentro del propio sistema de financiación.

Además, hay otra cuestión, y es que todas las comunidades autónomas menos Cataluña y Canarias tienen estatutos de nueva generación. El de Cataluña se echó abajo por una sentencia del Tribunal Constitucional, lo que tiene su gracia porque había competencias en ese Estatut que ya ejercen Andalucía o Valencia. ¿Por qué esos estatutos no se recurrieron? En el caso de Canarias no se aprobó por boicots del PP y del PSOE cuando gobernaban uno u otro. Vamos a ver por dónde se desarrolla ese nuevo marco territorial donde tanto Canarias como Cataluña tienen derecho a tener un Estatuto del siglo XXI.

¿Comparte la postura de Ciudadanos de que por el cupo vasco los españoles tendrán que pagar más impuestos por satisfacer las demandas de Euskadi?

Los señores de Ciudadanos que dicen que hay que respetar la Constitución deberían leérsela, porque los fueros vascos están recogidos en la Carta Magna. Es más, esa situación histórica, hasta en la época del franquismo, la conservaron País Vasco y Navarra. Yo les diría a los señores de Ciudadanos que hay que respetar la Constitución cuando te gusta y cuando no. Lo que se está discutiendo es la liquidación de las cuentas del cupo vasco y en ese sentido desde luego yo comparto el respeto a la singularidad fiscal vasca que está recogido en nuestra Constitución.

Que los partidos constitucionalistas fuesen en bloque el 21-D sería engañar a la gente

Si usted fuera catalana, ¿a quién votaría el 21D?

¿En este momento? Yo desde luego votaría al Partido Socialista en esa coalición con Unió porque me parece que en Cataluña los extremos, desde el señor Albiol y Ciudadanos -Cs va en su discurso mucho más al extremo que el PP- hasta la CUP, ERC o el PdeCat, no son el camino. Los socialistas son los únicos que están por la concordia y por el diálogo y que apuestan por un catalanismo dentro del diálogo y del respeto al marco constitucional.

Espero que no ganen los extremos, además creo que nunca van a poder ganar. La sociedad catalana está absolutamente dividida y ahora lo que hay que haces es sumar, hablar mucho y tender puentes, pero no tender puentes para que los demás vengan a tu posición, sino para sentarse a hablar y hacer concesiones.

¿Cree que los partidos constitucionalistas deberían ir en bloque?

Creo que no. Estas son unas elecciones catalanas que van a definir un Parlamento y van a elegir un gobierno de Cataluña. Y desde luego los programas políticos del señor Albiol no coinciden en absoluto con los del señor Iceta o con los de la señora Arrimadas. Ir en bloque sería engañar a la gente.

Otra cosa es que después de las elecciones, que yo espero que tengan una participación absolutamente numerosa porque eso reflejará de verdad lo que piensan los ciudadanos, se pueda llegar a acuerdos. Pero no creo que ir en bloque hubiera sido una solución. Estoy segura de que muchos nacionalistas y catalanistas no independentistas no se pondrían nunca en una lista con el señor Albiol o la señora Arrimadas.

Ya en clave nacional, ¿se perdió en España una oportunidad con el 'Pacto del Abrazo'?

Sí, lo único que tendría que haber hecho Podemos es haberse abstenido, mientras que ahora se dedican a decir que Rajoy se tiene que ir. Si Podemos se hubiese abstenido habríamos tenido un gobierno de cambio con el señor Sánchez y el señor Rivera. Pero bueno, Podemos no quiso y ahora que quiere, no puede. Ese discurso de Podemos de que hay quitar a Rajoy y al PP no tiene sentido, ¡haberlo quitado cuando pudiste!

Oramas lleva en el Congreso de los Diputados como parlamentario desde 2007.

Oramas lleva en el Congreso de los Diputados como parlamentario desde 2007.

¿Con un presidente del gobierno que no fuera Mariano Rajoy hubiéramos llegado tan lejos con la crisis catalana?

Yo tengo muchas críticas al PP y al señor Rajoy de por qué hemos llegado hasta aquí, creo que han estado inactivos y que se han hecho muchos gestos con Cataluña que han provocado desafección. El Partido Popular tiene mucha responsabilidad. Pero aquí, con esta crisis catalana, el Gobierno ha actuado adecuadamente. Había que defender el marco constitucional, el Estado de derecho, el actuar de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y, desde luego, aplicar el 155. Nosotros, los nacionalistas canarios, estamos con el PP, el PSOE y Cs en la aplicación del 155 y en las medidas que se han tomado porque la ley es igual para todos.

Usted es la política mejor valorada según el CIS, ¿cómo se consigue eso?

Tiene mucho mérito en el sentido de que tengo intervenciones muy cortitas, tengo tres minutos en lugar de media hora como tienen los portavoces. Pero creo que este incoveniente lo facilitan las redes sociales, la gente a veces no aguanta un discurso de media hora pero cuando tienes unos minutos tienes que ir al grano.

Ningún político aprueba, fundamentalmente porque la gente está muy radicalizada y votan con un seis o un siete a su político de cabecera y con un cero a los demás. Es decir, que al final se hacen medias y a la inmensa mayoría les sale que la gente les rechaza. Creo que lo que ha pasado conmigo es que no produzco rechazo a los votantes del PSOE, ni del PP ni Cs. Sí le produzco rechazo a una parte de los votantes de Podemos porque me he enfrentado directamente al señor Iglesias y lo he hecho pública y notoriamente porque no les tengo miedo.

La gente está muy radicalizada y votan con un seis o un siete a su político de cabecera y con un cero a los demás

A mí, desde luego, esto me da mucho ánimo porque significa que la educación y la sensatez triunfan. Eso no quita que sea firme y exigente con el gobierno. Pero también dura con la falta de respeto, de tolerancia, que tiene mucha gente dentro del Congreso en esta legislatura. Yo no resisto la mala educación. Es horrible no darte cuenta de que el salón de plenos en el que estás pertenece a la Historia y, sobre todo, no darte cuenta de que no estás respetando a todos los ciudadanos que nos están viendo en los medios de comunicación, en las redes sociales y que teniendo problemas importantísimos lo que ven son chistes, espectáculo... y dicen: “Oiga, ¿y de mis problemas y de lo mío, qué?”.

¿Qué le parece la nueva política? ¿Hemos ido a mejor con el Parlamento de colores que hay ahora?

Por un lado creo que Ciudadanos y Podemos han dado a la política nacional cierta frescura y han puesto en primera línea temas importantes. Pero creo que hay que erradicar la política del espectáculo que tenemos ahora. Este país tiene que que recuperar la tolerancia y el diálogo. Al Congreso hay que venir a trabajar y dedicarle horas. Uno no es mejor diputado por venir dos horas, dar un discurso de 60 segundos en un pasillo y un titular. La gente necesita que cambiemos las leyes, que nos preocupemos de sus problemas, y eso no se resuelve siendo ingenioso ni dando titulares.

Creo que el tiempo pondrá las cosas en su sitio. Podemos salió fundamentalmente por el hartazgo de los ciudadanos, de las clases medias que fueron arrasadas, del paro, de la falta de esperanza de los jóvenes... pero al final cuando han llegado al poder no han sabido gestionar ese voto de esperanza y de ilusión que les dio mucha gente, pero bueno, también han hecho aportaciones positivas.

¿Usted pondría limitación a los mandatos?

Creo que sí hay que hacer una limitación en los mandatos en lo que son los gobiernos y los ejecutivos, es decir, los alcaldes, los presidentes del Gobierno, los ministros… Eso permite la regeneración política y sobre todo el que haya nueva gente con nuevas ideas haciendo las cosas. Ahora, si eres miembro de la oposición en un ayuntamiento, en un parlamento autonómico o en el Congreso no tiene sentido que haya límites.

¿Usted cree que la monarquía está acabada o todavía hay monarquía para rato?

Mire, yo creo que la monarquía ha sido fundamental en este país, fue fundamental en la transición política y en la crisis catalana. La labor mediadora del Rey dentro de su papel constitucional y, sobre todo, en época de intolerancia y falta de diálogo como autoridad ajena a los intereses políticos es muy importante. Los países más democráticos, más avanzados y más ricos económicamente son monarquías, como Inglaterra o los Países Bajos. La reforma constitucional tendría que fijar mejor determinados aspectos que afectan a la Corona, pero desde luego yo creo que el Rey lo esta haciendo magníficamente bien en épocas muy, muy, muy difíciles.

¿Usted es feminista?

Totalmente. En este país gracias al feminismo hemos avanzado muchísimo. Yo fui una mujer avanzada en mi época. Cuando fui diputada en el Parlamento de Canarias hace 25 años había 60 hombres y sólo dos mujeres. Si no se llega a hacer la ley que obligaba a la listas de cuotas por género -eso fue un avance del feminismo y una lucha de la izquierda- hoy no estaríamos tantas mujeres como estamos en política. ¿Y sabe por qué? Era difícil que entrásemos mujeres en política, pero más difícil era que salieran hombres. En la política ya estamos prácticamente equiparados. Sin embargo, hay otros aspectos de la sociedad en los que no.

Yo he sido muy amiga de María Dolores Pelayo, que fue la diputada socialista que llevó adelante en la época de UCD la Ley del divorcio, conozco a Cristina Almeida, y cuando te das cuenta de cómo las mujeres en la Transición todavía tenían que discutir el derecho a poder tener pasaporte sin que se lo tuviese que autorizar el marido te das cuenta de todo lo que hemos avanzado. Yo tengo una hija y seis hermanas, y creo que en esta sociedad hay que seguir avanzando porque la igualdad todavía no es absolutamente real y el feminismo tiene todavía justificación.

Entrevista a Ana Oramas: ¿Es usted feminista?

A día de hoy 51 mujeres asesinadas han sido asesinadas a manos de sus parejas o exparejas. Es complicado, pero ¿por dónde empezamos a solucionar la violencia de género?

Es terrible no sólo por las mujeres sino por los niños. Yo fui alcaldesa 11 años en la Laguna, en Tenerife, y tuve en mi despacho a esposas de guardias civiles, esposas de jueces, esposas de médicos... este no es un tema que afecte a la falta de cultura o a la gente mayor.

Las redes sociales han agudizado el tema del sometimiento y ese concepto machista de que las mujeres somos propiedad de alguien. Que las chicas a través de las redes sociales sean acosadas y vigiladas por sus novios es terrible. Estamos en una sociedad horrible al considerar a las mujeres objetos de propiedad, objeto de explotación y objeto de abusos. O trabajamos con los niños, en los institutos, en la prevención, con una condena social absoluta, o cambiamos las leyes o van a seguir muriendo mujeres.

El juicio a la Manada ha revelado comportamientos machistas muy preocupantes.

Me ha impactado muchísimo y me han impactado mucho los comentarios en redes sociales, pero todavía más la noticia de que a una niña de siete años su abuelo abusó de ella y lo grababa. Le han rebajado la pena porque la niña iba contenta a casa del abuelo. Si esas son las leyes, las leyes están mal y las tenemos que cambiar porque creo que esto no puede seguir así.

Estamos todos horrorizados con el terrorismo y al final hay más víctimas de violencia de género que de terrorismo y eso no puede seguir sucediendo. Nuestras hijas -yo tengo una hija de 22 años- tienen derecho a decir que no. Tenemos derecho a que cuando una mujer denuncia, se le garantice que va a estar protegida y pueda seguir haciendo su vida normal; es la víctima quien tiene más derechos no el agresor.

Si no hay capacidad para ponerle a la mujer víctima de violencia de género 24 horas al día un policía a su lado, pues que se le ponga al agresor la pulsera, y si se acerca y no cumple la orden de alejamiento, a la cárcel y que se pudra en ella. No pueden seguir muriendo mujeres y niños. No se puede seguir violando impunemente. Y no puede ser que cuando denuncias una violación tu vida y la de tu familia se conviertan en un suplicio y que al final se juzgue a la víctima y no a los violadores.

¿Qué le parece que el abogado de la Manada encargase a una detective que vigilase a la víctima para demostrar que no estaba afectada, que hacia vida normal?

Pues mire, ¿sabe lo que le digo?: eso va en contra de todos mis principios. Este era el caso de una chica joven, pero usted imagínese que fuera una prostituta. Las prostitutas tienen el derecho a ejercer la prostitución. ¿Qué pasaría si cinco tipos la violan? ¿Tiene derecho a presentar una denuncia por violación?

Ese concepto machista de considerar que una mujer puede disfrutar o dar consentimiento, hacer determinadas cosas sexuales con cinco personas a la vez que acabas de conocer, que están sin bañar y que te violen por todos los agujeros de tu cuerpo, que alguien piense que eso se puede hacer por consentimiento es no saber lo que es una mujer y lo que es un ser humano.

Yo no quiero juzgar porque pienso que todo el mundo tiene derecho a una defensa y estamos en un Estado de derecho. Pero en esta sociedad a uno le impresiona que en el juicio no se hayan admitido las grabaciones que dicen que estos tipos se habían reunido diciendo “vamos a ver a quien violamos”, y que sí se haya admitido como prueba la vida que ha llevado una chica que seguramente no podrá superarlo nunca. Pero tiene que ser feliz y que sepa que estamos mucha gente orgullosa de ella si ha podido normalizar algunos aspectos de su vida.

Oramas fue alcaldesa de la Laguna, Tenerife, durante nueve años.

Oramas fue alcaldesa de la Laguna, Tenerife, durante nueve años. Moeh Atitar